Nacional

"Todos somos de la muerte"


Edwin Sánchez

El comandante Henry Ruiz dijo, al referirse al delicado estado de salud del líder cubano, Fidel Castro, que no debe sorprendernos el hecho natural de la muerte, pero lo que “sí sorprende es esa actitud vampiresca, esa zopilotera que hay de alguna gente sobre un hombre como Fidel, que no sólo es una leyenda real y contemporánea, sino que es alguien que ha luchado por su pueblo de manera abnegada y permanente”.
“Podés estar de acuerdo o en desacuerdo con él, pero no se le puede quitar lo de ser un patriota cubano, un ejemplo en América Latina, que con un pequeño pueblo ha podido enfrentarse a medio siglo de intervención constante de parte de las administraciones norteamericanas. Ninguna de ellas ha querido poner un puente para que las relaciones entre Estados Unidos y Cuba se normalicen”, manifestó.
Apuntó que el Partido Comunista de Cuba y la dirección misma de Fidel tienen asegurado el proceso de relevo en las estructuras de dirección. “No hay que estarse engañando: eso está ordenadito, como están demostrando. Ahí no hay transición, puede haber descentralización en la dirección de la economía, lo que no hay es una sustitución de la personalidad de Fidel Castro”.
“Me gustaría que no se muriera Mandela, pero se va a morir. El día que muera Fidel me dará un enorme pesar, pero se va a morir. Claro que la institucionalidad cubana está conseguida, y que hay revolución para largo”.
¿Dice que la personalidad de Fidel no puede relevarse?
Fidel sólo es uno
¿Qué significó Fidel para usted cuando el triunfo de la Revolución cubana?
Nadie puede negar la influencia que tuvo para la generación mía la Sierra Maestra, el triunfo de los barbudos, la lucha contra el tirano Batista, la nacionalización de los ingenios azucareros, esa es la imagen brillante de él que está en la cabeza de algunos, entre ellas la mía, y yo responde por la mía. Fidel es un trabajador y un luchador incansable, no sólo por la causa de su pueblo, sino de otros pueblos.
No debemos olvidar lo que ha hecho la revolución cubana con Nicaragua --y el que lo hace es por oportunista, por ingrato--, todo el apoyo que nos dio y aún nos sigue dando. A algunos no les gustará, pero fue real la medicina que mandó, y reales las generaciones de médicos nicaragüenses graduados allá, y esto no se ha reducido un poquito, y más bien mantiene esa colaboración a costa del enorme sacrificio que para Cuba eso significa.