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Se conmemora el 150 aniversario de la batalla de San Jacinto

Hoy se conmemoró el 150 aniversario de la batalla de San Jacinto con una ceremonia en la que estuvieron ausentes la mayoría de los presidentes centroamericanos.

Aunque estaba previsto que a esta conmemoración asistieran los presidentes de Guatemala, Oscar Berger; de El Salvador, Elías Antonio Saca; y de Costa Rica, Oscar Arias, éstos mandatarios no acudieron a la cita, y sólo participó el gobernante de Honduras, Manuel Zelaya.
En representación de Guatemala asistió el vicepresidente, Eduardo Stein; de El Salvador, el viceministro de Defensa, general Ricardo Benjamín Abrego, y de Costa Rica, el vicecanciller, Edgard Ugalde.
Ugalde dijo que el presidente Arias se excusó de participar en la conmemoración por razones de agenda y que la primera vicepresidenta costarricense, Laura Chinchilla, tampoco pudo asistir por las mismas razones que Arias.
Otras fuentes informaron de que el presidente Saca a última hora no pudo asistir por tener que atender asuntos internos, y no se informó de los motivos por los que el presidente Berger no pudo viajar a Managua.
Los dignatarios centroamericanos inauguraron hoy en esta ocasión un monumento a la "Unidad Centroamericana" en la histórica hacienda donde realizaron un recorrido.
La hacienda San Jacinto es un sitio montañoso, 32 kilómetros al norte de Managua, en donde hace 150 años se libró una de las más cruentas batallas que registra la historia de este país, en la que fue derrotado el filibustero estadounidense William Walker que pretendía apoderarse de Centroamérica.
El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, que habló en nombre de sus colegas centroamericanos, destacó la gesta del general hondureño Florencio Xatruch, quien se unió a los ejércitos de El Salvador, Guatemala y Costa Rica para presentar "un frente común contra el invasor".
Recalcó que con la derrota de Walker se dio un mensaje que siempre que venga una fuerza extraña a Centroamérica "será derrotada".
Añadió que así como el filibustero fue derrotado en Nicaragua y capturado en Honduras, "si eso hoy volviera a suceder siempre esa fuerza sería derrotada y pasados por las armas los que se atrevieran a violar nuestra independencia y soberanía".
El presidente hondureño agradeció la cooperación del gobierno nicaragüense y de la Alcaldía de Managua por los trabajos de restauración de la tumba donde descansan los restos del general Xatruch en un cementerio de esta capital, como parte de la celebración de un pasado glorioso.
Por su parte, el presidente Enrique Bolaños agradeció a las delegaciones que asistieron a la celebración en la hacienda San Jacinto como muestra de hermandad y solidaridad.
También recordó que Walker en su intento por adueñarse de su país "fue ayudado por algunos de los nuestros, de esos que abundan como sirvientes de aquellos que se proclaman caudillos".
Además, señaló que la hacienda San Jacinto donde se desarrolló la conmemoración había sido confiscada por Walker a la familia Bolaños, antepasados del presidente Bolaños.
Soldados nicaragüenses, dirigidos por el general José Dolores Estrada, derrotaron el 14 de septiembre de 1856 en San Jacinto a Walker, obligándolo a regresar a su país.
El filibustero estadounidense, que se proclamó presidente de Nicaragua en 1856, murió ejecutado en Honduras por un pelotón de fusilamiento del ejército hondureño el 12 de septiembre de 1860, tras insistir en conquistar Centroamérica.
Bolaños también impuso medallas conmemorativas a los representantes centroamericanos, por el apoyo brindado a Nicaragua en la batalla de San Jacinto.
Esta tarde, hora local, será inaugurado un monumento en el cementerio San Pedro, en Managua, en honor al general de división hondureño Florencio Xatruch, quien dirigió las tropas aliadas de los gobiernos de Centroamérica.