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Bush agita y Cuba se crispa

* Estados Unidos rompe silencio y critica delegación del poder en la Isla * Grupo en Miami prepara flota para partir “cuando llegue el momento” * El “otro exilio” frunce el ceño ante júbilo por enfermedad de Fidel Castro, y cubanos en alerta combativa ante posible agresión

El presidente estadounidense, George W. Bush, instó este jueves a los cubanos a “actuar por un cambio democrático en su isla”, en su primera declaración oficial tras la delegación provisional del poder el lunes pasado por el presidente cubano Fidel Castro a su hermano Raúl.
“Insto a los cubanos a actuar por un cambio democrático en su isla”, afirmó el presidente norteamericano en una declaración dada a conocer tras un discurso sobre la reforma migratoria en Mission (Texas, sur), y justo antes de iniciar sus vacaciones en su rancho de Crawford.
“Los vamos a apoyar en sus esfuerzos por crear un gobierno de transición en Cuba comprometida con la democracia, y vamos a tomar nota de quienes obstruyan su deseo de una Cuba libre desde el régimen actual”, agregó Bush, hablando directamente al pueblo cubano.
Con esta declaración, el mandatario rompió su silencio sobre la situación en la isla tras el anuncio del pasado lunes de que Fidel Castro delegaba el poder provisionalmente a su hermano Raúl, después de una operación quirúrgica.
“El hecho de imponer a Raúl Castro niega al pueblo cubano su derecho a elegir libremente a sus autoridades”, afirmó por su parte el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, en una declaración escrita difundida después de su rueda de prensa diaria, en la que mantuvo la cautela de los últimos días.
Tras el anuncio el lunes de que Castro dejaba el poder provisionalmente después de una operación quirúrgica, Estados Unidos mantuvo una posición prudente y se limitó a ofrecer su ayuda en caso de que los cubanos iniciaran una transición democrática, una posición reiterada este jueves por el vocero.
Washington “está listo para ayudar a Cuba en una transición democrática, y asimismo preparado para entregar rápidamente ayuda humanitaria sustancial en apoyo a una verdadera transición”, afirmó McCormack, quien aseguró que los habitantes de la isla no tenían “mayor amigo” que Estados Unidos.
Los cubanos “pueden contar con nuestro apoyo en el proceso de transformación hacia un futuro democrático”, aseguró el portavoz del Departamento de Estado, aunque llamó inmediatamente a los habitantes de la isla a no cruzar los cerca de 150 km que los separan de la costa de Florida.
“Alentamos a los cubanos a hacer avanzar dicha causa, quedándose en Cuba y obrando por un cambio positivo”, agregó McCormack, poniendo de relieve el temor en Washington de que un período de inestabilidad o una crisis política genere un éxodo masivo similar a la crisis de los balseros en 1994.
En la víspera, el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, ya había llamado a los cubanos que residen en la isla a no tirarse al mar, aunque también pidió a los exiliados en Miami a no tratar de cruzar el estrecho en la dirección contraria, para no crear agitación en el país caribeño.
Cubanos en Miami preparan flotillas
Pese a dichas recomendaciones, el grupo de exiliados del Movimiento Democracia ya decidió retar a las autoridades estadounidenses. En Miami, un grupo del exilio cubano prepara una flotilla de barcos para viajar a Cuba en momentos de incertidumbre sobre el estado de salud de Fidel Castro, retando a las autoridades estadounidenses que han pedido que nadie cruce el estrecho de Florida.
“Lo vamos a hacer cuando llegue el momento”, dijo a la AFP Ramón Saúl Sánchez, líder del Movimiento Democracia, que tiene a su disposición tres barcos, lanchas de pesca, y gestiona la adquisición de un barco de carga para ir a la isla cuando “el régimen comience a resquebrajarse”.
Miles de cubanos de Miami han visto el traspaso de poder como una oportunidad que hay que aprovechar para lograr cambios políticos, aunque la situación en Cuba parece estar bajo control.
Según Sánchez, el disparo de salida lo marcará “el hecho de que se comience a reprimir brutalmente a la población civil de Cuba, para enviar un mensaje de que nadie se vaya a rebelar”, o “se resquebraje rápidamente el control absoluto” del gobierno en manos de Raúl Castro.
“Eso demandaría de nosotros algún tipo de actividad, incluyendo protestas con nuestros barcos y aviones frente a Cuba para llamar la atención”, o que “podamos entrar pacíficamente como queremos hacerlo para unirnos a la lucha civil”, dijo Sánchez.
El movimiento de naves entre Estados Unidos y Cuba con fines de protesta está prohibido por una orden presidencial estadounidense de 1996, tomada tras el derribo de dos avionetas estadounidense por aviones cubanos, en las cuales murieron cuatro personas.
Las autoridades federales y locales temen que cualquier movimiento por el estrecho en momentos de inestabilidad política en Cuba provoque un éxodo masivo a Florida, como sucedió en 1980 durante el Mariel, y en 1994 con la Crisis de los Balseros.
“Tenemos dos preocupaciones. Una es la seguridad, no necesitamos gente saltando en lanchas yendo hacia ese lugar; y tenemos la responsabilidad de ejecutar la seguridad fronteriza”, dijo la portavoz de la Guardia Costera en Miami, Dana Warr, a la AFP. “Estamos preparados a ejecutar ambas misiones”, agregó.
