Nacional

En busca de la hierba milagrosa


Edwin Sánchez

Edda Contreras ha empujado con su vida una fe que casi tiene raíces vegetales, pero contrario a enraizarse, un día está en Nueva York y otro en Tijuana, México. Vive en Ginebra, Suiza, y hoy pasa unos días en una casa cerca de la entrada a Ticuantepe.
Su historia puede ser la de una mujer que está dedicada en cuerpo y alma a ver cumplido el sueño de su padre fallecido: pregonar las propiedades terapéuticas de una planta --Iresine celosia-- a la que aquí ningún laboratorio le hizo caso.
En un mundo globalizado, Edda abrió su página en Internet, www.iresine.com para anunciar los descubrimientos que su progenitor, don Efraín Contreras, realizó en 1960, aunque en el sitio electrónico se hace alusión a su uso de parte de los mayas. Con todo y este sabor prehispánico, su productora entró también al mercado digital.
Hace ocho años que esta dama no venía al país, ocupada en que médicos y científicos se interesaran en la planta. “Es un camino lento, pero por mi amor a las ciencias he tenido suficiente fuerza y habilidad para seguir adelante. Lo importantísimo ha sido que encontré un distribuidor en París, que no sólo es una gran ciudad, sino también es muy simbólica para el triunfo en cualquier disciplina, sea en el arte o en las ciencias”.
Ha perdido el acento nacional, y cualquiera que la oye podría confundirla con una extranjera. Es hermana del héroe sandinista Eduardo Contreras, el primer Comandante “Cero”, que le dio fama al Frente Sandinista tras un asalto a la casa de Chema Castillo el 27 de diciembre de 1974, que presionó al dictador Anastasio Somoza Debayle para que liberara a siete prisioneros, entre ellos al que llegaría a ser presidente entre 1984-1990 y actual candidato a la Presidencia, Daniel Ortega Saavedra.
Es delgada y de ojos verdes. Cuando habla de su producto lo hace resueltamente como el compositor que tararea una canción jamás escuchada, y a pesar de que ese camino del que habla ha estado lleno de obstáculos, también cree que va por la senda correcta.
“Encontré un distribuidor pequeño, con mucha visión. Me pareció que era la puerta que me iba abrir el cielo”, nos dijo convencida de que la medicina natural es la mejor opción para curar los males.
El negocio de la industria farmacéutica
Ella misma ha investigado y encontrado estos datos de susto: de las 125 mil plantas medicinales que se conocen en el mundo, sólo se han logrado clasificar 25 mil. De éstas, sólo 250 son aprovechadas. El 74 por ciento de esas 250 plantas es explotado por las más grandes firmas farmacéuticas mundiales. Toda esta producción les genera 500 mil millones de dólares.
“Después de dos años que hemos estado ensayando, viendo con mis ojos los resultados de esta medicina, entré a otra etapa: cómo abrir el mercado de la Unión Europea en su totalidad. Esto sería por medio de un libro que se va a publicar con toda la experiencia científica que se ha podido compilar de la Iresine en Nicaragua y otras partes”.
¿Básicamente qué es y para qué este producto?
Tiene un amplio espectro de acción. Su acción más importante es sobre problemas de tumores benignos y malignos, con gran incidencia de vencer los problemas de la próstata en el hombre. He visto la relación sobre la digestión y problemas gastrointestinales porque la mayoría de los males resultan de un problema de digestión o de eliminación. Con Iresine combinada con la vitamina “U” se hizo una fórmula especial para tener un mayor auge en el campo científico.
La vitamina “U” tiene grandes propiedades benéficas sobre el sistema gastrointestinal, unida a la Iresine, que combate problemas de tumores. Hemos hallado la clave porque en Europa se come mucho, y la primera incidencia del cáncer es en el sistema digestivo.
¿De dónde es la hierba?
Es una planta natural de Centroamérica, pero debido al tipo de terreno de Nicaragua es la mejor. Es como se dice en Europa, de origen controlado. Como una planta, un vino o una comida, de cierta zona, tiene su poder especial. El vino de marca, como Borgoña, viene siendo de origen controlado. Lo mismo pasa con Nicaragua: la hierba de aquí es la mejor del mundo por su terreno, por su clima.
