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"Sólo pensaba en mi hija cuando miraba las ruinas y los cadáveres de mujeres y niños"

Nicaragüense en Líbano relata a elnuevodiario.com.ni su experiencia. Dice que la situación en el pequeño país mediterráneo es difícil por los constantes bombardeos israelíes, que impiden la llegada de ayuda.

Carmen Cardoza Chaaban es una nicaragüense que huyó del horror de Beirut. Ella arribó ayer a Nicaragua en compañía de su esposo, Ali Chaaban Hassan, y su hija Antonia de 7 años, procedentes de Venezuela, país que los rescató de la violencia de Líbano. En Managua la esperaba un cielo despejado, un clima calido, una familia con ansias de estar a su lado y la paz que buscaba desde su salida del pequeño país mediterráneo.
Morena, de cabello rizado y con claras señales de cansancio en su rostro, Cardoza accedió a platicar con elnuevodiario.com.ni sobre los días que vivió en la capital libanesa, desde el inicio de la actual escalada de violencia, que inició el 12 de julio. Cardoza ha vivido en Líbano durante los últimos diez años. Su casa se encuentra ubicada a 15 minutos de Beirut, junto al Mar Mediterráneo.
"Estoy contenta de poder estar en Nicaragua, me da mucha alegría”, dijo. "Hubo momentos de miedo en los que solamente pensaba en mi hija cuando miraba entre las ruinas de los edificios caídos, los cadáveres de mujeres y niños."
Según Cardoza "no hay motivo para tanta violencia y tanta masacre". "Recuerdo una ocasión en que pude ver, desde el patio de mi casa, como aviones israelíes hundían dos embarcaciones de Hezbolá.No lo podía creer."
“La situación en Líbano es difícil. Israel ha destruido la mayoría de los puentes por donde entraba la ayuda humanitaria y por eso escasea el agua y la comida”, dijo.
Cardoza, periodista de profesión, dijo que se sentía "realmente agradecida" con las autoridades venezolanas en Líbano y en Siria por toda las gestiones que hicieron posible ella estuviera de regreso en Nicaragua.
"Estando en Beirut recibí una llamada de la Cancillería de Nicaragua. Me dijeron que iban a ayudarme, pero después de eso no supe más de ellos. De no ser por el esfuerzo de la Cancillería venezolana, que destinó aviones de sus Fuerza Aérea para trasladar a los desplazados desde Damasco, Siria, creo que seguiría en Beirut."
En declaraciones a la agencia de noticias EFE, el embajador de Nicaragua en Venezuela, Edgar Escobar, dijo que se encontraba "altamente agradecido" por "un gesto realmente muy humanitario" por parte del gobierno venezolano, que destinó aviones de sus Fuerza Aérea para trasladar a los desplazados desde Damasco, Siria a Caracas.