Nacional

Banda “justiciera” impone el terror

*** La conforman entre 15 y 20 elementos, visten camuflado, cubren el rostro con pasamontañas y están armados de escopetas, pistolas y AK *** Advirtieron a pobladores que no quieren ver a nadie después de las seis de la tarde y que harán justicia con sus manos *** Ante el evidente peligro, muchos campesinos están bajando de las montañas, mientras otros han huido hacia Costa Rica

SAN CARLOS / RÍO SAN JUAN
Cuatro asesinatos atroces ocurridos en la comarca Santa Fe de El Caracol, en territorio limítrofe de Río San Juan y Bluefields, cometidos por una banda integrada por más de 15 elementos que pregonaron hacer justicia por sus propias manos en defensa de los productores, ha creado preocupación entre la ciudadanía y ha llevado a las autoridades policiales a fortalecer la seguridad en el territorio de El Castillo.
La información procedente de campesinos de esa lejana comunidad, condujo a la jefatura de la Policía Nacional del departamento a enviar a un equipo operativo, logrando confirmar los cuatro asesinatos, pero en vista de se produjeron en la comarca Santa Fe de El Caracol, jurisdicción de Bluefields, las diligencias fueron trasladadas a la Policía de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), según informó el comisionado Erick Salazar, segundo jefe de Policía en el departamento.
No obstante, el accionar del grupo justiciero ha afectado las comunidades de la profundidad del municipio de El Castillo, que colindan con Bluefields y Nueva Guinea, precisamente en la comarca “Maritza Quezada”. Al respecto, el jefe policial dijo que destacaron a un equipo de investigación para verificar in situ si la presencia de esos elementos se mantiene en el territorio.
Pobladores en indefensión
El comisionado Salazar reconoció el sentimiento de indefensión que ha expresado la ciudadanía de ese municipio, donde se registra una espiral delictiva: asesinatos e incendios, en los que ha habido mano criminal, y los delitos no se han esclarecido en esa zona.
“La jefatura departamental se reunió el 20 y decidimos fortalecer el municipio de El Castillo por la información delictiva que hemos tenido; destacamos a oficiales operativos y jefes de sector en función de devolver la estabilidad en la zona, asimismo vamos a reforzar la vigilancia para el proceso electoral”, sostuvo el jefe policial.
Algunos abogados de la ciudad de San Carlos que han defendido a clientes involucrados en presuntos actos delictivos, revelaron que la banda justiciera dice que está pasando la cuenta a los que están “pegados” en delitos, lo que ha conllevado a muchas familias a abandonar el campo y refugiarse en la ciudad, pero en muchos casos se han trasladado a territorio costarricense, por la cercanía y en busca de trabajo. “La gente siente que hay un vacío de justicia”, expresó un jurista.
Sobre la masacre, la Policía conoció que el pasado 23 de junio, a eso de las 12 de la medianoche, unos 15 elementos armados de fusil AK, escopetas y revólveres, vistiendo de camufle y cubiertos los rostros con pasamontañas, incursionaron varias viviendas en la comarca Santa Fe de El Caracol, y con lujo de violencia se llevaron a cuatro ciudadanos rumbo al cuadro deportivo, donde les dispararon, y uno de ellos fue decapitado. Los muertos entonces fueron los hermanos Isaías y Pablo Luna Dávila, de 17 y 33 años, respectivamente, y José Miguel Rocha, de 23.
Imponen estado de sitio
El equipo operativo de la Policía ocupó en esa oportunidad tres manuscritos, en los que los “justicieros” advertían a los pobladores que no querían ver a nadie después de las seis de la tarde, que habían decidido tomar la justicia por sus propias manos.
Alrededor de la operatividad del grupo delictivo, la Policía obtuvo una reciente información que confirma la presencia de unos 14 elementos, armados de escopetas y pistolas el pasado 31 de agosto en la comarca “Maritza Quezada”. El grupo dijo estar al mando de “El Tigre”, por lo que podrían estar vinculados a la ex Resistencia.
En el lugar, los armados dijeron ser defensores de los productores, y prestaron un radio comunicador del alcalde auxiliar, comunicándose con el jefe de la Policía de El Castillo, capitán Omar Marenco, a quien le dijo “El Tigre” que habían tomado la justicia por sus manos, en vista de que las autoridades de Nueva Guinea, El Rama, Bluefields y Río San Juan, no hacían nada contra las bandas de abigeos.
Entre los delitos que aún no se han esclarecido se encuentra el homicidio contra Freddy Antonio Martínez, quien apareció muerto en el muelle como producto de heridas de arma blanca. Mientras uno de los dos incendios tampoco esclarecidos se produjo contra el empresario turístico Abner Alfredo López.
El facilitador judicial rural, Denis Reynaldo Luna Serrano, de la comunidad Las Maravillas, municipio de El Castillo, manifestó que “la banda anda perjudicando a la gente que ha cometido delitos, a los que están limpios no les hacen nada”.
A su juicio, “la medida de tomar la justicia por sus propias manos no es adecuada, porque la vida se respeta”, sin embargo, señaló que hay casos costosos de resolver para la Policía.
Según el facilitador judicial, en la banda justiciera hay entre 20 y 25 personas, “andan bien armados, hay preocupación en las comunidades y mucha gente está bajando de la montaña, muchos se han ido hacia Costa Rica”, apuntó.
Juez preocupada
La juez Local Único de El Castillo, María Elena Hernández, confirmó que “la banda justiciera anda matando a la gente que está delinquiendo, pero también está afectando a quienes no han hecho nada, ya está causando daños severos y graves”, indicó. Para la juez, El Castillo es el municipio que está sonando por la ocurrencia de delitos, “son 57 comarcas, más de 20 mil habitantes y apenas hay siete policías”, señaló.
“La gente de La Quezada se está viniendo y hay que ponerle ojo a esta situación”, expresó, al asegurar que la gente quiere colaborar por la paz y la estabilidad. La judicial informó que se reunió el Comité de Prevención al delito, con la Policía, juez y hay una voluntad de fortalecerlo y velar por la seguridad ciudadana.