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El Papa “afligido”

* Jefe Mundial de Ulemas insta a musulmanes a “expresar su ira el próximo viernes”, y Ratzinger lamenta reacciones, pero cree que “fue justo en lo que dijo” * Multitud enardecida quema en Irak un muñeco del Papa y banderas alemanas y estadounidenses * Para líderes musulmanes, las opiniones del Papa son el "último eslabón" de una cruzada anti-islamista

TEHERÁN / AFP-EFE -Declaraciones del Papa sobre el Islam y la violencia son el "último eslabón" de una cruzada estadounidense-sionista contra el Islam, declaró el guía supremo iraní, el ayatola Ali Jamenei, en un discurso pronunciado el lunes.
"Las caricaturas insultantes (contra el profeta Mahoma publicadas en la prensa europea), las opiniones de algunos políticos (occidentales) contra el Islam, hacen parte de una cadena de conjura para una cruzada, y las últimas declaraciones del Papa son el último eslabón en este asunto", declaró Jamenei.
Asimismo, el portavoz del gobierno iraní, Gholam-Hoeein Elham, declaró el lunes que las muestras de pesar del Papa después de sus declaraciones sobre el Islam, eran "necesarias, pero no suficientes", durante su encuentro semanal con la prensa.
“Tiene que disculparse”
"El Papa hizo bien al dar explicaciones. Dijo que esas declaraciones habían sido mal consignadas. Tales explicaciones eran necesarias, pero no son suficientes", declaró Elham. "Tiene que decir más claramente que lo que dijo es un error y corregir" sus declaraciones, agregó.
Pese al gesto poco usual del Papa de manifestar públicamente su aflicción por la ola de indignación causada por la cita de una controversia teológica medieval sobre el Islam y la violencia, las reacciones y críticas del mundo musulmán siguen arreciando.
El jefe de la Unión Mundial de los Ulemas, el egipcio Yusef al Qaradaui, instó a los musulmanes a "expresar su ira el próximo viernes", pero evitando acciones violentas y obrando con sensatez, precisó luego.
En Basora, Irak, más de 500 personas prendieron fuego a un muñeco que representaba al Papa y a varias banderas estadounidenses y alemanas.
Las reacciones de gobiernos, organizaciones religiosas y ciudadanos musulmanes continúan, y la conferencia episcopal de Turquía está estudiando la posibilidad de aplazar la visita del Papa a ese país, prevista para noviembre.
La semana pasada, durante su visita a Alemania, el soberano pontífice había establecido un vínculo implícito entre Islam y violencia evocando la Yihad (guerra santa), lo que provocó reacciones indignadas del mundo musulmán.
El domingo, el soberano pontífice se declaró "profundamente triste" por la ola de indignación que provocaron sus declaraciones, "que de ninguna manera expresaban (su) pensamiento personal".
Manifestándose por primera vez públicamente sobre esta controversia, la más grave desde que comenzó su pontificado, el Papa no llegó hasta la presentación formal de excusas, tal como lo reclaman numerosos musulmanes.
"Estoy profundamente triste por las reacciones suscitadas por un breve pasaje de mi discurso (...) considerado como ofensivo para la sensibilidad de los creyentes musulmanes, cuando se trataba de un texto medieval que de ninguna manera expresa mi pensamiento personal", declaró el Papa.
Elham acusó a "los sionistas de tratar de explotar las cuestiones religiosas" para crear tensiones entre musulmanes y cristianos, y pidió al Papa "no caer en la trampa de los sionistas".
Ofensiva diplomática
El Vaticano intenta apaciguar lo más rápido posible la crisis que atraviesa con los musulmanes a raíz de los comentarios del Papa sobre el Islam, por lo que anunció una ofensiva diplomática de sus nuncios en los países de religión mahometana.
Para explicar a las autoridades religiosas y políticas de los países musulmanes los pasajes más importantes de la criticada lección magistral pronunciada el martes en la Universidad alemana de Ratisbona, el Vaticano se vio obligado a movilizar a los nuncios apostólicos, es decir a sus embajadores.
"Encargamos a los nuncios en los países musulmanes que entreguen y expliquen el texto del Santo Padre y valoren los elementos que hasta ahora se han dejado de lado", anunció monseñor Tarcisio Bertone, nuevo Secretario de Estado de la Santa Sede, en una entrevista publicada por el Corriere della Sera.
Para Bertone, quien fue mano derecha del entonces cardenal Joseph Ratzinger, actual Papa, en la Congregación para la Doctrina de la Fe, la disertación del Papa se ha "manipulado fuertemente".
"Las citas del emperador bizantino formaban parte de una amplia disertación, de un gran fresco de la relación entre razón e historia. Todo ello fue reducido a un fragmento de una cita", afirmó Bertone.