En el Congreso estadounidenses, los políticos cubano estadounidenses mantienen la presión sobre el Gobierno. El senador demócrata Bon Menéndez (Nueva Jersey), por ejemplo, llamó al presidente George W. Bush a “aprovechar esta oportunidad histórica” para “enviar un claro mensaje a los cubanos, con palabras y acciones, de que vamos a apoyarlos en una transición democrática pacífica”.
Los legisladores cubano estadounidenses dijeron que en pocos días Estados Unidos hará “anuncios” sobre Cuba, incluyendo cambios en su política migratoria.
El “otro exilio” frunce el ceño
Mientras cientos de cubanos en Miami celebran la enfermedad del presidente Fidel Castro, creyendo que abre una ventana de cambio político en la isla, el otro exilio, opuesto al embargo estadounidense, frunce el ceño ante manifestaciones de alegría que consideran poco serias.
“Esto parece un juego de pelota de los Marlins” de Florida --el equipo de béisbol--, dijo a la AFP Max Lesnick, comentarista radial y veterano de la guerrilla anticastrista del Escambray, cuya revista “Réplica” fue destruida de un bombazo en 1981, según él, por abrirse a un diálogo con el gobierno cubano en 1978 para la liberación de presos políticos.
Pero Lesnick aclaró que las manifestaciones de júbilo son limitadas, si se tiene en cuenta los cientos de miles de cubanos que viven en la ciudad. “Ese es el sentido poco humano que tienen estas personas. Estamos hablando de que en la comunidad cubana de Miami hay cerca de 800,000 personas, y esas celebraciones no pasaron de ser de un par de miles de personas, es decir, que no podemos decir que es todo el exilio cubano”, dijo Lesnick.
La primera en hablar abiertamente contra las celebraciones, iniciadas el lunes tras conocerse que Castro había cedido el poder a su hermano Raúl mientras se recuperaba de una operación, fue su hermana, Juanita, exiliada en Miami por diferencias políticas con Fidel.
“Yo no creo que estemos dando una buena imagen de nosotros, frente al mundo, al celebrar una situación como ésta”, dijo Juanita Castro a la televisión local el miércoles. “Es mi hermano, no importa, es la misma sangre y respeto eso”, dijo.
Alfredo Durán, del Comité Cubano por la Democracia, otro grupo que rechaza el embargo a Cuba y busca un diálogo, dijo que no cree “que está bien celebrar” el padecimiento de Fidel, porque “tal parece que lo que están celebrando es que el poder lo tiene Raúl”.
“Las manifestaciones son desde las cinco de la tarde frente al Versalles y son 200 personas que están allí para salir en Cámara”, dijo Durán, en referencia al emblemático restaurante de la Calle Ocho que se ha convertido en el centro de las manifestaciones de júbilo.
Joe García, ex director de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), la mayor organización del exilio, no censuró las manifestaciones, aunque las consideró un poco “tétricas”. “Lo bailado no te lo quitan”, dijo García, quien abandonó la FNCA para ir a trabajar con el Partido Demócrata. “Aunque le parezca al mundo un poco tétrico, me parece que entre los cubanos si Fidel Castro sale mañana y mete un discurso de tres horas, me parece que se van a deprimir un poco”, dijo.
Cuba en alerta combativa
En tanto, Cuba reforzó sus medios de combate y movilización popular invocando una eventual ofensiva de Estados Unidos y el exilio de Miami. El ambiente en la isla, que había permanecido en calma desde que el lunes Raúl Castro recibió el poder, empezó a crisparse este jueves con anuncios oficiales de una “alerta combativa” y los primeros llamados de la oposición en el exilio a un alzamiento contra el gobierno comunista.
Tribunas improvisadas sobre blindados, actos de apoyo al gobierno en los centros de trabajo, reservistas llamados a filas y el refuerzo de la vigilancia en los barrios, dan la medida del estado de “alerta combativa” decretado por el quebranto de salud de Fidel Castro, que el 13 de agosto cumple 80 años, casi 48 de ellos en el poder.
“Los medios de combate están listos para defendernos”, anunció este jueves la primera plana del diario oficial Granma, en tanto que todos los medios locales, bajo control del Estado, apelan al patriotismo y llaman a la población a enfrentar las “amenazas del imperio y la mafia terrorista”.
En La Habana, el coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), Juan José Rabilero, anunció: “Hemos convocado a los destacamentos ‘Mirando al Mar’ (...) para evitar las salidas ilegales, que son un pretexto que siempre han tenido para provocar una agresión a nuestro país”.
Los CDR, unidades de barrio que agrupan a más de 7 millones de personas, fueron “convocados para la defensa de la patria, tratando de que haya un apoyo incondicional (...) para la guerra de todo el pueblo”, añadió.
La tensión y expectativa aumenta conforme pasan las horas, sin que haga su primera aparición pública Raúl Castro, también ministro de Defensa, de 75 años.
En clara respuesta a la incertidumbre sobre el futuro del país con Raúl Castro al frente, Granma recordó este jueves la sentencia que éste lanzó el 14 de junio ante los mandos militares: “El Comandante en Jefe de la Revolución Cubana es uno solo, y únicamente el Partido Comunista (...) puede ser el digno heredero”.
Pero nada nuevo se sabe de cómo se encuentra Fidel Castro. El martes su secretario envió un mensaje a la población con un pronóstico reservado de “estable” y “buen ánimo”, tras declarar la evolución de su salud como “secreto de Estado”.