Nacional

Diputados vagos, con cierta lógica

T “La verdad es que hay alguna base para decir que no trabajan y que están ganado su salario inmerecidamente” T Asegura que legisladores buscan pretextos y hasta se pelean entre sí para no trabajar, y que a la inoperancia ha contribuido el presidente de la Asamblea T Sin embargo, defiende a los “mudos” sandinistas que sólo levantan la mano, porque “ellos trabajan en sus respectivos territorios”

¿Trabajan o no los diputados? ¿Son vagos o es injusto el epíteto? Esta pregunta la responde el legislador Tomás Borge, ante una sociedad que no tiene muy buenas referencias de los integrantes de ese poder del Estado que ya en el pasado se ganó el nombre de “Chanchera”, cuando Edén Pastora, Hugo Torres y Dora María Téllez denominaron así la toma del Palacio Nacional hace 28 años.
“Yo voy a pelear, pero casi con ferocidad, para que los diputados del próximo período trabajen todos los días de la semana y todas las semanas del mes, y todos los meses del año, salvo las vacaciones que tiene todo el mundo, para que aprueben leyes que están rezagadas, para que los diputados no sean acusados de vagos como lo son ahora, con cierta lógica”, respondió Borge.
El vicesecretario general del FSLN admite que no logra “asimilar la razón por la cual los diputados no sesionen todos los días, y que buscan pretextos y se pelean entre sí para no trabajar”.^oEs generalizado
Borge, sin embargo, quiso salvar a los integrantes de su bancada, y su juicio personal es que ellos son “los que tienen más vocación de trabajo, y quizás uno que otro que no son del FSLN, pero la mayoría buscan pretextos para no trabajar”.
“Aunque se molesten conmigo, la verdad, esta pelea la voy dar en el próximo período porque voy a ser de nuevo diputado”, sentenció Borge, un hombre de discurso metafórico y de actuaciones osadas, como atreverse a nadar en la contaminada laguna de Tiscapa, o dar declaraciones sobre el cuerpo de funcionarios públicos más hipersensible del firmamento político nacional: ¿Acaso no se acuerdan de los célebres pleitos, micrófonos arrebatados, empujones, disparos en el hemiciclo o culebrones telenovelescos como el de Orlando Mayorga, suplicando perdón a Alemán, o a Rita Fletes en su extraña versión de “nacionalismo”: --“¡Alemán es ladrón, pero es nuestro ladrón!”

¿Y qué dice de las otras bancadas, bancaditas, o taburetes independientes? ¿no trabajan?
Hay poca voluntad, no siempre por culpa de los diputados, sino por culpa de los presidentes de la Junta Directiva. Ojalá que yo tuviera la suficiente fuerza y números de diputados en la bancada (próxima) para poder dar esta pelea absolutamente justa, y resucitar la imagen de un verdadero legislador, y no sólo la imagen de alguien que llega al recinto de la Asamblea sólo para ganar un salario. ^o“Es un salario alto”
De acuerdo con Borge, el sueldo de un diputado nicaragüense “no es el más alto de Centroamérica, sino el más bajo, pero aun así es un salario alto. Incluso, soy partidario --y Daniel Ortega lo es-- de reducir el salario de todo mundo, incluyendo los diputados”.
De las comisiones que “trabajan mucho”, citó a la de Medio Ambiente, presidida por el diputado Jaime Morales Carazo; la de Turismo, al mando de Miriam Fonseca, y la de Economía, cuyo titular es Wilfredo Navarro, sólo que “se ve obligada a trabajar, lo hacía más antes que ahora”.^oLa percepción de la población es que tienen esa fama de no hacer lo que se espera de ellos.
Tienen fama de que no trabajan, lo cual tiene cierta lógica, no siempre por culpa de los diputados, sino por una burocracia que se ha organizado ahí de una manera terrible, pero la verdad es que hay alguna base para decir que no trabajan y que están ganado su salario inmerecidamente. Creo que esa imagen hay que borrarla de la faz de la tierra, transformando de forma cualitativa el estilo de trabajo de la Asamblea Nacional.
A cada rato hay vacaciones, o no hay sesiones porque el presidente se va a Estados Unidos a curarse y no quiere dejar de titular al vicepresidente, pretextos de esa naturaleza que crean una imagen negativa ante la población.

La bancada de los “mudos”
Hay gente que piensa que en la Asamblea y otros poderes del Estado hay supernumerarios, y bien se pudiera legislar con un cuerpo pequeño, sin llegar a los 92 de ahora, con unos 35 ó 40, porque muchos sólo llegan a hacer bulto.
Lo que pasa es que algunos diputados, lo he constatado con algunos compañeros míos, no hablan en la Asamblea, pero trabajan en sus respectivos territorios. Y trabajan en función de los intereses de la población. Conozco a mi vecino (de curul) Ulises González: no habla en el Parlamento, pero trabaja mucho en su territorio. Ya no será diputado porque no salió electo, y otros así, que laboran en función de intereses comunales.
Habría que reflexionar sobre eso, si hay en otras asambleas (de otros países) más diputados que aquí, aunque en otras hay menos. En Cuba hay muchos, pero no ganan ni un centavo. Es un tema de reflexión para el futuro.
Lo más importante no es el número, sino la laboriosidad, la presencia cotidiana de los diputados elaborando y aprobando leyes.^oPero si se sacan numeritos, 91 diputados, ganando 3 mil 500 dólares significan…
Menos de 3 mil gano yo.^oEn promedio hablamos de un poco más de 300 mil dólares de salario mensual, y en un país con una gran depresión económica.
Ganan más los ministros. Son menos y ganan mucho más. Además, en otros países los diputados, salvo en Cuba, ganan muchísimo más, tres, cuatro veces más que en Nicaragua.