Nacional

Subasta maderera va contra viento y marea

* Como en los dólares del furgón, aquí también hay duda sobre cantidad de madera ocupada * Madereros airados por el término “mafia” sostienen ser empresarios con papeles en regla

El Director Ejecutivo del Instituto Nacional Forestal (Inafor), Indalecio Rodríguez Alaniz, insistió ayer en decir que la subasta de la madera del río Kum Kum tendrá lugar la próxima semana en El Rama.
Los madereros afectados con el decomiso, por su parte, han introducido sendos recursos de amparo tratando de parar la subasta que, a su juicio, es la culminación de un proceso administrativo lleno de nulidades --sin acta de ocupación entre otras cosas-- además de ilegal --porque la madera se cortó con permiso del Inafor y pagando todos los impuestos respectivos-- e inconstitucional --concluyen--, porque a los afectados se les violó el derecho a la defensa, y el principio de retroactividad de las leyes.
Lo incautado es mucho más
“Se van subastar 1,110 trozas de caoba y una cifra similar de cedro macho, se van a subastar 17 lotes para beneficiar, principalmente, a los pequeños y medianos empresarios, Pymes”, dijo Rodríguez.
Pero según la señora Xiomara Peralta, una de las dueñas de la madera que será subastada, la cantidad es mucho mayor. “Se ha perdido madera en el traslado de Kum Kum a Bluefields y El Rama, y de este último lugar nos han robado tucas y madera aserrada, de lo cual hay testimonios documentados”, señaló la maderera.
Hace algunas semanas se realizó en Bluefields la primera subasta de madera incautada por el Ejército de Nicaragua desde que el presidente Enrique Bolaños emitió el decreto de Emergencia Económica.
En este caso, no hubo ningún reclamo, pues la dueña carecía de argumentos para justificar semejante cantidad de madera cortada sin permiso y procesada en la montaña con motosierra.
“No somos ilegales”
“Pero ese no es el caso de nosotros”, dicen los dueños de la madera ocupada en el río Kum Kum, “pues tenemos los permisos de corte del Inafor y todos los aranceles debidamente pagados, además de que la madera fue cortada desde varios meses antes del decreto de emergencia forestal.
Según el director del Inafor, “la idea es darle preferencia a los pequeños y medianos artesanos. Ellos pueden participar y falta subastar otra madera en áreas más cercanas a Managua que puede favorecer también a los Pymes”. Así lo anunció el señor Indalecio Rodríguez, tras recibir un donativo de dos camionetas doble cabina de parte de la Corporación Mitsubishi.
Los madereros afectados en ese aspecto dicen que no hay tales Pymes, sino que la madera será adquirida por una sola persona, a través de varios “postores” que actuarán por encargo suyo.
El titular del Inafor sostuvo que a pesar de la gran importancia del recurso bosque, la institución goza de un raquítico presupuesto para hacerle frente a la llamada “mafia maderera” que opera en Nicaragua.
No somos mafia, dicen madereros
Respecto al término “mafia”, los madereros afectados en Kum Kum y en La Esperanza, (entre Karawala y La Cruz de Río Grande), en este caso el señor Antenor Álvarez Angulo, dicen que mientras todos ellos están al día con sus impuestos, proveen empleo honrado a numerosas personas y pueden mostrar todos sus documentos con apego a la ley, “el señor Rodríguez no ha podido aportar ninguna prueba de que seamos mafiosos”.
Así lo reiteró también el señor Róger Herrera, adquirente de una parte de la madera a nombre de Nicolás Báez en el río Kum Kum.
De acuerdo con la institución, Nicaragua pierde más de 10 millones de dólares anuales por el tráfico ilegal de madera. No obstante, traficantes brasileño-canadienses, por lo menos un norteamericano y una dama costarricense, actúan a sabiendas del Inafor, y jamás han sido molestados, manifestó la señora Xiomara Peralta.
Rodríguez dijo que en la subasta estarán presentes los miembros de la Comisión Interinstitucional que han participado en los decomisos de madera, desde que se emitió el decreto, el cual se mantendrá vigente hasta diciembre.
Decreto “ya no existe”
En círculos legislativos, sin embargo, se insiste en afirmar que tal decreto es inexistente, porque nunca se pidió su reconocimiento a la Asamblea Nacional en el tiempo requerido por la ley. “La Asamblea no lo ratificó y sencillamente no existe”, comentó un cronista parlamentario.
Según el señor Indalecio Rodríguez, del Inafor, “a partir del decreto, el principal logro alcanzado es que se detectó, en lugares remotos donde no podíamos entrar, la tala indiscriminada de miles y miles de hectáreas. Esto ha despertado la conciencia de la ciudadanía”, dijo el funcionario.
El total recaudado en la primera subasta fue de 26 mil 600 dólares que pasaron al Ministerio de Hacienda, el que ya debió ser distribuido entre el Consejo Regional de la RAAS, las municipalidades y comunidades en las que se extrajo la madera.
En esta segunda subasta, si los dueños de la madera ocupada y eventualmente subastada logran hacer valer sus derechos ante los tribunales de justicia, aun después del anunciado remate, el Estado de Nicaragua --según juristas consultados-- tendría que asumir una deuda muy grande.