Nacional

Asesino de maestra se declara culpable

* Abrumado por las pruebas contundentes e impactantes testimonios * Defensor orienta repetir el show de insultos contra los periodistas

Máximo Rugama

ESTELÍ
El asesino de la profesora Lucinda Rosa Videa, en juicio oral y público a eso de la media noche de este martes, solicitó la clausura por adelantado del juicio y aceptó plenamente la acusación en su contra del Ministerio Público, tal como fue presentada.
La judicial competente, doctora Elizabeth Corea Morales, luego de cumplir con los rigores y formalidades de ley para estos casos, aceptó la petición del reo a insistencias del defensor público Nelson Cortez, quien representó al asesino durante el juicio.
Para hoy jueves 31 de agosto a las dos de la tarde, la juez de Distrito Penal de Juicio programó la lectura de la sentencia condenatoria, o sea, la cantidad de años que el reo Oscar Danilo Ramírez Colindres deberá pasar en prisión como asesino intelectual y material de la reconocida profesora segoviana.
El procesado, con una ingenuidad que resultó ofensiva, pidió a la jueza que solamente le aplicara cinco años de prisión, lo que llenó de indignación a los amigos y familiares de la asesinada.
Antes de declararse culpable y pedir la clausura del juicio, el acusado lanzó varias ofensas contra los periodistas, a los que culpó de ser los causantes de su prisión y desgracia, y para variar, como buen embaucador, citó diversos pasajes bíblicos.
Cuando Ramírez Colindres se declaró culpable, al peso de la media noche, ya sólo faltaba que declararan ocho de los veinte testigos de la Fiscalía, y fue después de un receso que el abogado del procesado solicitó que se le diera la palabra al asesino, quien aceptó todos los cargos y antes lanzó denuestos contra los periodistas.
Las ofensas a los hombres y mujeres de prensa por parte de los asesinos parece ser una tónica orientada por el abogado defensor Nelson Cortez, ya que también hizo lo mismo otro famoso criminal defendido por él, es decir, el sujeto Santos Roberto Osegueda, cuando fue condenado por asesinar al periodista y abogado esteliano Adolfo Olivas Olivas.
Todo parece indicar que la presencia como testigo de monseñor Julio César Videa Rodríguez, hermano de la profesora asesinada, fue un elemento demoledor que derrumbó la estructura argumentativa del defensor del asesino