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Confiesa asesinato de niña diez años después

* El detenido es un profesor estadounidense que se encontraba residiendo en Tailandia * Confesó haber llevado a la niña al sótano de su casa, pero que su muerte se debió a “un accidente” * Detención acentuó el misterio sobre el crimen, que durante una década mantuvo a los padres de la víctima bajo la sombra de acusaciones y rumores

Un profesor estadounidense de 41 años arrestado en Tailandia confesó este jueves ser el asesino de JonBenet Ramsey, una pequeña “reina de belleza” de seis años que apareció muerta en su propia casa hace una década, y cuyo crimen conmocionó a Estados Unidos durante años.
“Confesó esta mañana (jueves) durante un interrogatorio policial, que había matado a JonBenet involuntariamente. El sospechoso dijo que se trató de un accidente”, declaró el jefe de la Policía tailandesa de inmigración, el general Suwat Thamrongsrisakul.
El acusado, un profesor estadounidense llamado John Mark Karr, declaró a la prensa tras su arresto, el miércoles por la noche, que no mató a la niña.
“No, no lo hice. Fue un accidente”, dijo. Karr fue detenido en un apartamento del centro de Bangkok donde vivía solo, con base en una orden de arresto emitida en su contra por el estado de Colorado (oeste de Estados Unidos) que lo acusaba de asesinato, secuestro y agresión sexual de un menor de edad.
Su detención ha reabierto en la opinión pública estadounidense el horror y conmoción sentidos en 1996 por la noticia del asesinato de la pequeña. JonBenet, una verdadera “muñeca” rubia y de ojos azules que había ganado varios concursos de belleza para niños, fue hallada estrangulada y con señales de abuso sexual en el sótano de la casa de sus padres, una rica mansión de Boulder, Colorado, al día siguiente de su desaparición, en la Nochebuena de 1996. También se encontró una nota en la que se demandaba un rescate de 118,000 dólares.
“Amaba a la niña”
Karr “ha declarado que amaba a la niña, y que el día en que se produjo el incidente fue a verla a su casa. A continuación los dos bajaron al sótano, el sitio donde dice haber matado accidentalmente” a la pequeña, explicó el general Suwat en una rueda de prensa ofrecida en la capital tailandesa.
Durante meses, el crimen apasionó a los estadounidenses, que buscaron todo tipo de explicaciones para la misteriosa muerte de la pequeña, en algunos casos involucrando también a los mismos padres y a otros familiares de la niña. Éstos, John y Patsy Ramsey, siempre sostuvieron que un intruso penetró en su casa, mató a su hija y dejó su cadáver en el sótano.
“Esperábamos este día desde hace diez años. Espero que sea una importante etapa de cara a una conclusión (del asunto), pero también reabre viejas heridas y es doloroso”, declaró el padre de la pequeña a la cadena televisiva estadounidense ABC. La madre, Patsy, murió a finales de junio a los 49 años, debido a un cáncer.
Según el general Suwat, Karr viajó a Tailandia en cinco ocasiones durante los últimos diez años. La última vez que entró en el país fue el 6 de junio, procedente de Penang, en Malasia, con un visado de autorización para trabajar.
El estadounidense había presentado su candidatura para un empleo como profesor de matemáticas en un colegio internacional de Bangkok, pero aún no había empezado a trabajar, añadió el responsable.
Ann Hurst, responsable en Tailandia del departamento estadounidense de Seguridad Interior, señaló que Karr será repatriado a Estados Unidos en el plazo de una semana. Hurst precisó que, durante dos meses, las autoridades tailandesas y estadounidenses trabajaron en estrecho contacto para hallar y detener al sospechoso, que podría estar involucrado también en otro crimen cometido en California (costa oeste estadounidense).
Detención aumenta el misterio
El arresto de Karr acentuó el misterio sobre el crimen, que durante una década dejó a los padres de la víctima bajo la sombra de acusaciones y rumores. Durante una tumultuosa conferencia de prensa en Tailandia, Karr, de 41 años, no quiso precisar cómo había llegado al sótano donde se encontró el cuerpo de la niña ni otros detalles.
La fiscal de distrito en Boulder (Colorado), Mary Lacy, encargada del caso, dijo que “se presume que Karr es inocente y no se han formulado cargos judiciales en su contra”. Lacy advirtió que “aún queda mucho trabajo por hacer en este caso”, que ha conmovido a los estadounidenses.
El hermano del sospechoso, Nate Karr, dijo en un programa de la cadena FOX de televisión, que John Mark “se había interesado mucho, intensamente, por los delincuentes que han perpetrado actos contra menores de edad”. “Eso era lo que le interesaba, el comprender los detalles, las mentes de esos individuos, para escribir un libro”, añadió Nate Karr. “Quizá por eso se metió mucho en el tema”.
John Mark Karr y su esposa Lara vivieron algunos años, hasta 1991, en Atlanta (Georgia), donde nació JonBenet en 1990. Los Karr y los Ramsey vivieron en la misma área, Dunwoody, de Atlanta, y Karr trabajó como maestro en una escuela de Conyers, unos 50 kilómetros al sur.
Karr, su esposa y sus tres hijos se mudaron en 2000 a Petaluma, en California, donde siete años antes había sido secuestrada y asesinada Polly Klaas, de 12 años, un caso por el que también se interesó el sospechoso de la muerte de JonBenet.
En 2001, el distrito escolar de Petaluma no renovó el contrato docente de Karr porque se había encontrado en su posesión material pornográfico infantil. La pareja se divorció poco después, y por orden judicial Karr no podía visitar a sus hijos sin supervisión.
Lara Karr dijo hoy a un canal de televisión en California que Karr estaba en Alabama con ella en el momento del homicidio, y que no cree que su ex esposo haya estado involucrado en el crimen de JonBenet.
Después de la detención de Karr, en un distrito de Bangkok donde abundan los salones de masajes y que es lugar de destino del turismo sexual, el director de la Policía de Inmigración de Tailandia, teniente general Suwat Tumrongsiskul, dijo que el estadounidense había dicho que JonBenet murió “durante un intento de secuestro”.
Karr “dijo que él amaba a esta niña, que estaba enamorado de ella”, señaló Suwat. “Dijo que era muy bonita, una reina de los desfiles, la estrella de su escuela, una niña bonita y muy dulce”.
Padres estuvieron bajo sospecha
Desde el crimen, los padres de JonBenet, John y Patsy Ramsey, vivieron bajo sospecha, porque numerosos tabloides sensacionalistas sugirieron que habían maltratado a la niña, la habían explotado con sus apariciones en desfiles infantiles, y ocultaban información crucial para la investigación.
Lin Wood, el abogado de la familia, dijo que “han sido diez años muy largos para esta familia, y sólo lamento que Patsy no esté ahora aquí para abrazarla”. “John y Patsy vivieron sabiendo que eran inocentes, mientras trataban de criar a su otro hijo a pesar del escándalo que los rodeaba”, añadió.