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Geotermia: entre la codicia y la ineficiencia

* El potencial es tal, que podríamos ser, en términos geotérmicos, lo que Arabia es para el Golfo Pérsico en petróleo * Se deberían estar produciendo por lo menos 140 megavatios de energía, y apenas llegamos a los 35. * Ni Bolaños ni Krüger, Presidente del Cosep, deberían recomendar cómo salir de la crisis energética, ya que son de los principales responsables.

Eloisa Ibarra

Como todo recurso natural, los campos geotérmicos de Nicaragua, descubiertos en 1970, a través de una asesoría de las Naciones Unidas, han estado rodeados de la codicia de empresarios y políticos que en su mayoría sólo han recibido sus beneficios sin desarrollarlos y cuidarlos adecuadamente.
El ingeniero Ernesto Martínez Tiffer, con 20 años de experiencia en geotermia, afirma que Nicaragua, de acuerdo a los estudios realizados desde los años 70 por especialistas de Europa y países de América Latina, podría ser exportador de energía en Centroamérica porque en términos geotérmicos, es lo que Arabia es para el Golfo Pérsico en petróleo.
Nicaragua es un país rico, sólo Unical (especialista en el tema) hace un estudio de que el campo geotérmico San Jacinto Tizate tiene 500 megavatios de potencial; el Hoyo Monte Galán de 300 a 500 megavatios, y Granada, Masaya, Nandaime de 1,000 a 2,000 megavatios, y está virgen, dice Martínez.
Los primeros pozos
Desde 1973, cuando italianos y franceses descubren que la geotermia es una realidad y que Nicaragua es parte de un grupo selecto de países con ese recurso, el entonces presidente Anastasio Somoza pone su propia compañía y comienza la perforación de pozos, que se ve interrumpida por su salida forzosa del poder y la llegada de la Revolución Popular Sandinista.
La historia no ha cambiado mucho porque empresarios privados que recibieron, en la última década, concesiones de campos energéticos en condiciones muy favorables y que deberían estar produciendo por lo menos 140 megavatios de energía, apenas llegan a 35, aunque más de uno de ellos figura entre los principales críticos de la crisis energética.
Si los privados hubiesen cumplido con generar desde el año 2002 por lo menos esos 140 megavatios de energía, Nicaragua no sólo no tendría la crisis energética que cada día se agudiza, sino que tendría excedente para vender.
La privatización del sistema eléctrico ha sido parte de los condicionamientos de los organismos internacionales. Sin embargo, las cosas no han resultado tan bien en manos privadas, pues los problemas energéticos se han profundizado, aunque casi la totalidad de la distribución se encuentra en manos privadas, y el 70 por ciento de la generación igual.
El presidente del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), David Castillo, afirma que los empresarios que recibieron los campos energéticos de San Jacinto Tizate y Momotombo deberían estar produciendo por los menos 66 y 70 megavatios, y sólo tienen seis y 27 megavatios, respectivamente.
Y aunque ahora algunos de los que recibieron las concesiones de estos campos buscan justificación a su inoperancia, las declaraciones brindadas por ellos mismos años atrás dejan en evidencia la falta de cumplimiento de los contratos.
En julio del año 2000, Ervin Krüger, Presidente de la empresa Kitco, firma una concesión para explotación del campo San Jacinto Tizate por un periodo de 20 años, prorrogable por 10 más, así como la venta de energía al Estado por valor de 0.0595 dólar por cada kilovatio hora.
Contratos y promesas incumplidas
En esa oportunidad Krüger afirmó que con ese contrato el Estado recuperaría 26 millones de dólares que invirtió en el campo geotérmico en 1992, y en seis meses podría generar cinco de los 66 megavatios de energía a que se comprometió a generar, y en 16 meses hasta 25 megavatios, para cumplir con el contrato.
Lo anterior significa que desde diciembre de 2001 San Jacinto Tizate debería estar produciendo 25 megavatios por lo menos, sin embargo, apenas están en seis, y hoy Walter Krüger, hermano y socio de Ervin, en la empresa Polaris, hace una promesa similar.
Walter y Ervin Krüger, este último Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y uno de los críticos que demanda solución a la crisis energética, han estado involucrados en los proyectos de San Jacinto Tizate desde el año 1999, sin desarrollar el campo.
