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Miles en la procesión de Minguito

Miles de ciudadanos participaron este martes en la procesión de Santo Domingo de Guzmán, al inicio de las fiestas del patrono de Managua.

Miles de ciudadanos participaron este martes en la procesión de Santo Domingo de Guzmán, al inicio de las fiestas del patrono de Managua, que los capitalinos veneran desde hace más de cien años. "Damos las gracias a Santo Domingo de Guzmán por sus milagros", exclamó el sacerdote Héctor Treminio al inaugurar las festividades en una misa celebrada en la iglesia Las Sierritas, en la periferia sur de la capital, donde se guarda la imagen.
A la misa asistieron miles de personas, algunas vestidas con trajes folclóricos o indígenas, quienes después del oficio religioso instalaron la imagen en una carroza llena de flores para llevarla en procesión hasta el centro de la capital, en medio de alegres cantos y bailes. El desfile fue acompañado por devotos, en su mayoría personas pobres, que cumplían promesas caminando de rodillas, bailando alrededor del santo, o llegaban a pedirle que curara sus enfermedades y les diera bienestar.
También se realizaron desfiles hípicos y se vendieron comidas tradicionales, como el "fresco de chicha de las siete quebradas", mezcla de maíz cocido con el agua utilizada por algún creyente para limpiar su cuerpo, entre otras peculiaridades.
En la fiesta participaron algunos candidatos a la presidencia y vicepresidencia de los partidos políticos que competirán en las elecciones nacionales del próximo 5 de noviembre, y este martes bailaron entre la multitud que seguía al santo.
La procesión terminaría al atardecer en la iglesia Santo Domingo, al norte de la capital, donde la imagen del santo permanecerá durante diez días atendiendo solicitudes de nuevos devotos y visitando barrios pobres, mientras los feligreses organizan juegos, bailes y corridas de toros en los alrededores. La celebración fue custodiada por más de 2.000 policías y miembros de la Cruz Roja.
Según la leyenda, la celebración de Santo Domingo de Guzmán, un fraile dominico al que se atribuyen poderes milagrosos, empezó en 1885, cuando su imagen le apareció a un campesino que laboraba en las Sierras de Managua, al sur de la capital.