Nacional

Algunos jueces piden cabeza de magistrado

* “No es justo que sigamos pagando justos por pecadores”, expresan los que están por destitución de Orlando Lúquez

Lizbeth García

Aunque el instructivo está abierto a pruebas y será hasta dentro de unas dos semanas que habrá resultados, se conoció que algunos jueces desde ya están propugnando por la destitución en el cargo del magistrado liberal Orlando Lúquez García.
Un magistrado miembro del Consejo Nacional de Administración y Carrera Judicial confirmó que existe “un sentimiento de incomodidad, porque el problema es que los medios --no sé si de buena o de mala fe--, hablan del Poder Judicial, de los jueces y los magistrados, pero no dicen fulano y zutano, lo cual no es justo porque hay un montón de gente que trabaja bien y que está haciendo bien las cosas”.
Sin embargo, precisó que hasta el momento ninguno de los que han manifestado su incomodidad ha presentado documentos solicitando formalmente la destitución del magistrado Lúquez.
Lúquez y Bayardo Briceño, magistrados de la Sala Dos del Tribunal de Apelaciones de Managua, son objeto de una investigación interna por parte del Consejo Nacional de Administración y Carrera Judicial de la Corte Suprema, porque por medio de una sentencia ordenaron la liberación de Manuel Antonio González Flores, condenado a diez años de presidio y al pago de una multa millonaria por el transporte de 163 kilos de cocaína.
El argumento de los magistrados fue que González Flores fue condenado fuera del término de ley, por lo que ordenaron que el juicio fuese repetido, pero contradictoriamente le devolvieron al acusado todos los bienes que constituían las piezas de convicción, incluyendo el cabezal donde fue encontrada la droga. Hay que decir que el acusado guatemalteco huyó de Nicaragua desde que fue liberado.
Problemas en “balance político”
Aunque el magistrado consultado indicó que hasta que haya culminado el instructivo se van a reunir para tomar una decisión, se conoció que a lo interno de la Corte el caso ha generado contradicciones entre los sandinistas y liberales, porque si Lúquez es removido de su cargo, estos últimos perderían el control de la Sala, y habría que elegir a un nuevo magistrado para reponerlo.
Esto supone un nuevo problema, porque para elegir a los nuevos magistrados en los Tribunales de Apelaciones del país, la Corte Suprema tuvo que superar un impasse de varios meses, y los liberales cedieron varias Salas a los sandinistas, quienes les permitieron a los liberales colocar en los tribunales de Apelaciones a nuevas figuras de su partido, a diferencia de los sandinistas, que prefirieron promover a los que ya estaban haciendo carrera judicial.