Nacional

Pánico en León

* Fallecidos se reportan ahora de varios barrios de la ciudad metropolitana * En San Felipe llegaban de enterrar a dos y se encontraron con otra pareja de fallecidos * Investigan todas las ventas de guarón, hay verdadera histeria y hasta señalan a una que vende “guaro mexicano”

La cantidad de muertos por consumo de guarón con altos niveles de metanol aumentó de manera considerable, llenando de pánico a los leoneses quienes recurrieron a sus creencias religiosas como única alternativa para detener la mortandad, que entrada la tarde iba en aumento.
Ayer por la tarde las autoridades médicas y policiales aún creían que podían controlar la emergencia generada tras la intoxicación masiva de ciudadanos que consumieron guaro lija contaminado; mientras, la Cruz Roja y la Dirección General de Bomberos no se daban abasto atendiendo llamados de la población que solicitaba servicios de traslados de pacientes con síntomas de intoxicación.
Ahora, los intoxicados no son sólo del poblado de Poneloya, sino que también llegaron de los barrios Guadalupe, San Felipe y La Estación, donde la Policía confirmó que aún se estaba vendiendo guaro en expendios que no son controlados por las autoridades.
En el barrio San Felipe la noche de ayer, a tan sólo 200 metros de distancia, se realizaban dos velorios de tomadores consuetudinarios fallecidos tras la ingesta de guarón.
“Hay pánico, demasiados muertos, la Policía debe investigar lo que está pasando”, aseguraron familiares de Luis Enrique Martínez Flores, de 36 años, quien falleció a las 06:00 a.m. de ayer miércoles en la entrada del hospital, cuando era trasladado por sus padres con los síntomas de intoxicación.
Mientras los familiares de Martínez Flores regresaban a casa con el cadáver de Luis Enrique, en la vivienda de Yader Pacheco, ubicada a escasos 200 metros del lugar, el llanto llenaba el ambiente al conocerse que éste también había fallecido.
Pacheco, conocido como “Fox”, y Martínez Flores, habían estado tomando guaro lija en una acera de la esquina conocida como “Las Gavetas”, en el barrio San Felipe.
Según los vecinos, los fallecidos junto a Mario Castro, conocido como “Patugua”, habían estado tomando guaro que compraron donde los Oconor, un expendio ubicado del costado norte de la Iglesia San Felipe, media cuadra hacia el norte.
Según varios pobladores de la colonia “El Patión”, en el barrio San Felipe, Castro se salvó porque sus compañeros de borrachera se negaron a darle guaro, ya que no había aportado para comprar el licor.
“Se salvó porque lo cortaron por no poner dinero para el guaro”, aseguraron los vecinos de Castro, quien aún bajo los efectos del licor reaccionó molesto con el equipo periodístico de EL NUEVO DIARIO, cuando tratamos de indagar dónde habían comprado el guarón.
Hospital rebasado
Las autoridades del Hospital “Oscar Danilo Rosales”, debido a la gran cantidad de intoxicados se vieron obligadas a acondicionar seis salas de la tercera planta del edificio exclusivamente para los pacientes. “Estamos trabajando diez médicos y una docena de enfermeras, camilleros y residentes”, detalló el doctor Ricardo Cuadra, encargado de la sala.
La mañana de ayer habían ingresado 56 pacientes, pero la cantidad aumentó a 73 al caer la tarde. El comité técnico, conformado para atender la emergencia, dispuso el traslado de una decena de pacientes, los más graves, a hospitales de Managua, donde serían sometidos a una hemodiálisis.
Guaro decomisado
El comisionado César Díaz, segundo jefe de la Policía de León, confirmó que al día siguiente de conocerse la intoxicación masiva por metanol, procedieron a decomisar el guaro no embasado sólo en los lugares donde se habían reportado afectados por la ingesta.
