Nacional

“Subasta fue legal, pero no justa”

*** Magfor mantiene unos irreales precios de venta, y vacíos de la ley dan lugar a cualquier cosa *** Una divulgadora sorprendida de su propia desinformación

Managua / Bluefields
El doctor Lisandro D’León, Procurador del Medio Ambiente, reconoció que hubo algunas fallas en cuanto a la convocatoria para la primera subasta de madera que se dio en Bluefields, y destacó que por esa razón se está insistiendo ante el resto de los miembros de la Comisión Interinstitucional, para que en la próxima subasta a realizarse en el Rama estén presentes todos los medios de comunicación.
“Estamos claros que llama mucho la atención, con tantos casos de corrupción en el país, que no hayan estado presentes los medios de comunicación porque una subasta es un acto público al que cualquier ciudadano puede presentarse, pero puedo dar fe por medio del informe que envió nuestro delegado regional que esta subasta se hizo con toda la transparencia requerida”, dijo el doctor D’León.
También el Procurador Ambiental señaló que el precio base para el pie tablar de madera durante la subasta fue de 17 córdobas, y que el mejor postor fue la señora Libby Roiz, que pagó al concluir la actividad --que duró apenas 35 minutos--, 18 córdobas con 60 centavos.
El perito Noel Castillo, del Instituto Nacional Forestal, destacó el doctor D’León, se encargo de determinar cuál era el estado de la madera, y el precio base se estableció de acuerdo a la resolución del Ministerio Agro Forestal (Magfor) número 001 y 002 del año 2005, publicadas en La Gaceta números 12 y 42 de enero y marzo de 2005.
Menor al del mercado
De acuerdo con el precio establecido por el Magfor, el pie tablar de caoba es de 92 centavos dólar, es decir, 16 córdobas con 20 centavos, cuando en el mercado local el precio oscila entre un dólar con ochenta centavos y dos dólares el pie tablar.
El precio base que se le dio a la caoba motoaserrada en la subasta fue de 17 córdobas, dijo el doctor D’León, “reconozco que fue un precio menor al del mercado, pero el Magfor, de acuerdo a ley, sólo puede modificar estos precios cada dos años, es decir, que le corresponde cambiarlos hasta en enero de 2007.
“Es un hecho, entonces, que mientras no se modifique ese precio, la madera que pasará a subasta este año se liquidará con un precio menor que el del mercado”, acotó D’León.
No es del Kum Kum
La madera que se subastó en Bluefields el 31 de julio, fue incautada a los señores Carlos Molina y Vicente Zamora el pasado 31 de mayo en la bahía de Bluefields, quienes la trasladaban en las lanchas de nombre “Enmanuel” y “Capitán Molina”, de la comunidad de Tasba Pounie, en Laguna de Perlas, y se cree que procedía de la reserva del cerro Wawashang
Cuando fueron detenidos ambos señores argumentaron que la madera no les pertenecía y que el propietario era el señor Augusto Chow Castillo, quien no compareció a reclamarla, y contrario a eso envió un escrito negando ser el propietario.
“Al haber entonces una resolución administrativa firme con una madera que nadie reclama se da la subasta, y está próxima a darse la subasta de las dos embarcaciones; esta madera no es el mismo caso de la madera del río Kum Kum, donde sólo se subastarán por ahora 3,500 trozas, pues las otras se encuentran en proceso de revisión, apelación, y con seguridad algunos de sus dueños recurrirán de amparo”, comentó el doctor D’León.
Vacío de la ley
El acta de la subasta, facilitada por el doctor D’León, destaca que los oferentes fueron los señores Cándido Miranda, Alex Mendoza, Carlos Romero, Allen Hodgson y Libby Roiz, quienes no tienen vínculos aparentes con los señores Molina y Zamora, a quienes se les decomisó la madera.
“La subasta se hizo cumpliendo con lo que dice la ley, sin embargo hay que reconocer la existencia de un vacío en la misma, porque si a mi, Lisandro D’León, me incautan madera, yo no me puedo presentar a la subasta, pero puedo a través de otras personas pujar y hacerme acreedor de la misma, porque la ley no manda a investigar a los oferentes”, afirmó D’León.
Dudas en la población
Mientras el procurador D’León y el procurador ambiental auxiliar de Bluefields, Eduardo Saballos, sostienen que la subasta fue transparente, en las calles de esta ciudad se sigue comentando que la comisión interinstitucional conformada por el Inafor, el Marena, Serena (Secretaría de Recursos Naturales del Gobierno Regional) y el Consejo Regional de la RAAS, no actuó con transparencia porque todo lo hicieron a espaldas del pueblo y de los medios de comunicación.
“Otra duda que tiene que despejarse es la identidad y paradero de la maderera costarricense Libby Roiz, porque nadie la conoce en Bluefields”, comentó el taxista Miguel Mendoza.
Legal, no justa
Para concluir, el doctor D’León señaló que las subastas de madera incautada son legales pero no justas, pues será muy difícil que los micro, pequeños y medianos empresarios del sector madera-mueble puedan participar y obtener los lotes.
“Las subastas cumplen con los requerimientos legales, pero no son justas porque es muy difícil que el dueño de un taller pueda competir con personas con mucho dinero, como los oferentes que se presentaron a esta subasta: seamos realistas: el dueño de un taller no puede pagar los 25 mil 646 dólares que pagó la señora Roiz, por eso estamos solicitando que en esta nueva subasta se deje un lote exclusivo para beneficiar a las mipymes, si no, no tendrán oportunidad”, concluyó D’León.
RECUADRO
¿Sorpresa?
A la Redacción de EL NUEVO DIARIO llegó una carta firmada por la directora de divulgación del Inafor, licenciada Martina Porta, en la cual expresa “haber leído con gran sorpresa el titular “Subasta Misteriosa” del martes 15 de agosto, y aclara que la convocatoria a la subasta de madera en Bluefields fue hecha de forma pública, y convocada por medio de carteles en toda esa ciudad.
Si la licenciada Porta se encuentra sorprendida, vale la pena aclararle que como periodistas nos encontramos aún más sorprendidos con su falta de beligerancia, y la desinformación del titular de la institución en la cual labora, puesto que la subasta se dio el pasado 31 de julio, y quince días después de ese hecho, el doctor Indalecio Rodríguez reconoció --tenemos una grabación que lo prueba-- que no manejaba información al respecto, y fue hasta la tarde del martes que nos llegó vía fax el acta que solicitamos hasta la saciedad, tanto en las oficinas centrales -- donde nos dijeron que no manejaban esa información-- como en la delegación de Bluefields.
Hay que señalar que el hermetismo respecto de esta subasta propició que nuestro corresponsal en Bluefields, en busca de la información, fuese agredido verbalmente por un celador del Consejo Regional, y maltratado por aquellos que estuvieron presentes en la subasta --delegados de instituciones del Estado--. Nuestro trabajo es informar no sólo sobre las incautaciones, sino sobre todo el proceso que se da posterior a la misma.
Agradeceríamos que en el futuro la información pública deje de ser guardada como un secreto. Como ciudadanos nicaragüenses tenemos el derecho a la información, tal como establece el artículo 66 de nuestra Constitución, para que no sigamos “sorprendiéndonos”.