Ervin Krüger primero representa a los rusos que reciben la concesión en 1999, luego firma una concesión como socio de Kitco, de San Jacinto Power, y ahora de la Empresa Polaris, que tomó la administración del proyecto desde junio de 2004, asociada a canadienses, y fue hasta en julio del año pasado que inauguraron la primera planta.
A finales de 2003 la Contraloría General de la República (CGR) denunció de nulidad la privatización de San Jacinto Tizate a favor de San Jacinto Power S.A., porque se les cedía el derecho de uso de las instalaciones físicas y pozos de la empresa del Estado, Intergeoterm, sin que ENEL hubiese obtenido ningún beneficio.
En ese contrato se estableció que cuando comenzara a operar la planta geotérmica le venderían al Estado a 5.95 centavos dólar el kilovatio/hora, todo a cambio de que se hicieran inversiones equivalentes a 26 millones de dólares, pero, según la CGR, nunca se realizó la inversión.
Walter Krüger, dice que la empresa Polaris tiene la concesión desde 2004, pero no tiene mayor explicación de su participación y de su hermano en todas las empresas que han tenido la concesión desde hace seis años, a partir de 2000.
Según Walter Krüger, la planta inaugurada el año pasado tiene una capacidad instalada de 10 megavatios, y desde junio de 2005 empezó a inyectar energía en el sistema integrado nacional, generando 8.2 megavatios e inyectando 7.6 megavatios.
Dice que en una segunda fase pretenden llevar la planta a 31 megavatios con una inversión de 57 millones de dólares que vendrá del banco del Brasil, y por eso insiste en que el tema se trate con cuidado para “no ahuyentar a los inversionistas”.
Intentando justificar la falta de desarrollo del campo, Krüger dice que el Gobierno no había cumplido con los requisitos necesarios: entrega del PPA, o contrato de compra-venta de energía que se hizo efectivo en diciembre de 1999; la concesión de explotación que se entregó el 30 enero de 2001, y el tercer requisito, la licencia de generación entregada el nueve de diciembre de 2003.
De acuerdo a Krüger, hasta en enero de 2004 tenían todos los requisitos para llamar a los bancos para que hicieran el chequeo de los documentos para arrancar, y en ese momento la CGR saca una resolución diciendo que la concesión se entregó de manera equivocada porque se utilizó la Ley de Recursos Naturales en lugar de la Ley de Industria Eléctrica.
Sin embargo, reconoce que el último requisito (licencia de generación) no existía antes de 2001, cuando recibieron la primera concesión, pues esto último fue parte de las reformas energéticas aprobadas por la Asamblea Nacional que todos debían cumplir.
No había documentado incumplimientos
Castillo reveló que al llegar a INE abrió un sumario a los empresarios de Polaris, con pruebas y descargos en torno a la concesión. Ahí se detectó que las autoridades anteriores no habían documentado los incumplimientos del concesionario de San Jacinto Power, que ahora se llama Polaris.
Encontraron que no se les obligó a presentar una garantía de cumplimiento, y por consiguiente no se le podía ejecutar ni sancionar por incumplimiento. No se dio seguimiento a los procedimientos normales de amonestación, multa y sanciones requeridas.
Dada las debilidades en el seguimiento del proyecto, Castillo los obligó a negociar un nuevo cronograma de trabajo: redefinió la venta de energía y los obligó a poner garantías de cumplimiento de venta con Unión Fenosa, y los hizo firmar una garantía de 1.1 un millón de dólares para la primera etapa de cumplimiento del contrato con INE.
Hay un cronograma en que se replanteó todo el proceso productivo, la instalación de nueva maquinaria y perforación de nuevos pozos, y espera que a mediados de 2007 estén en 20 megavatios, porque está en seis, y a finales de 2008 en los 66, que es lo que deberían tener hoy, afirma Castillo.
Entregado por Bolaños
Castillo recordó que el presidente Enrique Bolaños, en calidad de Presidente de ENEL, entregó ese campo a un grupo representado por Ervin Krüger, con empresas alemanas, y desde 1998 a la fecha no le daban un seguimiento adecuado, y no había documentación.
Krüger reconoce que Castillo le ha dado más dinamismo a la institución y los hizo firmar un adéndum que los obliga a llevar la planta a 31.4 megavatios en 19 meses, de acuerdo a los cronogramas de inversión firmados con INE el siete de junio pasado.
