Nacional

Buscan solución a desastre carcelario en Bluefields

* Critican a Policía por no haber capturado a más de 500 condenados que deambulan por las calles del Atlántico Sur.

Heberto Jarquín

Bluefields / RAAS
Tras revelarse en EL NUEVO DIARIO las condiciones infrahumanas en que viven los reclusos en Bluefields y el alto nivel de impunidad que prevalece en la Región Autónoma del Atlántico Sur, por la falta de instalaciones carcelarias para albergar a más de 500 personas sobre las que penden órdenes de captura, se realizó un cónclave para buscar una mejoría en el tratamiento de la población penal de este territorio nicaragüense.
Ayer (jueves) se realizó un seminario en la sede de la Bluefields Indian and Caribean University (BICU), donde participaron destacados juristas, diplomáticos británicos y otras personalidades que se dieron cita para buscar una salida al desastre carcelario en la RAAS.
En el cónclave, el jurista Sergio Cuarezma Terán, coordinador del evento, planteó la necesidad de diseñar una política de persecuciones criminales para descongestionar los sistemas penitenciarios.
“El Estado de Nicaragua debería establecer políticas sobre la cantidad de personas que pretende tener bajo privación de libertad, de esa manera pueden proyectar cuántos centros penitenciarios debe tener el país y sus presupuestos”, propuso Cuarezma.
Por su parte, el jefe de la Policía de la RAAS, Gregorio Aburto Ortiz, salió al paso del inspector general auxiliar del Ministerio Público, Elifa Bonilla Henríquez, quien expresó que la Policía es negligente porque más de 500 personas con órdenes de detención se encuentran en las calles de esta región.
“En verdad, nosotros priorizamos la captura de personas que cometen delitos graves, pero no es el déficit de celdas el mayor problema, sino las barreras geográficas, las grandes distancias y el aislamiento de algunas poblaciones, lo que permite a los delincuentes y criminales huir y esconderse con más facilidad”, explicó Aburto.
El seminario sobre las condiciones carcelarias en la RAAS, fue auspiciado por el Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas Para Atención a los Detenidos (Ilanud), y contó con la participación de altos dignatarios como el embajador de Inglaterra, Tom Kennedy, el prefecto Carlos Sobalvarro Ruiz, jefe de los sistemas penitenciarios del país, el jurista Sergio Cuarezma Terán y otras personalidades.