Nacional

Falta de gas, otro flagelo a población


Vladimir López

La fuerte crisis que se vive por la falta de energía eléctrica, lo que a su vez provoca el desabastecimiento del agua potable, se agudizó ante el desabastecimiento de gas licuado de la Tropigás, aumentando la tortura a la población.
Tropigás, que domina el mercado de gas licuado en Nicaragua ya que abastece casi el ochenta por ciento de la población, no está distribuyendo el producto y, lo que es peor, nadie en esa empresa brinda alguna explicación clara y convincente.
Ayer viernes, 15 de septiembre, no estaban despachando el gas licuado en la refinería, y el vigilante de turno solamente expresaba que se despacharía hasta el lunes 18.
Mientras tanto, los pobladores y distribuidores andan desesperados buscando el gas licuado, que no se encuentra por ningún lado porque la Tropigás no está importando el producto y no hay ninguna autoridad que los haga cumplir con la obligación que tienen con los consumidores.
Doña Maritza Obando, quien distribuye Tropigás en el barrio 19 de Julio en Managua, expresó que tiene dos semanas de no recibir el producto y que no tiene ni idea de cuándo se normalizará la distribución.
“No tenemos Tropigás --expresó-- todos los ‘chimbos’ están vacíos y la pobre gente viene día y noche a preguntar si hay gas. No sabemos cuándo vendrá el gas porque nadie informa nada”.
Por su parte, la jovencita Karen Hernández, cuya madre tiene un puesto de distribución de Tropigás en el barrio Campo Bruce de Managua, también se quejó de que no tiene gas desde hace varios días y que tampoco sabe cuándo se va a normalizar la distribución. Don Alberto Zapata, propietario de la pulpería Jackeline del mismo barrio Campo Bruce, se quejó de que los camiones distribuidores no llegan desde hace dos semanas, y que al parecer el desabastecimiento va para largo tiempo porque la empresa Tropigás no brinda ninguna respuesta positiva.
Explicación salvadoreña, puro cuento
Hay que recordar que la única explicación que ha brindado la empresa Tropigás es que el desabastecimiento se debe a que el gobierno salvadoreño no les paga los 11.2 millones de dólares que les adeuda en subsidio e impuestos pagados equivocadamente, lo que les impide importar más producto.
Aunque el INE amonestó recientemente a esa empresa por no poder normalizar el desabastecimiento del producto, esa medida no tuvo el menor impacto, porque la falta de gas licuado más bien se agudizó.
Vale señalar que el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), además de amonestar a Tropigás, autorizó a ZGas llenar los tanques de su competidor, pero esa medida tampoco alivió el problema porque, al parecer, esta otra empresa no cuenta con suficiente capacidad para absorver la demanda.
Tropigás primeramente argumentó que el problema del desabastecimiento se debía a retrasos en los permisos de exportación por parte del Ministerio de Economía de El Salvador, pero ahora dice que se debe a los problemas financieros. Lo que la mayoría de la población teme es que el desabastecimiento sea parte de una estrategia de mercado con el claro objetivo de elevar el precio del gas licuado de una manera considerable. Esperamos que no sea así.