Nacional

Explicaciones y se abrazan

* Intercambio de pruebas, dudas persisten y al final una de ellas se llevará al niño

Después de siete días de tensión y acusaciones mutuas, las dos mujeres que se disputan la maternidad de “Panchito”, hicieron ayer a un lado sus señalamientos y se fundieron en un abrazo, mientras rogaban a Dios para que el drama que están viviendo termine de forma satisfactoria para ambas.
Ángela Potosme y Manuela García, coincidieron ayer en la delegación territorial Oriental del Ministerio de la Familia, hasta donde llegaron para solicitar a las autoridades de ese ministerio los resultados definitivos de las pruebas hechas para determinar la maternidad del pequeño.
“Andamos en la misma situación, las dos sentimos el dolor de la pérdida de un hijo”, aseguró Manuela, tras abrazarse con Potosme, a quien en días pasados acusó de pertenecer a una organización de traficantes de niños.
“Yo le pido disculpas por lo que dije, ustedes saben el dolor de una madre, estoy desesperada”, afirmó García, cuando se encontró con la mujer que también asegura ser la madre verdadera de “Panchito.
Pidió ayuda hasta a Bolaños
Postosme, por su parte, dijo sentirse afectada por los señalamientos en su contra, y aseguró que desde que su hijo fue secuestrado por su padrastro, lo ha buscado por todos lados. “Incluso al presidente Bolaños cuando estuvo en la Asamblea Legislativa de Costa Rica, le pedí ayuda para que buscaran a mi hijo”, indicó.
Postosme lamentó que las autoridades nacionales no hayan mostrado voluntad para buscar a su hijo, “soy nicaragüense también, las autoridades están en el deber de apoyarme en la búsqueda de mi niño”, reclamó.
Manuela reiteró que se siente segura y no tiene dudas de que el niño que Potosme reclama es su hijo, que escapó del hogar en mayo pasado, tras llevarse una alcancía en la que guardaba 300 córdobas que habían ahorrado para comprarle una bicicleta. “Estamos desesperados y queremos saber qué respuesta tienen, ambas somos madres y pedimos que haya una repuesta definitiva”, indicó.
Insistió que desea verse cara a cara con su hijo, a quien identificó como Edar Alberto García Núñez. “Quiero que me permitan encontrarme con mi hijo y se darán cuenta de que es mío”, señaló.
Ángela, por su parte, puso como prueba para demostrar que el niño en disputa es su “Panchito”, el encuentro que tuvo con él el pasado cuatro de agosto, donde el pequeño le dijo que la había visto, pero no recordaba de dónde, “yo la he visto a usted, pero no sé de dónde”, asegura la supuesta madre que le contesto “Panchito”.
“Clamo a Dios para que esto termine. Ambas sufrimos, pero esperemos en Dios que pronto termine para acabar con la angustia que tenemos en el corazón”, indicó.
Pero Manuela también mostró sus pruebas. Aseguró que Edar, a quien todos conocen como “Panchito”, tiene una cicatriz en la cabeza, pero no señala cómo se la hizo; “además, tiene varios lunares en el pecho”, detalló.
No podrán llevárselo fácilmente
Ambas mujeres dijeron estar dispuestas a llevarse a su hijo una vez se den a conocer los resultados de los exámenes que les practicaron para determinar la maternidad, sin embargo, ninguna de ellas que resulte ser la verdadera madre, podrá llevárselo tal como lo desean.
La licenciada Gloria Díaz Espinoza, responsable de la delegación territorial Oriental del Ministerio de la Familia, aseguró que salga quien salga como la verdadera madre, ninguna de ellas podrá llevarse al niño.
Explicó que si la madre resulta ser la señora Potosme, el pequeño será repatriado a Costa Rica a través del Patronato Nacional de la Infancia; pero si la madre es García, el caso pasará a una revisión administrativa de parte del Ministerio de la Familia para confirmar si hubo o no maltrato.
“Se realizará un proceso de investigación para confirmar si hay maltrato. Si se comprueba se buscará si tiene familia para ubicarlo en un hogar sustituto, de lo contrario sería llevado a un centro de protección, dijo García Espinoza.
Manuela y el padrastro del niño también serían remitidos a un programa llamado Escuela de Padres, que tiene el Ministerio de la Familia, donde serán sometidos a una capacitación sobre el trato a los infantes.