Nacional

Aminta “patina” ante primeras dificultades

*** Empezó prometiendo revisiones exhaustivas y castigo para culpables de irregularidades, pero realidad señala otra cosa *** “Si nos hemos querido robar ese dinero, nos robamos los cuatro millones, si nadie lo sabía”, señala *** Incómoda ante afirmaciones de fiscal, señala que son “reincidentes” en incautaciones de drogas e incautaciones de dinero

Heberto Rodríguez

La primera comisionada Aminta Granera no ha dado muestras de tener la suficiente “garra” para cumplir uno de los compromisos adquiridos públicamente tras asumir el mando de la institución: llegar a fondo en cualquier tipo denuncias de corrupción en contra de actuaciones policiales.
La beligerancia que hoy promete no se vio en al menos dos de los escándalos que sacudieron fuertemente a la institución, uno ellos, el asesinato del propietario de diversos centros nocturnos, Jerónimo Polanco, crimen en el que salieron a relucir por diversas razones, los nombres de varios jefes policiales.
En ese momento Granera fungía como Inspectora General de la Policía, pero no orientó a la División de Asuntos Internos que realizara una investigación para determinar el grado de implicancia de estos mandos.
El otro escándalo se produjo durante el proceso de traspaso de mando de la institución. La Policía había ocupado días antes dos millones 219 mil dólares en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, pero el conductor del furgón donde se transportaba el dinero, de forma ilegal denunció que eran más de cuatro millones de dólares.
“Y no es por lavarme las manos, pero no fue durante mi nombramiento este operativo, este hecho se da antes de asumir yo la jefatura”, refiere Granera en una entrevista a EL NUEVO DIARIO.
Sin embargo, reconoce que hubo una serie de errores que deben evitarse en los próximos operativos.
“En primer lugar, si bien la ley no nos obliga a que esté el fiscal presente desde el primer momento, pero por transparencia y para evitar cualquier tipo de suspicacia nosotros debimos haber llamado al fiscal desde el primer momento”, admite.
“En segundo lugar, si bien es cierto que por razones de seguridad era imposible hacer el conteo del dinero en el mismo lugar donde detenemos el camión, hubiese sido mejor y conveniente trasladarlo a la ciudad más cercana, en este caso Rivas, para hacer el conteo de forma inmediata”, agregó.
La Dirección General de Aduanas sostuvo que su personal nuca tuvo acceso al dinero cuando fue descubierto en el puesto fronterizo, fue hasta que lo trajeron a Managua que procedieron a contarlo.
“Un tercer error que yo reconozco y acepto, es que si se toma la decisión de trasladar el camión a Managua, éste debió haber sido custodiado también por la Fiscalía y la Aduana”, agrega.
Aunque Granera destaca que el furgón lo venía manejando el mismo conductor, y dos canales de televisión acompañaron todo el recorrido, considera que habría sido mejor y conveniente que también lo custodiara la Fiscalía y la Aduana.
“Y por último, la decisión de hacer el conteo hasta el día siguiente, yo considero que fue una decisión incorrecta, que el conteo del dinero se debió haber hecho de forma inmediata”, sostiene.
Aun con todas estas irregularidades, Granera no tomó ninguna medida correctiva en contra de los oficiales que participaron en el operativo, ya que al revisar las leyes se constató que no hubo ninguna violación a la legislación actual. Tampoco los procedimientos de la Policía se violentaron.
Les entregará reconocimiento
Por esa razón, Granera ha decidido entregarles un reconocimiento a esos oficiales, pues ha sido la incautación de dinero más grande que ha hecho la Policía.
“Creo que quizá la lección que podemos sacar del caso del furgón, es que debemos hacer protocolos de actuación en determinados casos, inclusive con la Fiscalía, en cómo tenemos que actuar, ser más detallados en nuestros procedimientos”, dice.
¿No habrá sanciones, entonces?
Insisto, no podemos ser tan injustos y sancionar o volarle la cabeza a los compañeros, que por información nuestra de inteligencia de la Policía detenemos al camión. Si nos hemos querido robar ese dinero, nos robamos los cuatro millones, si nadie lo sabía. No es que nos haya pasado la información la inteligencia de un país amigo, ni nos la pasó la Aduana, ni nos la pasó nadie.
Quizá yo por eso he aparecido molesta, porque es un operativo que realmente tendría que ser aplaudido, y te digo: voy a darles un reconocimiento a los compañeros y compañeras que participaron en este operativo, en el que se incauta la mayor cantidad de dinero en la historia de Nicaragua, y que por la denuncia de un delincuente se caiga y se nos revierta totalmente… entonces, de héroes pasamos a villanos.
Yo reconozco los errores que cometimos y en el Consejo Nacional del viernes va ser un punto que vamos a analizar minuciosamente de este caso, y yo te aseguro y me comprometo que no va volver a suceder, que aquí vamos a escribir cuáles son los procedimientos y que la próxima vez no va a ser así.

