Nacional

Unión Fenosa está contra la pared

* Manifestantes se vuelven contra diputados, a quienes acusan de “cómplices” * Anuncian una verdadera guerra contra el alicate de la empresa, y no los dejarán entrar a barrios * En Masaya también se dio violencia en las oficinas de transnacional distribuidora de la energía

La decisión del Parlamento de posponer hasta el seis de septiembre próximo la votación para rechazar o aprobar el subsidio a Fenosa, provocó una reacción de condena entre las organizaciones defensoras de los consumidores, quienes en menor número del que se esperaba marcharon ayer a la Asamblea Nacional.
Tras el anuncio hecho por el presidente en funciones de la Asamblea Nacional, René Núñez, de mandar el proyecto del Ejecutivo a la Comisión Económica para su dictamen, la mayoría de pobladores que se apostaron en los alrededores del Parlamento para ejercer presión, expresaron su rechazo.
Agonía del pueblo
“No es más que alargar la agonía del pueblo”, aseguró Ruth Selma Herrera, quien acusó a los diputados de ser cómplices del Presidente de la República, que pretende oxigenar a Unión Fenosa otorgándole el subsidio de nueve millones de dólares.
Para los consumidores no queda otra opción que presionar en las calles, señaló Roger Monterrey, presidente de las asociaciones de consumidores de la ciudad de Granada.
Monterrey amenazó con incrementar la presión a tal grado, que los vecinos impidan el ingreso a los barrios de las unidades de Unión Fenosa, cuando se presenten para cortar el servicio domiciliar a los morosos.
Poca asistencia
La marcha de los consumidores, que a pesar de los esfuerzos de sus organizadores no contó con la fuerza que se esperaba, salió de los alrededores del Estadio Nacional “Denis Martínez”, y se caracterizó porque los participantes hicieron gala de creatividad, portando candiles gigantes y mantas que reflejaban el rechazo popular a la transnacional española.
Los panificadores y miembros del Bloque de Unidad Popular también marcharon y se ataron con cadenas, para --según ellos-- reflejar la esclavitud que ha significado para la pequeña industria, la acción de Unión Fenosa.
La dirigente de la Red de Defensa de los Consumidores, Ruth Selma Herrera, reaccionó molesta a la decisión de los diputados, a quienes acusó de proteger a Unión Fenosa. “Lo que hicieron es seguir manteniendo viva a Unión Fenosa”, señaló Herrera.
Marchas seguirán
Enrique Picado, dirigente del Movimiento Comunal, aseguró que la acción de los diputados, lejos de desmovilizar a la población, da ejes de acción para seguir profundizando las protestas en cada barrio.
Según Picado, el viernes próximo el Movimiento Comunal dará a conocer las acciones que se pondrán en marcha para presionar con la anulación del contrato de concesiones con Unión Fenosa.
Una de las acciones que pondrán en marcha será pintar todos los medidores de energía, llenar con reclamos las oficinas del ente regulador y no permitir el ingreso en los barrios de las unidades de la empresa española.
“Advertimos que mejor no lleguen a los barrios”, aseguró Roger Monterrey, presidente de la Asociación de Consumidores de Granada. Según Monterrey, lo único que permitirán en los barrios serán las brigadas de reparación.
La marcha fue vigilada por agentes policiales que impidieron que los manifestantes llegaran hasta la entrada a la Asamblea Nacional. A pesar de los ánimos caldeados, no se registraron roces entre los agentes policiales y los protestantes.
Violencia en Masaya
En tanto, la Policía de Masaya podría citar a los organizadores de una marcha de consumidores ocurrida ayer tarde, para que respondan por los daños que causaron al edificio de Unión Fenosa.
Los manifestantes exigían al gerente administrativo de Unión Fenosa de Masaya, recibiera a una delegación de consumidores. La presión fue tal que funcionarios de la empresa finalmente recibieron a un grupo de manifestantes, quienes expresaron su rechazo contra la transnacional española.
Pero el resultado de la protesta fue la destrucción de una puerta de vidrio del edificio, y varios metros lineales de una cerca que rodea el local. El jefe de Seguridad Pública de la Policía de Masaya afirmó que se levantará un instructivo del caso, y “si el gerente presenta denuncia, citaremos a los organizadores para que respondan por los daños”, declaró.
Ñurinda llegó con varias patrullas policiales a garantizar la seguridad de los empleados de Unión Fenosa que quedaron en el interior del edificio, el que fue cercado por cientos de manifestantes que exigían el retiro de la transnacional española.
“Eran cerca de 200 o más personas las que llegaron, y un muchacho quebró la puerta con una mochila en la que parece andaba piedras”, relató el vigilante de las oficinas, Juan Galán.
Los manifestantes se retiraron del lugar después de permanecer más de dos horas frente a las instalaciones de Fenosa, pero advirtieron que el jueves regresarán para seguir exigiendo se cancele el contrato de concesión que tiene la empresa española.