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Nicaragua analiza Memoria de ticos

* Canciller Caldera tranquilo por pasos desarrollados sobre litigio por río San Juan, pero preocupado por costo de tres querellas ante La Haya

El equipo jurídico internacional de Nicaragua se reunió en París para analizar la Memoria que presentó Costa Rica ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), por el litigio que mantienen los dos países por la navegación en el río fronterizo de San Juan, y elaborar las “bases” de la repuesta.
Lo anterior lo confirmó el ministro de Asuntos Exteriores de Nicaragua, Norman Caldera, en una entrevista con Efe.
“Nos hemos reunido para examinar la Memoria de Costa Rica y para preparar las bases de lo que puede ser un documento de respuesta”, dijo el canciller Caldera, tras recordar que el plazo para presentar la contramemoria nicaragüense acaba dentro de ocho meses y medio.
Hace casi un año, el 28 de septiembre de 2005, Costa Rica pidió a la CIJ, que tiene su sede en La Haya, que terciara en la disputa que mantiene con Nicaragua por la navegación en el río San Juan, una acción que tensó enormemente las relaciones entre los dos países vecinos.
El 29 de agosto pasado, Costa Rica entregó a ese organismo de la ONU una voluminosa Memoria en la que defiende su demanda.
“El peso de los argumentos es más importante que el peso de los papeles”, replicó Caldera, al señalar que el equipo jurídico internacional que trabaja para Nicaragua se tomará su tiempo para que la respuesta “esté bien hecha”.
Por eso, dijo que es “perfectamente posible que agoten el plazo” de ocho meses y medio que tienen ante sí para presentar los argumentos de Nicaragua contra las alegaciones de Costa Rica.
No habrá navegación armada
Sin querer entrar en el fondo, el canciller Caldera descartó totalmente acceder a la pretensión costarricense de poder llevar a cabo navegación armada en el río San Juan.
“Permitir que un país vecino navegue por nuestro río armado, equivale a ceder la soberanía y no podemos hacer eso”, dijo Caldera.
Nicaragua y Costa Rica mantienen diferencias sobre la interpretación del Tratado Cañas-Jerez, que suscribieron en 1858, y que definió la soberanía nicaragüense sobre el río, pero otorgó el derecho de navegación a Costa Rica con objetos de comercio.
“Los derechos de Costa Rica están limitados al comercio con objetos, es decir, con artículos de comercio en un trecho del río San Juan”, insistió Caldera.
El conflicto surgió en 2001, cuando el gobierno de Nicaragua impidió a policías costarricenses navegar armados por ese río.
El 26 de septiembre de 2002, los dos países acordaron darse una tregua de tres años para seguir dialogando, y al vencer ese período, Costa Rica decidió elevar el reclamo ante la CIJ.
Regresa tranquilo
Tras escuchar el análisis y las reflexiones del equipo jurídico nicaragüense, Caldera señaló que se vuelve mañana a su país “más tranquilo de lo que vino”.
Los expertos en Derecho Internacional que estuvieron en París, son el inglés Ian Brownlie; el francés Alain Pellet y el español Antonio Ramiro Brotons, que son el núcleo duro del equipo, además del estadounidense Stephen MacCaffrey, el venezolano Víctor Rodríguez, y los nicaragüenses Mauricio Herdocia, Edmundo Castillo y Julio Saborío.
Confiado por la experiencia de esos letrados, Caldera indicó que lo “único” que le “preocupa” es el tiempo. “Se hace muy caro para nosotros que somos un país pobre, estar esperando tanto tiempo para resolver” los tres litigios que tienen ante la CIJ.
Además del ya citado, Nicaragua tiene pendientes dos denuncias contra Honduras y Colombia por un tratado sobre fronteras marítimas.
“Somos el país que más casos tiene en este momento en esta Corte y somos un país pequeño, y estos casos son caros”, insistió.