Nacional

Lo confundieron con otro y se lo alzaron del callejón

* Creyeron que era un salvadoreño buscado por Interpol * Madre del muchacho y familiares indignados y asustados

Orlando Barrios

Nada de secuestro ni operativos raros. La Policía Nacional se declaró víctima de una “confusión” ayer, al arrestar a un dirigente universitario, por sospechas de que éste era nada más y nada menos que un peligroso delincuente salvadoreño solicitado por las autoridades de su país.
Pero los datos y características de Erick Antonio Orozco Miranda, de 23 años --estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN)-- no eran los mismos del sospechoso, cuyo nombre no fue proporcionado por las autoridades, ni el detalle de por cuáles delitos lo buscan.
Erick Antonio se dirigía a la universidad a las siete de la mañana de ayer, cuando un hombre lo interceptó a la salida del callejón de su casa en Villa Libertad, de la terminal de buses de la ruta 112, una cuadra al norte.
"Me dijo que era de la Policía, y de pronto vi que de los otros callejones salieron otros policías vestidos de civil. Traté de sacar del bolsillo una cartera, que contenía mi cédula de identidad, pero no pude, porque uno de ellos sacó un revólver. Me enchacharon, me condujeron a la camioneta blanca, sin placas, y me condujeron a la Dirección de Auxilio Judicial".
Algunos de los vecinos que se encontraban fuera de sus viviendas pensaron que se trataba de un secuestro por la forma violenta con la que abordaron al muchacho.
Erick Antonio relató que al llegar a las oficinas de la DAJ, un oficial levantó sus huellas dactilares y fue bombardeado con un sinnúmero de preguntas para verificar su nacionalidad, mientras que otro oficial le dijo que esperaban una información para verificarla.
"Ellos me trataron bien, pero no me permitieron hacer una llamada para tranquilizar a mi mamá, quien quedó angustiada por lo que había pasado", refirió el joven universitario.
Comentó que en la DJA se enteró, de manera extraoficial, que las autoridades nicaragüenses buscaban a un salvadoreño acusado de homicidio y que estaba circulado por la Interpol.
Después de seis horas y media, la Dirección de Auxilio Judicial llamó a un familiar del estudiante para que lo llegaran a llevar.
"Ellos me pidieron disculpas y me explicaron que se trataba de una retención, porque creían que era sospechoso no sé de qué", mencionó Erick Antonio, quien se hacía acompañar en horas de la tarde de ayer, de amigos y familiares.
El joven universitario reveló que esa misma camioneta hace un tiempo atrás se encontraba parqueada, y notó que le tomó varias fotografías, pero no supo para qué era.
Doña María Lourdes Miranda Areas, mamá de Erick Antonio, pidió a las autoridades policiales que tengan más cuidado, porque con esa forma de actuar pueden matar a una madre.
En horas de la tarde de ayer, varios familiares se reunieron para determinar si el caso sería denunciado ante Asuntos Internos o alguna institución que vela por los Derechos Humanos.
Por su parte, el comisionado mayor Alonso Sevilla, portavoz de la Policía Nacional, informó en principio que no hay ningún secuestro, lo que sucedió es que la Dirección de Auxilio Judicial retuvo a Erick Orozco en la vía pública por ser sospechoso de actividades ilícitas.
"Se le retuvo para la verificación de la identidad, y al no ser la persona que se busca por los ilícitos, se le dejó en libertad", expresó el vocero policial. El comisionado mayor explicó que se le retuvo la cédula de identidad para corroborar su autenticidad, y que de ser auténtica, se le devolverá a su propietario.