Nacional

Más droga en Masapa


La ocupación de mil 216 kilos de cocaína, una lancha rápida y un barco de bandera tica fue el resultado de operaciones conjuntas del Ejército y la Policía Nacional ejecutadas en la costa sur del Pacífico nicaragüense en contra del narcotráfico internacional.
La droga fue localizada en un compartimiento diseñado especialmente en una lancha rápida cuyos tripulantes la dejaron abandonada en las costas de la playa conocida como Masapa, a un kilómetro al norte del estero de la Boquita, después de una tenaz persecución realizada por la Fuerza Aérea y la Fuerza Naval del Ejército.
El contralmirante Juan Estrada, jefe de la Fuerza Naval de Nicaragua, detalló que durante una operación contra el narcotráfico se detectó a 62 millas de la costa un buque con bandera tica con el nombre de “Punta Blanca Dos”, logrando capturar a cuatro tripulantes, los costarricenses William Traña Traña, Henry López Lara y Santiago Lara Traña, y el nicaragüense Jhony Gutiérrez Segura.
“La Carmencita”
Una segunda embarcación, una lancha rápida llamada “Carmencita”, con tres motores fuera de borda de 40 caballos de fuerza fue localizada cerca de las 02:00 p.m. del pasado miércoles y se dirigía hacia alta mar, pero sus ocupantes, al sentirse descubiertos, cambiaron de rumbo dirigiéndose hacia la costa.
La Fuerza Aérea dispuso dos helicópteros y la Naval una embarcación que dio persecución a la nave, cuyos tripulantes la lanzaron contra la costa, desembarcando y abandonando la nave, logrando internarse en tierra firme huyendo del lugar.
Un comando de las Fuerzas Especiales del Ejército trasportado por helicópteros ocupó la embarcación, detectando que en su interior había 14 bidones y tres barriles conteniendo combustible.
Pero técnicos navales realizaron una inspección en la embarcación, descubriendo que la misma tenía un piso falso. En presencia del Ministerio Público procedieron a romper el piso descubriendo un compartimiento en cuyo interior encontraron sacos conteniendo paquetes de cocaína.
El capitán de corbeta Emilio Calderón, que participó en la ocupación de la nave, relató que la Fuerza Aérea le dio persecución cerca de cinco millas. “Nosotros la seguimos unas tres millas muy cerca de la costa, y luego se fueron de frente a ella dejando la nave abandonada. Yo los seguí con la Fuerza Naval, iban sofocados, los perseguimos al encuentro, me les pegué a toparlos como a tres millas en alta mar, luego se enrumbaron hacia la costa y se encallaron”, relató Calderón.
Rompieron piso con hachas
El subcomisionado José Márquez, jefe de la Policía de Diriamba, relató que fue necesario utilizar hachas para romper el piso falso que tenía la lancha, en cuyo interior estaban bien acomodados los paquetes de cocaína.
“Se detectó que tenía una superficie muy pequeña con relación al calado de la nave, por lo que se le hizo un registro más minucioso, encontrándose un compartimiento en cuyo interior estaba la droga”, relató.
Los paquetes estaban en sacos de macen, pero también había paquetes a granel. Relató que en el fondo estaban los sacos y encima los paquetes cocaína. Detalló que después de acomodada la droga, colocaron un piso falso con plywood y luego fibra de vidrio pintado en verde. “Es una estructura que no pudo hacerse en Nicaragua”, dijo el jefe policial.
Márquez explicó que en la embarcación iban cuatro tripulantes, tres adultos y un menor de edad. “Todos lograron escapar internándose en la costa, iban vestidos con short, según pudieron observar los comandos del Ejército”, aseguró.
Pero en la embarcación, además de la droga fueron encontrados 14 bidones y tres barriles llenos de combustible. “Presumimos que hay unos 500 galones de combustible”, señaló Márquez. También había tres motores fuera de borda de 40 caballos de fuerza cada uno, dos baterías con la leyenda “La Estampida”, dos bolsos conteniendo ropa de varón, fotografías y un pasaporte presumiblemente guatemalteco.
Todo era colombiano
En la lancha también había un depósito con hielo en cuyo interior había abundante comida enlatada, agua y gaseosas, todo de fabricación colombiana, por lo que la Policía presume que la droga procede de Colombia.
El fiscal auxiliar de Diriamba, Oscar Danilo Rodríguez López, relató que desde las 10:00 p.m. del miércoles comenzaron a romper el piso falso de la embarcación, y fue hasta las 06:00 a.m. de ayer jueves que terminaron de sacar los últimos tacos de droga.
“Negó tener información del origen del pasaporte encontrado en la embarcación, “parece que es guatemalteco o colombiano, puede ser que sea de ese país”, aseguró a EL NUEVO DIARIO.
La operación de la Fuerza Naval del Ejército implicó la movilización de unos 100 efectivos entre Tropas Especiales, de la Naval y la Policía Nacional. Se logró cubrir un área de 9 mil 500 millas cuadradas y operaron tres helicópteros Mig 17 y cuatro lanchas de combate.
El coronel Jorge Miranda, jefe de la Fuerza Aérea, explicó que no se trata que el narcotráfico esté incrementando su actividad ocupando ahora la zona del Pacífico. “Lo que ocurre es que es más efectivo el accionar de la Policía y el Ejército para propinar golpes al narcotráfico”, afirmó el jefe militar.
Por su parte, el comisionado Alonso Sevilla, jefe de Relaciones Públicas de la Policía, señaló que el origen de la droga siempre es Colombia, y posiblemente se dirigía hacia el norte utilizando el territorio nacional como un punto de tránsito.
Los mandos policiales explicaron que la droga puede pertenecer a los carteles mexicanos, en vista que en los últimos meses se ha detectado operaciones de esos carteles en la zona.
Mientras tanto, el Ministerio Público está investigando si existe conexión entre la incautación de la droga en la costa de Masapa y el trasiego de 3101 kilos de coca encontrados en San Rafael del sur, delito por el que fueron acusados cuatro pescadores y un vigilante en el Juzgado Tercero Penal de Audiencias.
“Vamos a estudiar todas las diligencias y todos los actos de investigación que se realizaron en el operativo por parte de la Fuerza Naval, la Policía y el Ministerio Público, y si tienen alguna vinculación, van a servir para afianzar más el caso presentado en contra de los cinco acusados”, apunto el jefe de la unidad contra el crimen organizado, Javier Morazán.

Con la colaboración de Lizbeth García y Lésber Quintero