Usted insiste que el conductor de furgón es un delincuente. ¿Tiene antecedentes la Policía de esta persona?
Mirá, si alguien va manejando un furgón con dos millones de dólares escondidos, además te reconoce que llevaba cuatro, no creo que sea el párroco de mi parroquia.
Ahora, nosotros sabemos que el modo de operar para el lavado de dinero y para el narcotráfico cada vez se le está haciendo más difícil hacer transferencias bancarias. Entonces, una nueva modalidad es hacer los traslados de dinero en efectivo, y vos llevas dos millones de dólares escondidos como contrabando no sé de qué forma llamarle, para mí es un delincuente.
¿Pero no hay antecedentes o hay información de que este tipo esté ligado de alguna manera al crimen organizado?
Mirá, las investigaciones no están cerradas, la Fiscalía lo acusó de defraudación aduanera y estamos investigando más, porque normalmente uno de estos casos pega y choca con otros, y en algún tiempo podremos saber si tiene antecedentes o con qué otro tipo de organización está vinculado.
Pero el procurador auxiliar Iván Lara manifestó en su momento que la Policía era reincidente en el hecho de reportar tarde la cantidad de dinero incautado.
Bueno, yo realmente no he atendido el área investigativa, pero si actuáramos como piensa todo el mundo, no tendríamos los resultados que tenemos.
Por ejemplo, al día siguiente que asumo la Dirección General, matan a un compañero en el cumplimiento del deber, por defender a una señora que le iban a robar, y yo di la orden de que cercaran el barrio y de que revisáramos casa por casa hasta encontrar a los culpables. Yo no tenía orden del juez, y te estoy reconociendo una cosa incorrecta, pero yo di la orden.
Igual pasó cuando murió el comisionado general Munguía, yo era la jefa de Managua, e inmediatamente que me dan la noticia cercamos el barrio y personalmente me metí casa por casa.
Entonces, tenés a veces que actuar de alguna manera si querés tener resultados. No sé a qué se habrá referido cuando dice que somos reincidentes. También somos reincidentes en las incautaciones de drogas, somos reincidentes en las incautaciones de dinero, pero tené la plena seguridad de que vamos a normar todos los procedimientos para evitar cada vez más caer en errores o despertar suspicacias.
RECUADRO
Esperanzas en una reforma a la Ley de la Policía
La primera comisionada Aminta Granera tiene cifradas sus esperanzas en una reforma a la Ley de la Policía, que le dé facultades a la División de Asuntos Internos para investigar actuaciones de policías, aunque atañen al campo penal.
Cuando se produjo el asesinato de Jerónimo Polanco, no sólo el nombre del comisionado mayor Carlos Bendaña salió a luz pública. Se mencionó también a los comisionado mayores Carlos Palacios y Francisco Díaz, uno por haber realizado un convivió para los jefes de Inteligencia de las Policía de Centroamérica en el night club Aquí Polanco, y el otro, porque además de resultar compadre de la víctima, supuestamente era socio en los negocios.
Granera en ese momento ocupaba el cargo de inspectora general de la Policía Nacional, pero no ordenó ningún tipo de investigación sobre sus compañeros.
¿Qué garantía le da al pueblo nicaragüense de que cumplirá con su cometido en esta ocasión?
En el caso este famoso, la Policía Nacional no realizó ninguna investigación porque se trataba de un delito, y cuando hay un delito principal como fue el asesinato, y resultan otros delitos conexos menores, es la misma unidad o la misma instancia investigadora que es Auxilio Judicial la que realiza toda la investigación.
Yo creo que ésta es una debilidad de la Policía, y que Asuntos Internos no debe únicamente intervenir en actuaciones o violaciones de carácter administrativo de nuestros policías, sino que también debe ser la instancia especializada responsable de investigar cualquier tipo de actuación incorrecta, indebida, aunque entre en el campo de la responsabilidad penal.
En los próximos meses voy a hacer una propuesta de reforma. A Asuntos Internos hay que fortalecerlo no sólo en cuanto a las facultades que tenga, sino también en equipos, tenemos que darle patrullas, fortalecerlo con personal con mucha experiencia investigativa, hacer una especie de contrainteligencia en la Policía Nacional. Éste un paso que vamos dar en los primeros meses del próximo año y ya tenemos promesa de cooperación externa.
Pero a su juicio, ¿ameritaba que se realizase una investigación en contra de todos los comisionados mencionados en este caso?
Creo que sí se realizó la investigación, Auxilio Judicial y la Fiscalía que fueron las instancias responsables de esto realizaron la investigación, claro que sí, y la Fiscalía General de la Republica sacó una resolución.
Mi pregunta es que sí no cree usted que era necesario que a lo interno de la institución se practicara una investigación…
A lo interno se realizó porque la hizo Auxilio Judicial, que es parte de la Policía Nacional. Quien no la realizó fue Asuntos Internos de la Inspectoría. Yo sí creo que debe realizarla, y por eso te digo: tenemos que darle primero las facultades legales para que las realice.
Sobre el caso específicamente del comisionado mayor Carlos Bendaña, usted ha manifestado que lo dejará en manos del presidente de la República. ¿Por qué?
Así es. Cuando se trata del retiro de un comisionado mayor, el Director General puede proponerlo, pero quien lo concede es el ministro (de Gobernación), y en este caso obviamente el Presidente de la República. El primer comisionado en retiro ya dejó varias propuestas de retiro firmadas.
Pero usted en un inicio manifestó su respaldo a la propuesta hecha por el primer comisionado en retiro, Edwin Cordero, que Bendaña debía pasar al retiro. ¿Por qué?
Lo hice porque creo es mi deber y el deber de todos los policías cohesionarnos en torno al Director General y a la cabeza de la institución. La columna vertebral de instituciones como la nuestra es la disciplina, y aquí hay una jerarquía estricta, que es una pirámide, y en un caso en el que emite opinión el Director General no podemos los subdirectores y mucho menos el resto decir: yo estoy de acuerdo o no estoy de acuerdo.
Nuestra institución no es democrática donde se toman las decisiones por mayoría, aquí hay una disciplina estricta y una jerarquía bien definida, y si nosotros queremos fortalecer la institución y salvarla, tiene que haber una absoluta cohesión en torno a la cabeza de la institución.