Nacional

Vuelta a leña y carbón en algunos departamentos

** Gerente de Mercadeo de la distribuidora de gas butano aseguró ayer a END que esperan 700 mil galones esta semana ** Vuelve el asunto de El Salvador, a pesar de las declaraciones del presidente Saca, y sigue el agiotismo

La empresa Tropigás de Nicaragua confirmó la llegada al país de 700 mil galones de gas licuado para esta semana, cantidad que servirá para ponerse al día con la demanda hasta ahora no cumplida con los clientes de esta compañía en el país.
Rafael Alvarado, jefe de Mercadeo y Ventas de Tropigás, dijo que mediante una resolución de la Dirección de Hidrocarburos del Ministerio de Economía de El Salvador se aprobó el descargue de los 700 mil galones que llegarán durante la semana hasta finalizar el 25 de septiembre.
“Con esta cantidad estamos en la disposición de cubrir el 100 por ciento de la demanda del país”, aseguró Alvarado, quien afirmó que el sábado se despachó hasta en horas de la noche.
Nicaragua, según Alvarado, consume un millón 500 galones de gas al mes, y ya se tiene el compromiso del Ministerio de Economía de El Salvador que se continuará abasteciendo con 700 mil galones más. “Pero adicionalmente tenemos abastecimiento con Honduras”, señaló, tras afirmar que se están arrendando cisternas a El Salvador, Guatemala y Honduras para llenar con mayor fluidez y poder enfrentar el desabastecimiento que hubo hasta el fin de semana pasado.
El pasado sábado se vendió en todo el país 128,154 galones de Tropigás; en Managua la venta alcanzó los 64,654 galones; 55,722 en el resto de departamentos, quedando un inventario de 66,662 galones.
“Volvemos al carbón y la leña”
Sin embargo, en departamentos como Estelí el desabastecimiento era crucial. Pobladores tenían por más de una semana los tanques en la distribuidora Tropigás, con el fin de guardar cupo para cuando llegara. El día de ayer varios pobladores al no aguantar más llegaron a retirarlos para buscar otra alternativa.
Las amas de casa, por su parte, han reflejado el regreso al carbón y la leña, porque la alternativa Z Gas todavía ayer no aceptaba el cilindro de Tropigás. “Como no podemos perder el tiempo, recurrimos a ocupar el carbón y la leña, para mientras hay gas”, expresó Mariana Flores, del barrio San Judas.
¿Aprovechados?
A como dice el refrán nicaragüense: “Unos a la bulla y otros a la cabulla”, en Estelí, algunos pobladores sienten que algunas personas han abusado en los costos de los cilindros de gas butano, y el de 25 libras ha llegado a costar hasta más de 230 córdobas, pese a su precio real. Distribuidores de Z Gas han aumentado su precio y obligado en ocasiones a comprar otro cilindro, confirmó EL NUEVO DIARIO en la zona.
Por su parte, las distribuidoras de gas butano del departamento de León continúan completamente desabastecidas, desde hace más de un mes. La empresa Tropigás ha solicitado a los clientes paciencia, prometiendo normalizar la situación en los próximos días. Sin embargo, las pequeñas agencias de Tropigás en los barrios y repartos de la ciudad de León no soportan el clamor de los clientes que diariamente llegan con sus tanques vacíos con la esperanza de encontrar el ansiado gas.
“Más del 50 por ciento de los clientes de la empresa Tropigás de la ciudad de León se encuentran cocinando con carbón y leña, porque la escasez del gas butano tiene más de un mes sin resolverse”, afirmó la señora Aidalina Áreas, propietaria de la Agencia Don Carlos, en el reparto Posada del Sol, en León.
Áreas asegura que mensualmente distribuye cinco mil cilindros de 25 libras en la ciudad universitaria, y este fin de semana únicamente fue abastecida con 450 tanques. “Las autoridades de la empresa Tropigás mantienen engañados a los clientes diciéndoles que el problema de escasez se resolverá, pero tenemos más de un mes de estar escuchando lo mismo”, apuntó.
En León la población recurrió a comprar el carbón y la leña para cocinar, por el tiempo en que ha estado desabastecida la zona, y otros han recurrido a comprar las cocinas de querosén. “Son esas cocinas pequeñas de mechón, tipo candil”, explicó la señora María Fernanda Gutiérrez, habitante del barrio de Sutiaba.
(Con la colaboración de Máximo Rugama y José Luis González).