Nacional

Estrangulan a gemelitos recién nacidos

* Sólo tenían 17 días de nacidos y hay conmoción en Estelí * Mamá sostiene que desconocidos les dieron muerte cuando ella se movió a letrina * Siquiatra opina que puede tratarse de un raro, pero muy clásico homicidio puerperal

Máximo Rugama

ESTELÍ -Por momentos retraída y de pronto conmocionada, reaccionó ayer ante los periodistas Meylin Karina Benavides Reyes, de 18 años, madre de gemelitos de 17 días de nacidos, que murieron, según la Policía, por asfixia mecánica, de lo cual la joven es la única sospechosa.
No obstante, Meylin juró por su madre y la Virgen de Guadalupe que no fue ella la autora de este hecho que las autoridades policiales tipificaron como parricidio, y que mantiene horrorizados a los estelianos.
Debido a su corta edad, la muchacha enfrentó problemas para dar a luz por vía natural a sus criaturas, un varoncito y una hembrita, por lo que en el Hospital Regional San Juan de Dios, de Estelí, los médicos le hicieron una cesárea.
Dos horas en la letrina
La madre, quien fue poco elocuente en las entrevistas, destacó que ella se encontraba en la humilde casa de su madre, sola con los bebés, y en un momento decidió ir a la letrina ubicada en el fondo del patio, donde después de hacer sus necesidades fisiológicas, demoró por lo menos dos horas en regresar al dormitorio, ya que le cuesta caminar debido a la cicatriz reciente de la cesárea.
Al retornar a la cama, dice Meylin, ya encontró a sus niños “inconscientes”, más bien muertos.
Según la madre de Meylin, la señora Victoria Reyes Vázquez, ella es el sustento de su familia, incluyendo sus nietecitos, por lo que salió a vender enchiladas y golosinas, al Parque Central, mientras su hija se quedaba sola con los gemelitos.
Doña Victoria, quien se mostró con más aplomo, detalló que su hija gritó asustada a una vecina para hacerle saber de lo sucedido, y fue entonces cuando varias personas llegaron a la casa y luego pobladores del barrio avisaron a las autoridades policiales.
Señaló que su hija es incapaz de haber matado a sus niños. “Dice que no, además, yo no creo porque ella los quería bastante”, añadió.
¿Pero la Policía la tiene como sospechosa? Preguntamos. “Sí, es verdad, no sé quien denunció que había matado a los niños”, replicó. Agrega que el padre de las criaturas no expresó nada al enterarse de que sus vástagos habían fallecido, y aclaró que éste ya no convivía con su muchacha, pues desde que se embarazó la abandonó.
Éste era el primer parto de la jovencita, quien hasta antes de parir a sus gemelos ayudaba a su madre a preparar las enchiladas.
Meylin sostuvo que, aunque los cuerpos de los niños muestran señales de estrangulamiento y aparentes quemaduras en su espalda, ella desconoce qué ocurrió, pues más bien cree que alguien desconocido los mató mientras ella se cambiaba de ropa en la letrina.
Reconoció que al volver al cuarto, ambos bebés estaban muertos, pero no observó ninguna señal de violencia en los cuerpecitos. Después que se dio la voz de alarma, los cadáveres fueron remitidos por la Policía al Instituto de Medicina Legal, en Managua, con la promesa de que después de cumplir con los requisitos de la autopsia, serían retornados a Estelí para que los sepultaran este miércoles.
“Si yo hubiera estado”
La abuela materna se aventuró a explicar que si ella hubiera estado en su casa quizás los niños estuvieran vivos, porque siempre estaba pendiente de ellos.
El padre de los niños muertos, Henry Jirón Rayo, de 33 años, fue quien denunció oficialmente el hecho. No obstante, según doña Victoria, éste había llegado a su casa a eso de las tres de la tarde del día en que fallecieron los menores.
Doña Victoria admite que su hija y el padre de los niños tenían buenas relaciones, es decir, conversaban hasta que nacieron los niños, pero según la señora Reyes Vázquez, fue ella quien mandó a llamar a Henry para que ayudara a los niños, aunque fuera para la leche, pues no les ajustaba el poco dinero que obtenían con su humilde venta.
La madre insistió en que su hija no es la autora del delito de parricidio, y teme que alguien se haya introducido a la casa para acabar con la vida de los menores, cuando Meyling andaba en la letrina.
El portavoz de la Policía en Estelí, teniente Abel Antonio Herrera Castillo, recalcó que efectivamente la entidad recibió la denuncia por el parricidio, y ayer realizaron a la madre una valoración psicológica en el hospital, además que los agentes de investigación tomaron tres entrevistas a familiares, entre otras diligencias.
En esta ciudad, conmocionada con este hecho espeluznante, varios organismos que defienden los derechos de las mujeres y la niñez y centros de atención alternativa en Estelí, lamentaron el hecho.
Opinión de siquiatra
Mientras que el reconocido psiquiatra Benjamín Parrales Molina, al ser consultado sobre este tema, recomendó realizarle un estudio profundo a la muchacha.
También se corre el riesgo de que la madre esté psicótica, y si es así, ella perdió contacto con la realidad y es peligroso que en ese estado una persona cometa errores y luego evada la responsabilidad porque está fuera de sí, sentenció. Agrega el galeno que si sucedió eso, aunque fuera parricidio, Meylin estaría eximida de culpa.
En ese sentido mencionó que hay algunas mujeres que sufren de psicosis puerperales, y estos casos suceden entre mil uno, a la vez que recalcó que hay depresiones graves que sufren las madres, sobre todo las abandonadas, lo que repercute en ellas en el período de la gestación del bebé y en el parto.