¿Dónde se puede ver esta planta?
Más que todo en la zona montañosa.
¿Cuál es el proceso?
La hierba es semiprocesada, se envía en polvo a Suiza, allí hacen una preparación con la fórmula y de allí se envía en cantidades a París para ser envasada por la difusora.
¿Qué aparecerá en el libro?
Toda la acción benéfica que ha tenido Iresine celosia con cientos de casos en el exterior y aquí.
“Estamos en dos dimensiones”
¿Por qué poca difusión de sus propiedades benéficas en Nicaragua?
Lo que sucede es que estamos en dos dimensiones. La dimensión de aquí es que estamos atrasados 200 años en medicina, mientras que en Europa, por el gran respeto que existe para la medicina alternativa, tradicional o herbaria, hay mucho auge en el campo de los laboratorios y pacientes. Aquí toqué las puertas de casi todos los laboratorios, excepto los Frech, ningún otro se interesó.
¿Qué sucede? Aquí la gente está formada con la medicina alopática, y para la gente entrar con la medican tradicional es “bajarse” de médico a curandero, pero no saben que los grandes laboratorios producen medicina herbaria, porque se dieron cuenta que se perdía un gran mercado. Ha sido falta de visión, de conocimiento y de formación del laboratorio de aquí.
Hace unos años estuve trabajando con las Naciones Unidas, y el último año me he dedicado directamente a la Iresine celosia. Hay muchas cosas que hacer, las ciencias exigen mucho; las ciencias son el espejo del saber de Dios, y Dios no quiere las cosas a medias.
¿La falta de respuesta hizo que trasladara su domicilio y su vida a Europa?
Definitivamente. Yo quería primero que todo ayudar al pueblo nicaragüense, ayudar a que el orgullo de Nicaragua fuera esta planta, pero si no hay apertura, no puede uno vivir. ¡No iba a ahogarme por la ignorancia que hay en Nicaragua!
Todos los laboratorios y médicos no me abrieron las puertas decían que “estaban trabajando”, que “estaban ocupados”, que “se fue de viaje”, “llame dentro de un mes”. Sólo porque soy hija de don Efraín Contreras es que aguanté.
Puede haber incredulidad por una medicina que cura lo que otras no han podido hacer contra los tumores. Tal vez no la ven con la debida seriedad.
Precisamente porque estamos 200 años atrás, es así. Allá los hospitales en Suiza estaban interesados en saber. Hay médicos que usan las dos medicinas, alopática y natural. El primer deber de un médico es salvar, sea con pastillas o hierbas. Aquí ni hay esa flexibilidad mental ni inteligencia visionaria.

¿A qué se dedicaba antes Edda Contreras en Nicaragua?
Desde que vine, en 1994, impulsé la medicina de mi padre. Cuando no había nadie que continuara el proyecto, decidí seguir. Efraín Contreras era un apasionado de las ciencias. Antes trabajaba en asuntos consulares de Nicaragua en Suiza.
Ahora, ¿qué no le agrada del país?
No me gusta ver basura, que es índice de pobreza y de falta de salud para el pueblo.
Olvidemos que en las manos del Presidente está la solución. La solución está en manos de todos. El empresario con su dinero puede ayudar en los hospitales; la gente del comercio también puede colaborar con el bienestar de la sociedad.
¿Qué saben en Suiza de Nicaragua?
No se sabe nada de Nicaragua. Como es el país más pobre de América Latina, a los países desarrollados no les interesa algo que no les produce. Habrá sus ONG que ayuden, pero allá sólo se sabe si hay muertos, huracanes, terremotos, si no, no se sabe dónde está Nicaragua ni cómo es. Todo esto porque no hemos hecho ninguno de nosotros un país de destino, de progreso. Aquí nada más hay pleitos. Sí se sabe que los nicaragüenses son los más pleitistas, pero también que son los más inteligentes de Centroamérica, entonces debemos encauzar esa inteligencia por el progreso. Es sencillo: 5 millones de personas haciendo todas el bien mutuo no dará lugar a que ningún tirano pueda venir ni a nadie que se corrompa.
