Nacional

Hubo errores, pero no se perdió dinero

* Granera reconoce debilidades en operativo, no hay sancionados y promete afinar procedimientos

Luis Galeano

A pesar de que la investigación autónoma de la Fiscalía sobre la supuesta pérdida de más de dos millones de dólares de un furgón detenido en Peñas Blancas arrojó una gran cantidad de debilidades de parte de la Policía en el procedimiento de ocupación y traslado del cabezal a Managua, se concluyó que no se perdió ni un solo centavo en dicho operativo.
Así lo señala el informe de la Comisión Investigadora de la Fiscalía, que fue presentado ayer a los medios de comunicación en presencia de la jefa de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, quien dijo compartir los resultados y reconoció los errores cometidos en el proceso, pero indicó que no habrá sanciones administrativas o disciplinarias para nadie, porque no se violentó ninguna ley.
El documento leído por el fiscal auxiliar de la Unidad Especializada de Delitos contra la Corrupción, Rodrigo Zambrana, indica que la denuncia del conductor del furgón Julio César González Peña, de que eran más de cuatro millones de dólares y no 2.2 los que venían en el cabezal, “no tiene ningún fundamento fáctico, ni jurídico”, porque no se encontraron elementos de convicción que la respalden.
En la investigación se tomó entrevistas a varios comisionados de la Policía, a funcionarios de Aduanas y del Banco de la Producción que estuvieron a cargo del conteo de la plata.
Tinoco dio la orden de traslado a Managua
La indagación determinó que el camión fue detenido en Peñas Blancas el 25 de agosto y que fue trasladado a Managua por órdenes del comisionado Denis Tinoco Zeledón, quien tomó esa decisión porque el puesto fronterizo era muy riesgoso para contar el dinero que venía en ocho bolsos, “porque el dinero nunca viene solo, siempre va un custodio de la carga y va armado”.
También consideró que el cabezal debía moverse de Peñas Blancas porque ahí no se podía aplicar el “Ioscan” para detectar si también había droga en la máquina, y además se encontraba en la raya fronteriza, lo cual aumentaba la inseguridad y el peligro para los agentes del orden a cargo del operativo.
El furgón fue conducido por González Peña desde Peñas Blancas hasta la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) en Managua, custodiado todo el camino en la cabina por el subcomisionado Farle Roa Traña, y guiado por un vehículo en el que venía el comisionado Tinoco Zeledón. El camión, de acuerdo con el informe, nunca se detuvo en su trayecto.
Hasta aquí aparece Fiscalía y Aduanas
Al llegar el furgón a la DAJ en Managua en horas de la noche, fue asegurado con un candado que le puso la oficial Modesta Valverde, encargada de la oficina de evidencias y ocupaciones de esa dirección. El furgón se abrió el día siguiente por la mañana en presencia de la fiscal auxiliar de Managua Karla Solórzano, Peter Hans Díaz, Alejandro Solís y Donald Palacios, todos ellos de Aduanas, y se sacaron los ocho bolsos con dinero.
“Finalizado el conteo y consolidados los ocho bolsos, se sumaron todas las cantidades de forma general por la jefa de cajeros del Banpro Marisol Vargas, lo que fue verificado por Sylesky Cabezas (jefe de tesorería de Banpro), quienes comunicaron que la cifra total era de US$ 2,219,400, lo que fue anotado por todos los presentes”, dice el informe.
Las entrevistas hechas por la Fiscalía a Cabezas y Vargas confirmaron que en ningún momento esta última expresó o dijo que eran “cuatro millones y pico de dólares” los que venían en el cabezal, como señaló el conductor del furgón en la audiencia preliminar en Rivas, y que luego ratificó ante los funcionarios del Ministerio Público días después cuando lo entrevistaron.
Los errores
Es por ello, fundamentalmente, que desestiman la denuncia de González Peña, pero los encargados de la investigación señalaron todas las “debilidades operativas” en las que incurrió la Policía Nacional, a través de la DAJ, y aunque no afectaron la legalidad de los actos de investigación ejecutados, “sí menoscabaron la fortaleza” de la institución y “crearon suspicacias” en el manejo del caso del delito de defraudación aduanera.
Granera reconoce errores, pero no hay sanciones
“Reconocemos nuestras fallas internas de procedimiento, que nos hemos abocado a revisar y a actualizar la normativa, los manuales, y establecer convenios de cooperación y actuación con el Ministerio Público”, dijo Granera. “Por razones de mayor transparencia y para evitar suspicacias en los resultados de la operación, era conveniente haber solicitado la presencia de la Fiscalía”, sostuvo.
Añadió que el caso dio lugar a “sacudidas y llamadas de atención” a lo interno de la institución, pero no quiso dar detalles de a quiénes amonestó por el caso.

Investigación sigue abierta
Granera dijo que la investigación de la procedencia del dinero sigue abierta, sin embargo, reiteró que el conductor del camión es un “delincuente”, y que aunque no se ha comprobado que el dinero proviene del narcotráfico, “estamos seguros de que no se trata de la venta de una casa”.
La jefa policial destacó que a pesar de todos los señalamientos y suspicacias que creó este caso, se trata de la incautación más grande de dinero registrada en la historia de la Policía Nacional, en un operativo que fue enteramente realizado por inteligencia de la institución, y que a su criterio debe ser reconocido por los medios y la sociedad.
El fiscal general, Julio Centeno, señaló por su parte que el informe de la investigación autónoma fortaleció las relaciones entre ambas instituciones, a pesar de los roces y señalamientos mutuos que se dieron en medio del escándalo.