Nacional

Elecciones en Nicaragua con graves deficiencias


Vladimir López

En Nicaragua existe un serio conflicto de poderes, una conformación partidaria de los órganos electorales, una Ley Electoral con muchas imprecisiones, un padrón electoral con deficiencias, un proceso de cedulación inapropiado, limitaciones operativas y una tradición política polarizada y confrontativa.
Lo anterior se desprende del informe que brindó ayer martes la Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos, OEA, ante el Consejo Permanente de esa organización en Washington, informe que se brindó a solicitud del gobierno de Nicaragua.
No obstante, el jefe de la Misión, el ex canciller de Bolivia Gustavo Fernández, señaló que aunque las condiciones preelectorales en Nicaragua “no son óptimas, se pueden mejorar”, al presentar una visión detallada de la realidad institucional y política de Nicaragua.
En el informe verbal, previo a las elecciones del 5 de noviembre, Fernández dijo al Consejo Permanente que la Misión observadora seguirá trabajando en Nicaragua para apoyar unas elecciones libres, transparentes, con pautas internacionales, y para procurar respeto a los principios de la Carta Democrática Interamericana.
Por su parte, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, agradeció a Fernández por el importante informe que demuestra que pese a las dificultades “estamos en control de la situación”, y aseguró que el proceso electoral y político en Nicaragua ha tenido avances y retrocesos.
“Lo que nosotros estamos tratando de asegurar es una elección normal dentro de condiciones normales, una elección que en el marco de los estándares internacionales y hemisféricos cumpla los requisitos básicos, que sea una buena elección, y estamos avanzando en esa dirección. Creo que la Misión está en condiciones de lograr ese objetivo”, afirmó Insulza.
Fernández dijo al Consejo Permanente, presidido por el embajador Henry Lothar Illes, de Suriname, que hasta el momento hay inscritos en el padrón electoral 3,450,000 ciudadanos aptos para votar, y que se espera que para noviembre la cifra aumente en 100,000.
El jefe de la Misión pidió que se intensifique la cooperación con organizaciones nacionales e internacionales, en registros vitales de población, estadística, geografía e informática. Instó a que las autoridades electorales nicaragüenses realicen una depuración integral del padrón en la etapa post electoral.
Se refirió también a otros desafíos, sobre los cuales recomendó profundizar a las autoridades nicaragüenses, como la capacitación de fiscales y personal electoral, la organización de los comicios, el escrutinio, transmisión de datos y cómputos, y sobre el escenario social y político, luego de la elección.
Sobre estos temas, el ex canciller boliviano dijo que “hay que tratar de prevenir los problemas, pero hay que confiar en la inteligencia y civismo del ciudadano nicaragüense y de sus instituciones”.
Gobierno respalda Misión
En tanto, el Representante Permanente de Nicaragua ante la OEA, José Luis Velásquez, expresó el respaldo del gobierno a la Misión por el trabajo que realiza en el país, y solicitó ante el Consejo Permanente que, treinta días antes del 5 de noviembre, se presente otro informe preelectoral que permita dar seguimiento al proceso.
Fernández informó a los miembros del Consejo Permanente de la OEA, que el presidente Enrique Bolaños envió el lunes a la Asamblea Nacional un proyecto de ley para ampliar por treinta días el proceso de cedulación, a fin de asegurar el acceso al sufragio a los ciudadanos nicaragüenses.
Representantes de los estados miembros coincidieron en afirmar que el proceso electoral en Nicaragua debe llevar a unas elecciones legítimas, libres, transparentes e imparciales.
Dijeron confiar en que se logre un padrón actualizado y depurado para lograr un equilibrio en la selección de las autoridades electorales. Aplaudieron el esfuerzo del gobierno de Nicaragua y de la OEA por el trabajo desplegado para el pleno desarrollo del proceso democrático del país.