No obstante, rechaza que hayan incumplido con el cronograma de desarrollo establecido al recibir la concesión. Pero a la vez achaca el retraso a que las autoridades no daban los otros requisitos necesarios para avanzar en el proyecto, pero se apura a decir que no se deben buscar culpables, sino más bien soluciones.
Capacidad de 200 megavatios
Polaris tiene un contrato PPA por 66 megavatios por 20 años a 0.0595.6 centavos por kilovatio. Un contrato de compra-venta de energía con Unión Fenosa. La planta tiene una capacidad instalada de 200 megavatios, aunque antes se pensaba que sólo tenía 75 megavatios, según Krüger.
Argumenta que la concesión no fue un regalo, porque se reconoció al Gobierno 26 millones de dólares más intereses. Pero admite que comenzaron a pagar hasta en julio pasado, cuando la planta empezó a generar. El pago es a través de la venta de energía a un precio mas bajo.
El ingeniero Ernesto Martínez Tiffer recordó que en 1992 los únicos que se aparecen para la concesión de San Jacinto Tizate son los rusos, y ponen todos los equipos electromecánicos, y Nicaragua se compromete a correr con los gastos operativos y hacer las perforaciones y montajes electromecánicos.
Se encuentra vapor, y en 1996 se hacen todos los estudios y programas, y desde 2001 deberían producir 100 megavatios, pero de repente doña Violeta, después de una inversión de 26 millones de dólares, dice que no hay dinero y viene Alemán y manda a los rusos al carajo.
Según Martínez, de repente aparece Ervin Krüger y Bolaños, en calidad de Presidente de ENEL, le entrega la concesión, supuestamente en representación de una compañía alemana que reconoce lo que se ha hecho, aunque otros empresarios habían invertido allí.
Una sola turbina usada e ineficiente
Después, añadió, aparece San Jacinto Power y luego Polaris, para decir que tiene dos años de tenerla, lo que no es cierto, porque casi son siete, y sólo producen seis megavatios, con unas turbinas viejas compradas en El Salvador y fabricadas en Francia hace diez años.
“Esas turbinas consumen el doble de vapor para producir un kilovatio hora, porque son de descarga atmosférica, no a condensación, y están dañando el reservorio. En lugar de tener con ese mismo vapor 20 megavatios, tienen siete, y deberían estar en 100 megavatios, por lo menos”, dice Martínez.
Para Martínez, Bolaños y Krüger no deberían atreverse a hacer recomendaciones de cómo salir de la crisis energética cuando son de los principales responsables del problema, y el INE debería quitarles la concesión.
Martínez afirma que a Nicaragua han venido personas inescrupulosas a sacar provecho de las concesiones; en el gobierno de doña Violeta se apareció un judío con grandes influencias en el Congreso norteamericano, que se llamaba Meidav, de Transpacif Geotermal, y los técnicos sabían quién era y le hicieron ver a las autoridades que sólo agarraba la concesión y la vendía.
Pero las autoridades no escucharon las recomendaciones, se la dieron y en efecto, afirma Martínez, el sátrapa, zángano, vendió la concesión de Hoyo Monte Galán a una empresa que representaba Roberto McGregor, cuñado de doña Violeta, y nunca desarrollaron el campo.
Concesión Hoyo Monte Galán
La concesión de Hoyo Monte Galán fue declarada caduca en 2004 por el Consejo de Dirección del INE, y fue nuevamente licitada hace año y medio y adjudicada a un consorcio donde está ENEL de Italia y la Geo de El Salvador.
Se firmó una concesión en abril y mayo, donde se dio el campo Hoyo Monte Galán y Chiltepe, y de acuerdo a una nueva ley, desde hace un mes se permite la exploración de áreas protegidas, lo que, según Castillo, permitirá el arranque del programa.
La primera etapa, que dura seis meses, tiene que ver con los términos de referencia y los permisos del Marena, después la etapa exploratoria y la perforación de pozos. Aquí hay garantías, plan de desarrollo y cumplimiento de conformidad a la ley, y se previó los recovecos para garantizar el cumplimiento, afirmó Castillo.
Mañana –
* Campo geotérmico Momotombo, un desastre
* Hidrogesa, que casi la regalan, es explotada para salvar a los privados.