Pero tras decretarse el estado de alerta, procedieron a decomisar licor en varios establecimientos, y en otros sellaron los garrafones para evitar que los propietarios siguieran vendiendo.
“Tenemos 418 expendios legales y 88 cantinas”, detalló el comisionado Díaz, quien aseguró que la Policía no tiene información sobre la fabricación clandestina de guaro lija, “pero todos los investigadores y jefes de sectores trabajan en la búsqueda de información relacionada a toda actividad clandestina”, aseguró.
Detalló que también están visitando todos los expendios para garantizar que las medidas de restricción en la venta de licor se estén cumpliendo. Aseguró que hay retenes en las carreteras para evitar que haya trasiego de licor de forma clandestina.
Según Díaz, tenían ubicados a tres lugares donde se supone se vendió el licor contaminado, entre ellos una distribuidora en el barrio Guadalupe, en el lugar conocido como la Cuarta Sección; también en la esquina de “Las Gavetas”, en San Felipe, y en el bar conocido como “Estela de los Mares”, en Poneloya.
No se hacen responsables
Dueños de distribuidoras de aguardiente a granel negaron tener relación con la venta de guaro contaminado con metanol, y aseguraron que en sus negocios venden el mejor licor de León.
Alfonso Martínez, dueño de la distribuidora de aguardiente en el sector conocido como la Cuarta Sección, en el barrio Guadalupe, afirmó que el guaro que vende lo compra en la Flor de Caña. “Yo puedo garantizar la calidad del guaro que vendo aquí, afuera ya no te puedo asegurar nada”, señaló.
Explicó que él vende a los pequeños expendios y cantinas que hay en León. “Lo que hagan con el guaro que sale de aquí, yo no puedo determinarlo”, dijo Martínez, quien aseguró que algunas cantinas le hacen combinaciones.
Marcos Sergio Martínez Maradiaga, mejor conocido como “Coy”, dueño de una cantina en la esquina de “Las Gavetas”, en el barrio San Felipe, aseguró que compra el guarón en la distribuidora de Alfonso Martínez. “Es el mejor guaro que se vende en León”, aseguró.
Pero explicó que hay personas que le hacen combinaciones para hacerlo rendidor o para bajar el grado de alcohol.
Niegan que vendan guaro
Tanto familiares de los intoxicados en Poneloya como dueños de varios bares de ese balneario, aseguran que el sábado por la tarde, Martín Oconor, hijo de la señora Estela Sobalvarro, propietaria de una distribuidora de alcohol en la ciudad de León, llegó al pueblo ofreciendo “guaro mexicano”.
“Yo no le compré porque había comprado guarón en León”, aseguró la señora Celina Rodríguez, dueña del bar Estrella del Mar, pero Cecilia Álvarez, Elia Poveda, Leonor Bárcenas, Rosa Rugama y otros, sí le compraron en cantidades hasta ahora desconocidas.
Doña Cecilia Álvarez y su hijo Antonio fueron los primeros en fallecer, después que consumieron del guarón que compraron a Oconor, mientras otras personas que compraron a Rosa Rugama, también resultaron intoxicadas.
Pero Marcia Lorena Oconor Sobalvarro, quien dijo que era apoderada legal de la familia Oconor, negó que se estén dedicando a la venta de guaro a granel. Aseguró que cuentan con un permiso que les otorgó el Ministerio de Salud para vender alcohol para consumo humano, pero que no están vendiendo.
“Creo que se trata de una campaña para desprestigiar a mi familia”, dijo Marcia Lorena, quien amenazó con demandar judicialmente a todos los que la señalen como los responsables de la masiva intoxicación.
Afirmó que en la zona de León hay un “contrabando monstruoso” de alcohol que llega del norte, y sin especificar quién, afirmó que se trata de proteger a poderosos distribuidores de alcohol.
“Se está desprestigiando a una familia por proteger a un poderoso”, dijo Oconor, quien negó que se estén dedicando a la venta de guarón. “Ya no vendemos guaro, no sé de dónde viene esa campaña terrorífica”, señaló.