Nacional

Tragedias traumatizan a niñez de Las Manos

* Maestros y padres de familia también afectados * Carretera peligrosa, y senderos amenazantes

Leoncio Vanegas

DIPILTO, NUEVA SEGOVIA -Los docentes de la escuela de primaria “Raúl Zavala”, de la comarca Las Manos, llevan tres días de no impartir clases, debido a que los 99 escolares que atienden se han ausentado desde el trágico fallecimiento de Nahomi Midence Ponce, de 10 años, muerta por atropellamiento de una camioneta, el 30 de agosto.
La comunidad educativa también se ha visto afectada por el posterior asesinato del estudiante del mismo centro, Bismarck Antonio López Bustamante, de 14 años, cuyo cadáver apareció semienterrado con piedras y tallos de chagüite en un cafetal de la comarca.
Nahomi era la mejor alumna de tercer grado, y un día antes sus padres la habían preparado con todo lo necesario para desfilar abanderada el 14 de septiembre entre el grupo de excelencia académica.
Algunos padres de familia, consultados al respecto, argumentaron estar atrapados por el temor de exponer a sus hijos a la inseguridad de la vía internacional, más el peligro que significa caminar por las veredas boscosas por donde se esconden los asesinos de Bismarck.
Peligro latente
“No es la primera vez que ocurre un accidente de tránsito. Antes de Nahomi, dos niños fueron golpeados por vehículos el año pasado”, dijo Olga González, que tiene una hija de 11 años en la misma escuela.
Refiere que otras familias tienen a sus niños sufriendo mucho nerviosismo, “porque a algunos les agarra de pronto por llorar; otros no pueden dormir y no quieren comer. Les estamos dando valeriana para calmarlos”, indicó. Según los padres de familia, los recuerdos simpáticos que han quedado frescos de ambos menores fallecidos, mantiene a los niños en tristeza y lloran con frecuencia.
Por el accidente, el conductor de la camioneta enfrenta un proceso judicial por homicidio culposo. En el segundo, la autoría por el asesinato atroz sigue en el misterio, y la Policía aún no tiene pistas para una acertada investigación.
Las docentes asistieron el lunes para impartir las clases, pero el centro estuvo más sombrío que nunca. “Sólo llegaron dos de sexto y uno de primero”, dijo la maestra Jessenia del Rosario Montecinos López, quien atendía a los dos infortunados menores.
La embestida que sufrió la menor de parte la fatídica camioneta por un giro indebido del conductor --según consta en la Policía de tránsito--, fue vista por varios niños que barrían el patio de la escuela, lo que supone un trauma psicológico muy severo para ellos.
También el descubrimiento del cadáver de Bismarck Antonio y las huellas del sadismo de sus asesinos, fue observado por adolescentes que pertenecen a la misma escuela, quienes no paraban de llorar ante la realidad que les chocaba.
La profesora Asunción Marín, delegada zonal del Ministerio de Educación, calificó los acontecimientos de Las Manos, como catástrofes que afectan el proceso de aprendizaje, y prometió gestionar una atención psicológica para la niñez escolar de esta comarca a través de la red sicosocial que integran maestros y personal de la Fundación para el Desarrollo de la Mujer y Niñez (Fundemuni) con sede en Ocotal.