El recién designado Secretario de Estado, teólogo de formación, quien paradójicamente tiene que afrontar una de las crisis diplomáticas más delicadas de la historia reciente de la Santa Sede, espera de todos modos que se reactive el diálogo con el Islam.
"Ese diálogo debe iniciarse a través de los representantes diplomáticos, de las elites culturales, del consejo pontificio para el diálogo interreligioso" que tiene delante una ocasión para reactivarse, afirmó.
La reanudación del diálogo con el Islam parece en estos momentos más bien una esperanza, ya que siguen las protestas, en ocasiones violentas, contra el discurso del Papa, pese a sus palabras aclaratorias y su aflicción.
Refuerzan seguridad en el Vaticano
Editorialistas y vaticanistas se interrogan ahora sobre las consecuencias de las declaraciones de Benedicto XVI, e incluso temen que sectores extremistas aprovechen la ocasión para atacar a Roma y el Vaticano, donde las medidas de seguridad fueron reforzadas.
Al contrario de su predecesor Juan Pablo II, cuyo largo pontificado fue marcado por el acercamiento a las otras religiones y por su participación en ceremonias ecuménicas, Benedicto XVI ha mostrado poco interés por ese argumento, haciendo más hincapié en el Evangelio y en la difusión de una fe cristiana dogmáticamente pura.
"En el Vaticano tendrán que rehacer una estrategia hacia el Islam", escribió el vaticanista del diario La Repubblica, Marco Politi, quien considera que Benedicto XVI confundió "el mundo con un aula universitaria".
Lamenta, pero cree que fue “justo”
El papa Benedicto XVI declaró estar "profundamente afligido" ante la indignación del mundo musulmán por sus comentarios sobre el Islam, pero está convencido de que su posición es justa e intenta reorientar la estrategia del Vaticano con respecto a la de su predecesor Juan Pablo II.
"Mientras Juan Pablo II insistía sobre la necesidad de mantener el diálogo con el Islam basado en la fe en un único Dios y a través de ella luchar contra la violencia, Ratzinger adoptó una actitud de catedrático, explicando cómo hay que hacerlo", escribió este lunes Marco Politi, vaticanista del diario La Repubblica.
Gobiernos, organizaciones religiosas y ciudadanos musulmanes de todo el mundo han protestado por un discurso pronunciado por Benedicto XVI en Alemania, en el que hablaba de la relación entre fe y razón, y de la violencia dentro del Islam.
"El papa Karol Wojtyla construyó una estrategia de diálogo, y quiso involucrar a las elites islámicas del mundo entero. Por ello se convirtió en el mundo musulmán en un líder espiritual respetado y escuchado", comentó el experto a la AFP.
Todo parece indicar que su sucesor, quien fue elegido hace año y medio, adoptó una estrategia diferente. "Durante la misa con la que se inauguró su pontificado, Benedicto XVI anuló toda referencia a las relaciones fraternales con el monoteísmo islámico", recordó Politi.
Igualmente, tuvo un comportamiento frío en julio pasado durante el vigésimo aniversario del encuentro interreligioso de Asís, certamen fundado por Juan Pablo II. Benedicto XVI se limitó a transmitir un simple mensaje. Para el Sumo Pontífice, el diálogo con las otras religiones se reduce a que "cada uno se quede bien atrincherado en su casa".
Según el editorialista del diario La Stampa, Gian Enrico Russoni, la tormenta provocada por las declaraciones del Papa no fueron producto de "un error de comunicación" o "de un malentendido".
Para Russoni, el Papa sabía lo que estaba haciendo al citar el diálogo entre el emperador bizantino Manuel II Paléologo (1350-1425) y el erudito persa musulmán. "Un buen profesor no debe recurrir a una cita controvertida (...) sin contextualizarla luego", comentó.
Una "autocrítica" a la religión católica para denunciar la violencia empleada durante siglos hubiera sido igualmente bien recibida, agregó.
Sandro Magister, vaticanista de la revista L'Espresso, recordó recientemente que a Benedicto XVI, ex guardián de la doctrina católica, le interesa poco la geopolítica y la diplomacia y mucho el Evangelio. "Al contrario de Juan Pablo II que comunicaba hábilmente con todos los líderes religiosos", agregó.
"Con el criterio de menos diplomacia y más Evangelio, el Papa pronunció el discurso de Alemania, que contenía palabras políticamente incorrectas y potencialmente explosivas", escribió.
Para Politi, Joseph Ratzinger "rompió" con Juan Pablo II sobre el tema del Islam, por lo que ahora el Vaticano deberá "reconstruir" su estrategia hacia esa religión, que cuenta con cerca de mil trescientos millones de adeptos.