Nacional

“Retiraremos las armas de San Jacinto”

*** Julio Valle Castillo expresa que falta investigación y seriedad

Valeria Imhof

Las armas que se exhiben en el museo San Jacinto serán retiradas porque no son las que utilizaron los filibusteros en la batalla de 1856, anunció ayer el director del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), el poeta Julio Valle Castillo.
“Vamos a retirar esas armas porque son de 1860, y cronológicamente no corresponden con la batalla de San Jacinto, para evitar polémica y la gente no se desinforme al verlas”, dijo Valle Castillo.
San Jacinto sin armas. Puede parecer una paradoja del destino que el escenario donde se libró la batalla más importante de la historia de Nicaragua, saliendo triunfantes los defensores de la soberanía nacional, se quede sin esos objetos tan representativos que durante casi 50 años fueron presentados a los nicaragüenses, como las armas que usaron los invasores comandados por el filibustero yanqui William Walker.
El director del INC expresó, no obstante, que lo más importante es recordar la batalla ejemplar y digna que protagonizaron los defensores de la patria. “A nosotros no nos interesa la exaltación de las armas, sino la exaltación del patriotismo que tuvo en la hacienda San Jacinto su escenario de acción en un hecho que constituye una derrota al esclavismo sureño que quería apoderarse de Centroamérica”, mencionó el poeta.
Valle Castillo tomó la decisión de retirar las armas luego de que el investigador, historiador y experto en armas Patrick Werner, reveló a través de las páginas de EL NUEVO DIARIO que las armas que están en la casa Hacienda San Jacinto no son las que usaron los filibusteros en 1856.
“Si la batalla de San Jacinto fue el 14 de septiembre de 1856 y las armas pertenecen a 1860, no pueden ser retroactivas, al avisar Werner esto y al evidenciar que las armas no se corresponden con la fecha, no podemos seguir exhibiendo una falsificación”, indicó el director del INC, al agregar que las fuentes y las fechas citadas por Werner, son “correctas”. ^o¿Cuál es la procedencia de las armas actuales?
Valle Castillo dijo que las armas que se exhiben en el museo pertenecieron al antiguo Museo Nacional o Fondo de Patrimonio Nacional en la década del 50. “Cuando se rehabilitaron los corrales de piedra y la casa hacienda, se pusieron esas armas, y han pasado varias vitrinas, pero pertenecían al Fondo de Colección de Armas del Ministerio de Educación o el antiguo Museo Nacional”, dijo.
Señaló que los museógrafos de aquella época son los que pudieron haber señalado que esas armas son las que pertenecieron a los filibusteros. “No creo que haya existido mayor investigación museográfica para esas cosas, encontraron unas pistolas viejas y las pusieron ahí, y el Instituto de Cultura, en una actitud responsable, no puede seguir exhibiéndolas”, manifestó.
Al ser consultado por qué no consultar con otros expertos sobre el tema, Valle Castillo respondió: “Se puede consultar a expertos de otros países, aquí también hay armeros, pero si las armas son de 1860, como en efecto lo son, tiene razón Patrick Werner”. ^oFalta investigación y seriedad
Valle Castillo dijo que esta situación revela la falta de investigación y seriedad con la que se han organizado algunos museos en Nicaragua, sobre todo en décadas pasadas.
“Todo lo que es viejo aquí no se conoce ni se estudia y eso es una falla, donde se confunden piezas arqueológicas nuevas y antiguas o armas antiguas que no coinciden con la época”, expresó.
El poeta dijo que si esas armas no son las que usó Walker, hay que estudiar exhaustivamente si las que están supuestamente en otros museos de Centroamérica son las verdaderas. “Yo quisiera saber cuál es el origen de esas armas que dicen que hay en otros museos, quiero la fecha y las fuentes orales y escritas primarias que me garanticen que son las que utilizó Walker”, subrayó.
El director del INC dijo que hay un hecho aún más grave que éste, y es la venta de manuscritos falsos del poeta universal Rubén Darío. “Se andan vendiendo toneladas de falsificaciones de manuscritos de Darío aquí en Nicaragua, como la “Salutación del Optimista”, que aparece enmarcado y transcripto”, señaló.
La semana pasada, Patrick Werner, historiador, investigador y experto en armas, reveló en una reunión de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua, de la cual es miembro, que las armas que estaban en el museo San Jacinto no eran las que habían utilizado en la batalla los invasores gringos.
Para aseverar esto, Werner se basa en testigos oculares de la época, principalmente en el libro escrito en 1910 por Francisco Ortega Arancibia, titulado: “Historia de Nicaragua” 1838-1878. ^oWerner propone iniciar investigación
Werner hizo una propuesta al INC para iniciar una investigación científica del hecho, donde propone excavar parte del área de la hacienda para localizar los restos de las personas (filibusteros y nacionales), y confirmar qué tipo de balas se usaron en el combate, y luego plasmar en un libro los resultados de la investigación. Sin embargo, Valle Castillo desestimó la propuesta.
“En este momento no podemos autorizar esto porque estamos a 35 días de las fiestas patrias, y una excavación para buscar una fosa común de huesos y balas de hace 150 años, no se hace improvisadamente”, explicó.
El poeta dijo que en este momento el INC tiene otras prioridades, como la restauración de El Castillo de la Inmaculada Concepción, la pintura de un mural del maestro Pedro Vargas, para las celebraciones del sesquicentenario de la Independencia, y la organización del Museo Nacional, que estará ubicado en la planta baja del Palacio Nacional de la Cultura.