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Premio a descubridores del eco del “Bin Bang”

T Utilizando satélite COBE, miraron hacia atrás en el tiempo 13,000 millones de años

El diseñador de la misión espacial que permitió detectar en 1992 el eco del “Big Bang” y 18 miembros de su equipo científico compartieron el premio Gruber de cosmología, dotado con 250,000 dólares.
La Fundación Gruber premió sus hallazgos con el satélite COBE de la NASA, que midió irregularidades en la radiación de fondo que, en el rango de las microondas, permea actualmente el Universo y es una reliquia de la explosión primordial con la que se inició.
Los experimentos no sólo confirmaron la existencia del “Big Bang”, sino que permitieron identificar estas “arrugas térmicas” con el nacimiento de las actuales estructuras, como las galaxias. Desde entonces, otras numerosas observaciones desde Tierra y desde el espacio han aumentado la información sobre la historia del Universo, la evolución de sus estructuras e incluso la existencia de componentes misteriosos como la energía y la materia oscuras.
El premio fue anunciado en la ceremonia de apertura de la reunión de la Unión Astronómica Internacional en Praga. John Mather, director científico de la misión COBE, obtuvo la mitad del premio. La otra mitad la compartieron los miembros del equipo científico, entre ellos George Smoot, que lideró en 1992 el trabajo científico.
Ayer, Smoot señaló: “Fue un placer participar en los descubrimientos de COBE y mucho más que sean reconocidos con este premio”.
Mirar hacia atrás
Los instrumentos a bordo del satélite miraron hacia atrás en el tiempo 13,000 millones de años, hasta el universo primitivo. Fue la primera misión de cosmología de la NASA y la culminación de un sueño de 15 años de Mather, que hizo la propuesta en 1974 y que dirigió el proyecto, que llegó a ocupar a 1,500 personas.
El desarrollo del proyecto sufrió retrasos por razones como la tragedia del “Challenger” en 1986 que hizo suspender los vuelos de los transbordadores estadounidenses. El satélite tuvo que ser rediseñado para poder lanzarlo en un cohete Delta en 1989.
Mather es ahora el director científico del telescopio espacial James Webb, que sustituirá al “Hubble” y sigue intentando mirar hacia atrás en el tiempo. “Somos exploradores”, dijo ayer, según un comunicado de la Fundación Gruber. “Necesitamos comprender de dónde venimos nosotros y nuestro universo”.