Nacional

Arden cien velas en memoria de Adolfo Olivas

* Emotivos homenajes en cementerio y centro recreativo * Personalidades evocan al periodista, abogado y amigo * Abogado de asesino maniobra para matizar el delito

Máximo Rugama

ESTELI
Los familiares de Adolfo Olivas afirman que a un año de su desaparición física, las heridas no están cicatrizadas. Su madre, doña Reina Olivas, sollozó amargamente sobre la tumba, y lo mismo hicieron su hija Benazir y su esposa Azucena Melgara viuda de Olivas.
Doña Reina calificó de farsa las declaraciones del asesino, Santos Roberto Osegueda Palacios, quien dice que pidió disculpas por su acción criminal, lo cual ella no acepta porque eso --dijo-- es “del diente al labio”, al tiempo que recordó que el sujeto calificó a los periodistas de payasos, después de que la jueza Lizabeth Corea le dictó 25 años de cárcel, al ser encontrado culpable por el asesinato del periodista por un tribunal de jurados.
Este lunes catorce, decenas de estelianos visitaron la tumba de Ronny Adolfo Olivas Olivas, periodista y abogado que recibió un homenaje especial por parte de los hombres y mujeres de prensa de El Diamante de Las Segovias, quienes encabezaron la iniciativa de depositarle una flor en su tumba.
La presidenta de la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN) filial Estelí, Martha Marina González, con quien Olivas cultivó una particular amistad, señaló que su asesinato ha dejado un tremendo vacío no sólo entre su familia, sino también en la sociedad esteliana.
Pocos meses antes de su asesinato, Olivas había escrito un libro sobre Martha Marina, en ocasión de los 25 años de ejercicio profesional de la colega.
Militar evoca personalidad de Adolfo
El teniente coronel Benedicto Hernández, jefe del Estado Mayor del Primer Comando Militar Regional, una de las personalidades que ayer 14 de agosto junto a varios periodistas estelianos llegó a rendirle honores al periodista Adolfo Olivas en su tumba, destacó sus cualidades humanas, cristianas y solidarias.
Doña Reina Olivas, madre de Ronny Adolfo, aconsejó a los periodistas que se cuiden mucho, pues todavía hay sujetos desalmados que pueden hacerles daño.
El periodista trabaja sólo para el pueblo, y muchas veces deja a su familia y ni se alimenta bien por andar detrás de la noticia o ayudando a los demás, expresó doña Reina Olivas, al recordar el trabajo tesonero de su muchacho.
La adolorida madre, además, apeló a los magistrados de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia a no caer en la trampa del abogado defensor del asesino, quien pretende que el delito de asesinato por el que fue condenado sea tipificado como homicidio, y de ese modo reducirle la condena.
Después de los actos en el cementerio, hubo una misa por Adolfo en la iglesia Catedral, y seguidamente se presentó una revista cultural con la participación de artistas estelianos como don Felipe Urrutia y su grupo, la solista y profesora Rosa María Vanegas, y un grupo de danza de la Policía.
Cien velas encendidas
El centro recreativo Las Segovias, adonde se llevó a cabo la actividad, fue adornado con motivos naturales como paste de montaña y otros, que un grupo de amigos de Adolfo trasladó hasta esta ciudad. En el salón hubo encendidas cien velas de diferentes tamaños, como demostración de que Olivas está vivo, y que alumbra el camino de sus colegas y amigos. Además, se quemó incienso y mirra en un altar dominado por la foto de Adolfo, rodeada de crisantemos.