Nacional

Acusan por contrabando en caso de narcofortuna

* Para hoy lunes se espera audiencia preliminar del nicaragüense detenido en frontera sur el viernes

Lesber Quintero

RIVAS -A las cinco de la tarde de ayer, la fiscal departamental de Rivas, Isolda Ibarra, acusó por el delito de contrabando aduanero al nicaragüense Julio César González Peña, de 42 años, quien fue capturado el viernes en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, tras descubrírsele que en el furgón salvadoreño que conducía con dirección a Panamá trasladaba de manera clandestina US$ 2,219,400.
La acusación fue introducida en el Juzgado de Distrito de Audiencias de Rivas, y para hoy lunes se espera que el juez Edward Peter Palma, realice la audiencia preliminar, en contra de González Peña, quien fue trasladado la madrugada de ayer de la Dirección Nacional de Auxilio Judicial, en Managua, hacia la delegación policial de Rivas.
Y es que como se recordará, González Peña fue trasladado después de su captura hacia la Dirección Nacional de Auxilio Judicial para facilitar el conteo del dinero, en el cual tomaron parte oficiales de la Policía, personal de la Dirección General de Aduanas, del Ministerio Público y de una entidad bancaria.
La Policía informó que los más de dos millones de dólares que trasegaba González Peña son billetes en denominaciones de 20 y 50 dólares, que venían cubiertos con plástico transparente, que a su vez estaban dentro de ocho sacos que estaban escondidos en una canaleta diseñada en la rastra placa SE3664, que halaba el cabezal con placa salvadoreña C104-391, y el cual era conducido por el nicaragüense.
En dicha rastra iba un cargamento de 20,863 kilos de detergente en polvo que venía de El Salvador e iban hacia Panamá, y según el propio detenido pertenecía a la empresa Unilever de Centroamérica, empresa para la cual según él trabaja.
En casos como éste, el dinero es considerado como una mercancía, y toda persona debe declararlo ante las autoridades aduaneras al ingresar al país, lo cual no hizo González Peña, quien más bien lo traía oculto, y, por ende, cae en el delito de contrabando aduanero, aunque la pena de este delito es de pocos años de cárcel, la multa que se impone es superior a la suma de dinero que se incauta.