¿Cambió de nacionalidad?
No, soy nicaragüense. No estoy segura si lo haría. Tengo esa posibilidad de nacionalizarme en Suiza.
Las modas:
De la uña de gato al noni
En la última década y parte de ésta, el mundo, o mejor dicho el mercado, puso de moda medicinas que nada tenían que ver con la fármaco-química de siempre. Apareció la uña de gato, luego las algas adelgazantes, y así andaba la gente detrás de “gatos” y plantas submarinas. La última moda es el noni: todos hablan maravillas del este fruto de aspecto nada favorable. ¿Alcanzará un día la Iresine esa fama y se integrará a la farmacopea oficial?
Por ahora, Edda Contreras comenta que los que practicaban la medicina tradicional estaban escondidos en los años 90, con miedo de vender sus productos. Después de varios artículos en END, ellos salieron de la sombra. Hay que darse cuenta de que la medicina natural tiene el máximo respeto en Europa porque es la fuente de toda curación.
¿Qué nos dice de estas plantas que gozaron o gozan de moda como la uña de gato?
Toda planta medicinal tiene sus propiedades, el problema es confundirnos que con una planta vamos a curar todo. Hay una planta que puede ser para muchas cosas, pero no que sea de la “a” a la “z”, pero como el ser humano siempre busca cosas novedosas, es normal para ver qué puede hacer.
El problema es que desde el momento que no seguimos un camino científico para la planta en la cual creemos, no tendrá nunca ningún auge mundial. Mi gran mérito es que he perseguido siempre el triunfo a través de los científicos, no por medio de un capital, de andar defendiéndolo en cada esquina, sino apoyarme en los científicos porque lo que ellos tienen es el saber. Uno debe ser lo suficientemente humilde para saber que ellos tienen la ciencia. Si uno tiene la dicha de encontrar un médico entre miles que entienda lo que uno está haciendo y que apoye lo que está haciendo, uno tiene abierta las puertas del cielo.
Allá en Europa saben que aquí hay muchísimas plantas medicinales, pero preguntan dónde están los permisos, los análisis, esto y lo otro, y entonces lo descartan. La uña de gato tuvo la gran puerta abierta porque hicieron estudios por 15 años, con médicos, con gente que podía constatar de manera científica las propiedades de esa planta, pero mientras uno no se despegue de una esquina propagando una “x” planta, nunca llegará a ser nunca nada. No pasará de ser un pequeño curandero ahí. Debemos encontrar al médico que nos entienda.
¿Por ese camino va la Iresine celosia, con documentación médica responsable y científica?
Y con permisos, porque debido a una ley que se pasó en la Unión Europea, toda planta que haya sido utilizada antes del 97 no se necesita permiso. Gracias a Dios que con un médico de Francia empezaron en el 94 los ensayos, y a usarla. Tengo documentación que apoya eso.
Digo a toda persona que tiene una planta medicinal en la que ella crea y que sabe que es algo poderosa, que tenga un interlocutor en Estados Unidos o Europa, porque mientras haya un mundo desarrollado y otro subdesarrollado, no habrá más nada que nos pueda conectar que sólo un puente: el saber.
¿Por qué este interés por las hierbas?
Por mi padre. En tiempos de Kennedy hubo un auge por la salud.
Cuando está enferma, ¿qué toma?
No tengo ni siquiera aspirina. El dolor que uno siente es el cuerpo que anuncia: algo está mal. No quiere decir que por la fuerza debo mitigar el dolor. Es como un ladrón que entra a la casa y suena la alarma. Hay que sacar el ladrón, no apagar la alarma primero. Uno debe darle uso a la mejor medicina preventiva toda la vida: comer bien, sano, equilibrado, hacer ejercicios, evitar el alcohol lo máximo posible, el cigarro, el desvelo.
De acuerdo con la página de Internet, la Iresine “llena todos los requisitos establecidos por la Organización Mundial de la Salud y cuenta con la patente 820 RPI en Nicaragua”. Es extraída de una planta de América Central y pertenece a la familia Amaranthacea Gomphrenoidea. El teléfono en Nicaragua de la señora Contreras es el 2799435. Dirección electrónica: Info@iresine.com