Nacional

Costa Rica “vade retro”

* Entusiasmo ante el arreglo propuesto por la Comisión lo cambiaron frente a declaraciones de la Cancillería nica

MANAGUA Y SAN JOSÉ
Nicaragua lamentó la inconsistencia en sus posiciones que una vez más demostró el gobierno de Costa Rica al rechazar la propuesta de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos de buscar una solución amistosa, propuesta que había sido aceptada en la audiencia que se realizó el pasado 18 de julio en Guatemala, y la cual consta en acta en los documentos de la CIDH.
La propuesta de la CIDH, de buscar una solución amistosa a la demanda interpuesta por Nicaragua contra el Estado de Costa Rica ante la falta de garantías para proteger los derechos humanos de los nicaragüenses que viven y trabajan en ese país, fue aceptada por la doctora Gioconda Úbeda, representante del gobierno tico ante la Comisión.
Sorpresiva marcha atrás
Sin embargo, sorpresivamente, la cancillería de Costa Rica desestimó ayer lunes la posibilidad de alcanzar un “arreglo amistoso” con Nicaragua argumentando que lo hace debido “a los comentarios”, que expresaran las autoridades nicaragüenses a los medios de comunicación después de la audiencia.
Asimismo, la Cancillería tica solicitó a la CIDH que aplique la misma “celeridad” con que ha actuado para enviar las comunicaciones a los estados, a la decisión de admitir o no la denuncia de Nicaragua. Aduce a su vez que el sistema interamericano de derechos humanos no tiene tipificados procesos de un Estado contra otro.
“En esta ocasión no es oportuno iniciar dicho procedimiento…, considerando los comentarios post audiencia externados a diferentes medios de comunicación por parte de los representantes del Estado de Nicaragua”, dice el comunicado.
Agrega que cumplida la audiencia, el Estado de Costa Rica “solicita respetuosamente a la Honorable Comisión que, con la misma celeridad que ha enviado las comunicaciones a los Estados parte y convocado la audiencia, proceda a pronunciarse sobre la etapa de admisibilidad de la presente comunicación iniciada por el Ilustre Estado de Nicaragua.
Se informó que el canciller, Bruno Stagno Ugarte, indicó en misiva del 4 de agosto de 2006 al Secretario Ejecutivo de la CIDH, Santiago A. Cantón, la decisión asumida, fecha en la cual se venció el término dado por la CIDH para responder sobre el ofrecimiento de una solución amistosa.
Rechazan “tácita” aceptación
En la nota oficial, se expone que en declaraciones a la prensa, autoridades de Nicaragua afirmaron que mediante la solución amistosa, se estaría haciendo un tácito reconocimiento de la “comunicación”, que Managua llama “denuncia”.
También la Cancillería tica insistió en solicitar que el caso debe archivarse por tratarse de dos casos “aislados” (Natividad Canda y José Ariel Silva), y por aducir “rationae temporis”, es decir, Nicaragua reconoció la competencia de la CIDH a posteriori de que se desarrollaran los hechos, y que por ello se debe aplicar el principio de irretroactividad y declarar inadmisible la “comunicación”.
A su vez, el gobierno costarricense señaló que “no se han agotado los recursos internos”, porque ambos casos se encuentran en manos del sistema judicial; sin embargo, para las autoridades nicaragüenses no se trata de dos casos “aislados”, puesto que la denuncia no fue sólo en referencia de Natividad y José Ariel, sino una denuncia específica por xenofobia y discriminación a los nicaragüenses en este país.
Actualmente el procedimiento se encuentra en la etapa de admisibilidad ante la Comisión, la que deberá decidir si admite o rechaza la denuncia de Nicaragua.
Nicaragua: inconsistencia lamentable
Por su parte, el director de prensa y comunicación social de la chancillería nicaragüense, Oscar García, lamentó que el Estado de Costa Rica no sea consistente con la posición del su representante, la doctora Gioconda Úbeda y con el comunicado publicado posteriormente, donde acepta la solicitud de buscar una solución amistosa.
Asimismo, García destacó que el gobierno de Costa Rica tergiversa el contenido de la denuncia que interpuso Nicaragua al pretender minimizarla sólo con los casos de Natividad Canda y José Ariel Urbina Silva.
“Los funcionarios del gobierno de Costa Rica deben leer bien el contenido de la denuncia, porque en la misma se especifica claramente que se acude a la CIDH por incumplimiento en brindar las garantías de los derechos humanos a los nicaragüenses que viven y trabajan en ese país”, dijo García.