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Bolaños: Arias no aplicará ley migratoria

* Diputado dice que le explicaron que fueron fallos de “procedimiento” * A pesar del temor, nicas tratan de llevar una vida normal en el vecino del sur * Muchas de las cargas que le aducen a los migrantes nicaragüenses en los servicios públicos, son falsas

CORRESPONSAL COSTA RICA

Según el presidente Enrique Bolaños, el Ejecutivo costarricense le ha prometido que hará todo lo posible para detener la aplicación de la nueva Ley de Migración y Extranjería, que no es más que una cruel legislación migratoria en contra de los nicaragüenses.
“Con toda sinceridad, hemos estado hablando con los gobernantes y ministros en Costa Rica desde hace rato, y ha privado en el Ejecutivo costarricense, la buena voluntad de detenerla, pero no ha podido hacerlo en la Asamblea Nacional, que tiene sus características propias, pero sí se ha hablado claro con ellos, con el presidente Oscar Arias y con el canciller”, dijo Bolaños.
Ambos ejecutivos coinciden en que es prácticamente imposible aplicar esa ley, de allí el interés del gobierno de Arias por detener su aplicación. Sobre las decenas de miles de nicaragüenses que viven y trabajan en Costa Rica, dijo que se imagina que no están durmiendo tranquilos.
“Es otro país, no es gobernado por nosotros, y el Ejecutivo está tratando de ayudarles a los nicaragüenses para que no sean molestados de esa manera”, comentó Bolaños.
En tanto, el legislador de la bancada Azul y Blanco, Jaime Morales Carazo, que recientemente estuvo en San José en una reunión de presidentes de comisiones de medio ambiente, dijo a EL NUEVO DIARIO que colegas suyos le explicaron en torno a la ley en cuestión que hubo falta de manejo de los tiempos adecuados en los procedimientos.
“Yo quisiera creer eso de que no hay un espíritu anti-nicaragüense generalizado, aunque hay algunos sectores caracterizados por ese tipo de actitudes, pero yo quisiera creer que es una cuestión de procedimientos que puede ser enmendado o corregido, pero no que se trata de una guatusa tica, porque en estas cosas uno nunca puede excluir cualquier posibilidad”, ironizó el parlamentario.
Empezó a regirla la nueva Ley Migratoria en Costa Rica, y con ellas una serie de elementos y facultades que dejan un escenario propenso de indefensión a los miles de migrantes nicaragüenses indocumentados, y aunque se ha dicho que no se puede aplicar por falta de presupuesto, ni que se darán deportaciones masivas, el temor es evidente en la población pinolera.
A la calle, pese al temor
A pesar de la incertidumbre, muchos se aventuraron este fin de semana a ir a los lugares que tradicionalmente los usan para reunirse con amigos, familiares, traer una encomienda o bien disfrutar de una comida o bebida típica de su tierra.
El parque La Merced estuvo muy visitado, al igual que los campos de béisbol de La Sabana, la terminal de buses Deldu, lo mismo que las casas remesaras para enviar sus “realitos” a sus familias en Nicaragua. “Hay temor, pero nos la tenemos que jugar, no queda de otra”, indicó Fernando Bojorge, con seis años de haber venido y sin un estatus regular.
Las reacciones de empresarios de diferentes sectores que se ven beneficiados con la mano de obra nicaragüense han sido coincidentes en que la vigencia de la ley podría traer consecuencias negativas a la economía de Costa Rica.
“Son fatales las consecuencias que se pueden generar si no se reforma. Va a traer una consecuencia fuerte negativa, pues el sistema agro-exportador depende de los migrantes. Ya se han visto las quejas en los empresarios de piña, café, caña… Las implicaciones serán negativas y severas para la economía costarricense con esa ley draconiana”, aseveró el presidente de Transnica, Oscar Alfaro Zamora.
En el caso particular de las afectaciones en el traslado de pasajeros, dijo que posiblemente el impacto no será mucho, porque los que hacen uso de este servicio viajan con sus documentos en regla.
“Que estén tranquilos en viajar, porque las medidas son internas y no de frontera. No hay que alarmarse mucho, porque existen controles internos para evitar abusos excesivos que se establecen en la ley hitleriana”, acotó.
En el caso de la línea Deldu (sólo viaja a la frontera), explicó que no son autoridad migratoria o de otra índole para indagarlos o solicitarles sus documentos para que viajen. “Confiamos que no afecte mucho, se viaja con legalidad, y no estamos obligados a indagar sus documentos. Respetamos las condiciones de los que viajan”, sostuvo el empresario de transporte.
Agregó que ante el clamor de los empresarios y diversos sectores de la sociedad costarricense, se debe aplicar una regulación inteligente, creativa y no represiva e hitleriana. “Regular, no reprimir, porque Costa Rica necesita de los nicaragüenses. Se deben hacer reformas encaminadas a incorporar esa población tan importante. Una reforma con visión mutualista, de respeto, tolerancia y solidaridad entre ambos pueblos”, adujo.
Alfaro destacó que “la migración es un asunto humano y no represivo”, y que muchas de las cargas que le aducen a los migrantes nicaragüenses en los servicios públicos, son falsas realidades, porque “los principales culpables han sido las autoridades”, que no han sido capaces de establecer un sistema para incorporarlos y que se les cedan todos sus derechos y prestaciones laborales. “Ha sido un pésimo manejo el que se le ha dado al tema de la migración”, reiteró.
Finalmente, el presidente de Transnica añadió que los nicaragüenses necesitan trabajo, y Costra Rica necesita de su mano de obra, por lo que ambos pueblos se benefician. “Lo que sí es seguro es que no se sabe qué haría Costa Rica si continúa aumentándose los niveles de ausencia de los migrantes nicaragüenses, principalmente en el sector agrícola”.