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“Por aquí van las fallas y allá los discursos”


Edwin Sánchez

Las rocas al lado de la carretera marginal de San Judas, sobre una pendiente escalonada que conduce a la Pista Suburbana, revelan esas interioridades enigmáticas de la tierra que cualquiera puede pasar por alto, menos el ojo del experto: son evidencias de la falla geológica del mismo nombre del populoso barrio.
“Es parte del sistema de la falla de San Judas. No está sola, sino acompañada de fallas paralelas y otras transversales”, explicó el ingeniero Dionisio Rodríguez, Director del Centro de Investigaciones Geo Científicas, Cigeo, de la UNAN-Managua.
La construcción de viviendas, urbanizaciones, edificios públicos o privados, incluso terminales aéreas a la orilla o encima de fallas geológicas, algo prohibido en todo el mundo, parece ser uno de los deportes preferidos del subdesarrollo. Deporte donde no está en juego un campeonato, sino vidas humanas. Por eso, preguntamos…
Ingeniero Rodríguez, ¿qué pasa con las casas que se edificaron en el área? Si las fracturas están tan expuestas en la superficie, ¿por qué se construye?
“En principio, no debe construirse sobre fallas, y cuando hay zonas falladas intensamente debe evitarse cualquier tipo de construcción. Hace falta más supervisión de las instituciones encargadas de estas actividades.
Por otra parte, hay construcciones viejas difíciles ahora de supervisarlas, pues ya están edificadas. Deben darse recomendaciones de cómo enfrentar las situaciones de peligro a las cuales están expuestas”.
Rodríguez recordó que hasta el terremoto del 72 no había regulaciones específicas. “Es posible que como es un barrio viejo sean construcciones también viejas, cuando no había ningún tipo de vigilancia. Ahora debe vigilarse, sobre todo en la falla de San Judas, que ha tenido un movimiento reciente en el tiempo geológico. Es de esperarse que se active en cualquier momento”.
Las rocas presentan fracturas, y algunas, en sus intersticios, revelan un material como de arenilla fina, que se denomina salbanda. La presión ejercida por el fenómeno que provoca la fractura, muele prácticamente la piedra hasta pulverizarla.
¿Discurso hueco o con fallas?
El especialista llama la atención en torno a que estas exposiciones geológicas, tan a la vista, deben ser objeto de interés de los gobernantes y ahora de los candidatos presidenciales, porque hasta hoy han dejado de lado un tema de capital importancia, dedicándose a las consabidas promesas electorales, pero sin fundamentos técnicos.
“No he escuchado que los candidatos hablen sobre el ordenamiento y uso de terrenos adecuados en el país. Se habla de construcción de viviendas e infraestructuras con sus promesas, pero no escuchamos a nadie hablar con base técnica sobre un ordenamiento necesario en el país, para hacer el uso más adecuado del terreno y así evitar los desastres que han ocurrido en los tiempos pasados e ir organizando las ciudades y terrenos en el país”, expuso el académico.
Le indicamos que si en la capital la tierra revela sus interioridades, y fuera de la comunidad científica no hay preocupación, ¿qué no habrá en el resto del país?
“Hay un descuido total de la clase política hacia la preservación del medio ambiente y de las vidas, porque implica la seguridad ciudadana, no solo atendida desde el punto de vista social sino técnico y natural. Se ha descuidado. Se habla de programas superficiales, pero sin tener una base técnica adecuada que permita dar esa seguridad que la ciudadanía demanda”.
¿Qué tan importante es para los conglomerados habitacionales, que los que dirijan este país se metan a ver este “paquete”, que es serio?
Es de gran importancia que los candidatos se compenetren más sobre los territorios y cómo usarlos adecuadamente, sobre todo en territorios urbanos, y proponer un buen ordenamiento, una buena planificación para el uso del suelo, del terreno y darle confianza y seguridad a la ciudadanía.
En tanto, el doctor en geología William Martínez, al explicar las causas del fracturamiento rocoso, señaló: “Ahí se ve un corte que atravesó el sistema de fallas de San Judas. Un sistema de fallas es un plano a lo largo del cual se da un movimiento, y, a su vez, hay una influencia directa, y dependiendo de las condiciones mecánicas de las rocas, éstas se fracturan. Aquí se ve la roca totalmente fracturada: quiere decir, estamos en la falla.
Cuando se ven estas fracturas en la superficie, ¿significa que siguen en las profundidades?
Sí, y va en profundidades de hasta seis y siete kilómetros
¿Qué sucede cuando hay construcciones habitacionales?
Cuando la falla se vaya a mover, obviamente, las va a afectar. No hay medidas de mitigación. El movimiento diferencial de la falla no lo soporta ningún tipo de construcción, por eso es que se dice que no hay construcciones antisísmicas, sino que hay construcciones sismo resistentes, exactamente porque se construye fuera de la zona de falla. Una zona de falla no es apta para la construcción.
Martínez precisó que entre las construcciones recientes, la del Seminario Católico, ubicado en el margen oriental de San Judas, es de las que se levantaron fuera de la zona de falla, lo cual es loable. No sucede así con un sinnúmero de edificaciones y urbanizaciones, cuyos constructores se olvidan de algo tan elemental en materia de ingeniería, como es no construir sobre una falla.
Respecto de la zona de San Judas, donde se aprecian las piedras, dijo que “ya está culturalmente usada, pero si hacemos una zanja aquí, o levantamiento geofísico, determinaríamos la zona de falla que se calcula que puede ser de más de 100 metros”.

¿Los managuas están más seguros que en 1972?
William Martínez responde: “En estudios recientes se dijo que Managua dejaba de ser una ciudad vulnerable respecto al 72, eso es parcialmente verdad. No se explicó. La capital sigue siendo ciudad vulnerable respecto a la ocurrencia de sismos, y por muchas razones. Primero, la ciudad actual no es la misma de aquella Navidad. Vamos a tener barrios enteros bajo la influencia de fallas y barrios enteros con mala construcción.
“De 400 mil habitantes en esa época hemos pasado a un millón 250 mil pobladores. No es verdad que deje de ser una ciudad vulnerable como las autoridades han querido decir, y está expuesta a que los próximos terremotos vayan a causar un daño tremendo. En caso de moverse esta falla de San Judas, todos estos barrios occidentales son vulnerables. Lo estamos viendo, no sólo por el hecho de que sean malas construcciones, sino porque se construye y la gente habita directamente en los lugares de fallas”.