Nacional

“Panchito” reconoce que es Edar Alberto

* El menor pidió entrevista con su mamá, pero en presencia de representantes de la institución que lo acoge * La señora que lo reclama desde Costa Rica no se resigna y dice que esperará resultado de exámenes

El drama que vive doña Ángela Potosme tras la desaparición de su hijo “Panchito” de la escuela La Valencia, en Desamparados, Costa Rica, en 2001, aún no termina, luego que autoridades del Ministerio de la Familia confirmaron que el niño localizado por la Policía en las calles del municipio de Jinotepe a finales de julio pasado, no es Francisco Antonio Sánchez Potosme, mejor conocido como “Panchito”.
Gloria Díaz, delegada del Ministerio de la Familia en el territorio Oriental, explicó que el niño que tienen en un centro de acogida temporal es Edar Alberto García Núñez, el menor que desde el 27 de mayo pasado se fugó de su casa en el municipio de Diriamba, tras hurtar una alcancía y un teléfono celular.
“El propio niño confirmó que su nombre es Edar Alberto”, aseguró la licenciada Díaz Espinoza, tras detallar que si bien es cierto el chavalo confesó su verdadero nombre, no significa que la historia haya terminado.
¿Maltrato de por medio?
“Haremos una investigación profunda del contexto en que se dio la fuga del niño”, indicó la funcionaria, para quien es muy probable que exista una historia de maltrato de parte de uno de sus padres.
“Podría tratarse de maltrato de parte del padrastro, eso es lo que vamos a investigar”, afirmó Díaz, quien reconoció que los análisis científicos realizados por el Instituto de Medicina Legal aún no están listos.
Pero explicó que “no tengo por qué no creerle al niño, quien confirmó a la psicóloga que lo acompaña, que él es Edar”.
Sin embargo, la licenciada Díaz Espinoza detalló que se tendrá que esperar los resultados del examen de serología practicado por el Instituto de Medicina Legal, para que quede definitivamente cerrado el caso de la maternidad del niño.
Ayer, la señora Manuela García, madre de Edar Alberto García Núñez, se presentó a la delegación Oriental del Ministerio de la Familia, para demandar una solución inmediata al caso de su hijo, y reiteró que el niño que está en manos de Mifamilia no es más que su vástago, quien escapó de la casa.
“Estoy muy segura de que se trata de mi hijo Edar, pero me preocupa que atrasen los resultados, puede ser que hasta cambien los resultados”, dijo angustiada la mujer, tras salir de la oficina gubernamental.
“Es mi Panchito”
Mientras tanto, doña Ángela Postosme confirmó a EL NUEVO DIARIO vía telefónica desde Costa Rica, que está completamente segura de que el niño que está en poder del Ministerio de la Familia, es su hijo “Panchito”.
“El niño puede decir misa si quiere, la verdad es que las pruebas son las que tienen la última palabra”, expresó en su reacción la señora Potosme,
“Yo sigo sosteniendo que es mi hijo y esperaré las pruebas”, dijo Potosme, quien aseguró no perder las esperanzas de encontrar a su “Panchito”. Confirmó que regresará al país, pero hasta que estén listos los resultados del análisis realizado por el Instituto de Medicina Legal.
Pide hablar
con su mamá
La licenciada Díaz Espinoza explicó a EL NUEVO DIARIO que Edar pidió un encuentro con su mamá, pero bajo la presencia de funcionarias del MiFamilia. “Creo que algo pasó en el entorno familiar y parece que tiene temor de un castigo”, indicó.
La señora García reiteró su urgencia por encontrarse con su hijo, y aseguró que no tiene intención de castigarlo. “Estoy angustiada, sé que está ahí, pero necesito que esté a mi lado”, dijo, tras advertir que si no le permiten ver a Edar, ella llegará a plantarse frente a las instalaciones del Hogar de Acogida donde se encuentra su muchacho.
Negó que Edar haya sido víctima de maltrato de parte de su padrastro Joaquín Romero Rodríguez, y señaló que desde que se casaron pusieron las reglas del juego. “Yo le dije que ese era mi hijo y que de su formación me iba a encargar yo, él nunca se metió en nada”, indicó.
Está muy bien
La licenciada Díaz Espinoza confirmó que los exámenes físicos y psicológicos realizados por el Instituto de Medicina Legal no revelan traumas en el menor. “Tengo información de que el niño está bien, no tiene cicatrices ni lesiones, sólo lunares en diferentes partes del cuerpo”, señaló.
Explicó que desde el punto de vista psicológico, el pequeño tampoco muestra ningún trauma. “Es un niño muy vivo, no presenta trauma psicológico y está integrado a todas las actividades que organiza el centro donde está internado”, afirmó Díaz.