Nacional

Incalculable daño al patrimonio nacional

* Pintor Michilini entablará demanda * Director INC podría mandar a parar

Tania Sirias

El artista Sergio Michilini denunció ante EL NUEVO DIARIO la destrucción del mural de la Iglesia Santa María de los Ángeles, del barrio Riguero, lo que causa una pérdida material de más de 90 mil córdobas, sólo en pintura, y una pérdida inconmensurable al patrimonio cultural de la nación.
Michilini dijo que la iglesia está siendo reparada por una compañía constructora, la cual destruyó más de 20 años de historia. Los obreros retiraron el techo de la iglesia y el cielo falso que estaba forrado con madera preciosa de caoba y cedro real para sustituirlo por plycem.
“Me avisaron que iban a quitar el techo cuando el daño ya estaba hecho, con el fin de no pelear me dediqué a cubrir las obras con plástico negro para que los obreros pudieran seguir trabajando. Pero pintaron los angulares de la iglesia en verde, que antes eran el complemento de los murales, mancharon el piso y causaron un gran daño a la obra completa”, dijo el artista.
Michilini lamentó que se perdiera tanta madera preciosa, ya que sólo un 5% de las tablas estaban en mal estado y el cielo podía ser restaurado. “Esto es como si a la hacienda San Jacinto le quitaran las tejas y le pusieran láminas de zinc barato”, dijo consternado.
El muralista interpuso denuncia ante el Instituto Nicaragüense de Cultura y fue recibido por el director Julio Valle Castillo, el cual le dijo que hasta podrían parar la obra, ya que se estaba destruyendo Patrimonio Cultural de la Nación. “Los extranjeros saben cuánto vale la madera maciza, y que el plycem lo utilizan los pobres”, expresó.
Dos veces declarado patrimonio
Estos murales fueron declarados Patrimonio Cultural Nacional por el Instituto de Nacional de Cultura en 1984 y en 1990 por la Asamblea Nacional. Asimismo, comentó que se estaba recogiendo dinero desde Italia para poder restaurar los murales el año próximo, pero esta barbaridad la cometieron sin avisarle al INC o por lo menos a los artistas.
En esta obra trabajaron Michilini, junto a un arquitecto, dos pintores, un ceramista y 30 alumnos de la escuela de arte desde 1982 hasta 1985. Afirmó que demandará a la compañía constructora, ya que la obra está protegida por la Ley de Derechos de Autor.
EL NUEVO DIARIO quiso consultar sacerdote de la iglesia Santa María de los Ángeles, pero el padre Roberto González se encontraba en un retiro espiritual.
“Esto es un verdadero vandalismo estético que incluye también un despilfarro económico irracional. Son operaciones energúmenas irresponsables dentro de una obra de patrimonio cultural”, lamentó Sergio Michilini.