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Madereros: “Subasta es un robo descarado”

* Advierten que habrá justicia y el Estado tendrá que pagar millones de dólares * Con el mismo permiso con que fulminan a una maderera protegen a otra * Si Tribunal de Apelaciones no para subasta, ya se sabe quién comprará madera

Ernesto Aburto

Los madereros afectados por el decomiso de tucas en el río Kum Kum y en Ciudad Rama alertaron al Poder Legislativo y a la Contraloría General de la República, así como a los candidatos presidenciales, sobre los cuantiosos daños económicos que va a causar al Estado de Nicaragua --con cualquier gobierno que sea-- la “subasta ilegal” de madera que, contra viento y marea, insiste en efectuar el director ejecutivo del Inafor y candidato a diputado por ALN, Indalecio Rodríguez Alaniz, el 26 de septiembre del año en curso.
“La madera que nos decomisaron es totalmente legal y tenemos los documentos para probarlo; pero el proceso administrativo que pretenden desembocar en la subasta del 26 está viciado de nulidad desde el principio. Inconstitucionalmente sufrimos indefensión y violan la no retroactividad de las leyes, y por eso vamos a entablar una larga demanda civil donde el gobierno que sea nos va a pagar hasta el último grano de aserrín, porque la ley y el derecho están de nuestro lado”, declaró a EL NUEVO DIARIO la señora Xiomara Peralta.
“Toda la operación está turbia, no entendemos cuáles son los oscuros intereses que empujan a don Indalecio a seguir adelante con esta irregularidad que va a costarle millones de dólares al Estado de Nicaragua”, manifestó por su parte el señor Róger Herrera, tercer adquirente de buena fe de una parte de la concesión maderera del señor Nicolás Báez en la comunidad de Tasba Paunie.
Como un hecho significativo, se observa que el señor Indalecio Rodríguez Alaniz renunciará a la Dirección Ejecutiva del Inafor hasta después de la subasta que quiere hacer el día 26, para hacerle caso tardíamente al candidato presidencial Montealegre y emprender su campaña de diputado.
END tuvo a la vista el permiso forestal 0648, mediante el cual la señora Xiomara Peralta sacó del río Kum Kum y metió el 17 de abril de este año al aserrío Valcor Nicaragua de El Rama, conocido como Magsa, 222.08 metros cúbicos de cedro macho, y con ese mismo permiso, debidamente cumplido metió 319 metros cúbicos de caoba en el aserrío Nimasa del ex contra Oscar Sobalvarro (Rubén), ex compañero de Indalecio Rodríguez en la antigua Resistencia Nicaragüense.
Pero… ¿qué pasó después?
Entonces vino el decreto de Emergencia Forestal en mayo, y retroactivamente le retienen y abren proceso administrativo a doña Xiomara sobre toda esa madera, incluso sobre el cedro macho que entregó al dueño del aserrío Valcor-Magsa, señor Vladimiro Pacheco.
Este último es un brasileño nacionalizado canadiense que ha hecho grandes negocios comprando, aserrando y exportando madera desde Ciudad Rama. Los madereros afectados, durante su conversación con EL NUEVO DIARIO, expresaron la sospecha de que exista algún vínculo entre Valdimiro y el Director de Inafor, Indalecio Rodríguez.
¿Por qué?
“Porque lo que es bueno para el ganso debe serlo también para la gansa, pero resulta que a pesar de que mi caoba era parte del permiso forestal 06448, junto con el cedro macho que le entregué a Valdimiro, a éste no lo molestan para nada.
“La delegada del Inafor en Rama, ingeniera Ibis Siu González, al principio hizo la mueca de retener la madera de don Vladimiro, pero tres días después recibió órdenes de Managua y rompió los papeles de la retención”, relata.
¿Quién protege a Vladimiro?
Este señor, usando a los ciudadanos Livis Roiz de Costa Rica y Alex Mendoza, compró en la subasta de Bluefields el 31 de julio la madera completamente ilegal que le habían decomisado motoaserrada a una señora de nombre Carmen.
Algo muy escandaloso que doña Xiomara cita en su relato es el hecho de que cuando le retuvieron los 319 metros cúbicos de caoba en los patios del aserrío de Oscar Sobalvarro, ya se habían aserrado 13 mil 500 pies tablares y sólo quedaban 176.81 metros cúbicos de caoba.
Luego la retención y el decomiso final cubren toda la caoba que todavía queda en tucas, pero el fallo administrativo solamente decomisa 2,260 pies tablares de la madera aserrada, por lo cual doña Xiomara cree que va a recuperar la diferencia, es decir, 11 mil 240 pies.
Pero Oscar Sobalvarro no se los quiso devolver.
Recurrió entonces ante la delegada del Inafor en Rama, pero ésta respondió con silencio administrativo. Finalmente doña Xiomara acudió a los tribunales, y mediante un secuestro judicial logró sacar del aserrío de Oscar Sobalvarro la madera aserrada que no estaba cubierta por el decomiso, llevándose la gran sorpresa de que ya le habían robado cinco mil pies tablares de caoba aserrada.
Oscar Sobalvarro, dueño del aserrío, no se hace responsable por el robo, y su hermano Rigo sólo se limita a contestar con sarcasmo: “¿Qué quieren que hagamos? Aquí ni ustedes ni el Inafor pagan CPF”.
Al final la historia es que después del gran alboroto del decreto de emergencia forestal sólo la madera del río Kum Kum quedó “pegada”, mientras que todos los demás madereros de Nueva Segovia y Río San Juan siguen trabajando como si nada.
“¿No cree usted --pregunta doña Xiomara al periodista-- que tenemos derecho a creer que todo el escándalo fue nada más para cogerse nuestra madera?” Y la respuesta queda pendiente.
El 13 de este mes el director de Inafor anunció que la subasta va en El Rama el 26 de septiembre para toda la madera retenida en los aserríos locales y en el río Kum Kum, de la cual se perdieron varios cientos de tucas en su traslado del citado río a Bluefields y El Rama.
Pero el colmo es que desde aquí también se la han estado robando. Doña Xiomara puso en nuestras manos los legajos de documentos que sustentan su alegado derecho, y también un DVD del reportaje elaborado por el canal local Rama Visión donde varios ciudadanos confirman que han visto salir rastras cargadas de madera decomisada. La Policía local no quiere saber nada de eso, ni tampoco investigarlo”, expresa doña Xiomara con aire de desconsuelo.
En la conferencia del 13 de este mes, donde anunció la subasta, Indalecio Rodríguez fijó los precios mínimos en 110 córdobas el metro cúbico de cedro macho y en 314 el de caoba.
“La subasta es un robo descarado”, exclama doña Xiomara, al referir que ya la madera fue organizada en pequeños lotes para que el día de la subasta puedan comprarla cuatro carpinteros de Managua y cinco de Niquinohomo con dinero del señor Valdimiro Pacheco.
“Estamos tratando de parar esa subasta. Metimos un recurso de amparo en la Sala Civil dos del Tribunal de Apelaciones de Managua, pero llevamos varios días y nada”, lamentó.
No obstante, ella y los señores Nicolás Báez y Róger Herrera dijeron que tarde o temprano brillará la justicia, y que alguien tendrá que pagarles.