Nacional

Abogado en la picota por un falso divorcio


Lizbeth García

Tal parece que el gremio abogadil sigue como popularmente se dice “en la picota”, porque dos jueces civiles denunciaron a un abogado que supuestamente les falsificó sendas sentencias de divorcio, por lo que la Fiscalía, tras casi un año de pesquisas en conjunto con la Policía, logró recabar todas las pruebas para acusarlo este jueves.
El acusado es Jimmy Leonel Saravia, quien según la acusación que interpuso la Fiscalía en el Juzgado Octavo Local Penal de Managua, supuestamente falsificó una sentencia de divorcio que le proporcionaron en el Juzgado Primero de Distrito Civil de Managua con fines educativos.
La acusación explica que la sentencia verdadera fue falsificada y usada para divorciar a otra pareja diferente de la que realmente aparecía en el documento, fallo que fue inscrito en el Registro Civil de las personas de Villa El Carmen, con la ayuda de una afanadora a quien presuntamente Saravia le pidió el favor de inscribírsela porque él no tenía cédula de identidad.
Según la Fiscalía, el delito se descubrió porque con la falsa sentencia supuestamente quisieron despojar de sus bienes a una mujer, quien alegó que nunca le habían notificado que su marido que vive en Estados Unidos se había divorciado de ella.
La juez Primero de Distrito Civil de Managua, María Cristina Huete, y su suplente, Francisco López, empezaron a investigar, y descubrieron que tanto la sentencia como el divorcio promovido por el supuesto apoderado del promotor de la demanda de divorcio eran falsos, por lo que denunciaron el caso ante las autoridades policiales y Fiscalía.
El abogado Jimmy Leonel Saravia, al ser consultado sobre la acusación que la Fiscalía promovió en su contra en el Juzgado Octavo Local Penal de Managua dijo: “No sé nada”, pero cuando se le mencionó que la Policía lo entrevistó sobre el caso, recordó todo, y dijo que todo lo que dice la acusación “es una calumnia”.
Saravia indicó que no conoce a la afanadora del Registro Civil de las Personas de Villa El Carmen y señaló que lo que pasa es que todos los colegas que han abierto oficinas por donde tiene ubicada la suya en el Centro Cívico, “usan su nombre”, porque él lo mandó a colocar en 500 rótulos en toda Managua.
“Yo no puedo ir a la Corte (Suprema de Justicia) a acusar a todos los colegas que usan mi nombre”, agregó Saravia, quien mencionó que ha sido llamado a la Corte en dos ocasiones por lo mismo y siempre regresa a su oficina.
Finalmente, expresó que quienes lo acusan tendrán que probar lo que dicen, porque su posición es la de un “amable componedor” que no tiene intenciones de andar peleando con los demás colegas que le usurpan su nombre.