Nacional

Madereros del Kum Kum recurren hoy de amparo

* ¿Un decreto a la medida de esa madera? * Evidentemente, el Inafor bendijo todo * Se habla de 430 tucas ya desaparecidas

Al margen de que algunos políticos de oposición --entre ellos Leonal Téller-- lo consideraron una cortina de humo para tapar a los Cenis, el sonado decreto ejecutivo de emergencia forestal del 3 de mayo, que afectó a los madereros de Nueva Segovia, Río San Juan y la RAAS, parece --según todas las señas-- que fue otra la gran motivación con nombres y apellidos, y que la protección del bosque nacional fue sólo un pretexto.
Esta segunda motivación serían los cientos de tucas que flotaban en el río Kum Kum y los poderosos intereses ocultos para apoderarse de ellas, aun desde antes del 3 de mayo, según las ofertas que los dueños dicen haber recibido para que las vendieran todas o una buena parte de ellas a precios desventajosos, lo que, por supuesto, rechazaron y entonces se les vino el decreto encima.
Los afectados no quieren hablar de las 430 tucas que desde ya se perdieron en el trayecto del Kum Kum a Bluefields y El Rama, porque ellos quieren toda su madera, la cual consideran legítimamente adquirida, y se disponen a emprender un largo proceso judicial para recuperarla.
Por eso, hoy martes, recurren de amparo contra el Inafor los madereros afectados Xiomara Peralta, Nicolás Báez y Róger Herrera, este último adquirente por escritura pública de una parte de los derechos de Báez.
Todo se estrelló ante don Indalecio
Esto lo hacen después de que el lunes consideraron agotadas todas las vías administrativas de reclamo, y de que fueron rechazados sistemáticamente todos los recursos de revisión por el director del Inafor, Indalecio Rodríguez Alaniz.
Xiomara Peralta, propietaria de 638 metros cúbicos de caoba y 222 de cedro macho, y Nicolás Báez, propietario junto con Róger Herrera de 2 mil 138 metros cúbicos de caoba y de 1947 de cedro macho, no sólo mostraron a EL NUEVO DIARIO permisos de aprovechamiento mínimos y órdenes de pago a la DGI, así como recibos numerados de esta institución, por la suma de 2 millones 53 mil 506 córdobas, entre agosto de 2005 y febrero de 2006.
También demostraron documentariamente que el Inafor verificó las revisiones de gabinete y de campo para toda la madera cortada. El decomiso, dicen, resulta contradictorio con el texto del propio decreto de emergencia forestal, que exime de represión a la madera cortada con todos los requisitos legales cumplidos.
Fue cortada antes del decreto
Otro alegato que sustentan con documentos es que el grueso de la madera decomisada se cortó legalmente antes del decreto, por lo que el decomiso también riñe con el principio de constitucional de retroactividad de las leyes, excepto lo que en materia penal favorezca a los reos.
Sin embargo, nada de lo anterior ha impresionado al director ejecutivo del Inafor, empeñado en realizar la subasta contra viento y marea y a despecho de cualquier consideración legal, según lamentan los afectados.
Ellos anuncian que el día de la subasta, si es que se realiza, vigilarán en El Rama quiénes compran las tucas, o en nombre de quién actúan los postores, para medio empezar a entender y divulgar las verdaderas motivaciones de la Ley de Emergencia Forestal y del despojo que dicen estar sufriendo.
Todo quedó centrado en el Kum Kum
Ellos alegan, y la realidad lo confirma, que todos los madereros de Nueva Segovia, Río San Juan y la RAAS ya recibieron de vuelta toda su madera, la están aserrando tranquilamente, y siguen recibiendo permisos de tala por parte del Inafor.
El hecho, entonces, de que toda la represión estatal esté cayendo exclusivamente sobre la madera del Kum Kum y que el director del Inafor no haya querido todavía renunciar a su cargo público para aspirar a una diputación por ALN de Montealegre, sino hasta después de su subasta de El Rama, es algo que los afectados consideran como altamente sospechoso.
Para mientras, proporcionaron a EL NUEVO DIARIO una lista de empresas madereras para investigar en el Registro de la Propiedad Industrial su composición accionaria, y verificar si, efectivamente, existe asociación comercial entre alguien grande del Inafor y un maderero que fue compañero suyo en la desaparecida contra, y el cual, según los afectados, fue el que les hizo la desventajosa oferta de compra de las tucas del Kum Kum, incluso desde antes del decreto de mayo.
Comunidad aboga por madereros
Mientras tanto, en la comunidad indígena de Tasba Paunie, donde abunda la miseria y escasea el trabajo, la paralización maderera los llena de angustia. Por eso, el 8 de junio, el síndico Delvin Prudo, el coordinador Cyril Joseph, el juez comunal George Yullite, y la secretaria Emma Garth, certificaron ante el director del Inafor que las concesiones de corte a Nicolás Báez y otros en las tierras comunales están debidamente respaldadas por los artículos 5, 6 y 7 de la Ley 445 o de Autonomía.
Finalmente Gloria Herrera, la abogada de los madereros afectados, alegó que el Decreto de Emergencia Forestal, mediante el cual pretende subastarse la madera en El Rama es inexistente, porque no fue presentado debidamente ante la Asamblea Nacional, y ésta, además, no lo sancionó en el plazo que establece la Constitución.
El proceso que pretende concluir con una subasta también nació viciado de ilegalidad, por cuanto no hubo acta de decomiso ni fueron debidamente notificados los afectados como ordena la ley, por lo cual todo eso caerá estrepitosamente ahora que el caso pase a la justicia, concluyó la jurista.