Nacional

Monopolios ahogan a pequeñas empresas

* Otras bebidas tradicionales también saldrán del mercado al no poder luchar contra contratos de exclusividad * Según la Comisión Económica para América Latina, Nicaragua es uno de los países con mayores prácticas oligopólicas y monopólicas

Endeudada y con un sueño frustrado de llegar a convertirse en una exitosa pequeña empresaria. Así se encuentra Jazmín González, propietaria de la fábrica de agua purificada Pochi, porque después de una fuerte inversión en infraestructura y tecnología, su producto no puede llegar a los consumidores, debido a que los contratos de exclusividad de las grandes empresas impiden a los comerciantes que vendan otras marcas.
El caso de González viene a sumarse a las numerosas denuncias de pequeños y medianos empresarios que no pueden competir libremente en el mercado nacional, pese a que cuentan con escasos recursos como para afectar a las grandes transnacionales o los oligopolios locales.
La empresa Kola Shaler ha corrido la misma suerte con varios de sus productos, dos de los cuales han tenido que retirarlos del mercado, por las prácticas anticompetitivas que le han montado las embotelladoras transnacionales.
Esta empresa también está a punto de retirar del mercado la Soda Shaler, porque los contratos de exclusividad le impiden vender el producto en bares, restaurantes hoteles y otros negocios.
Las barreras que enfrenta el agua purificada Pochi se deben a los contratos de exclusividad que mantiene con el comercio la marca Fuente Pura.
González nunca se imaginó que el esfuerzo que por varios años estuvo haciendo para llegar a dotar su pequeña industria de toda la tecnología necesaria para ofertar un producto de primera calidad, iba a ser en vano, por las trabas que le imponen las marcas reconocidas.
“Creí que era un libre comercio, pero todo está monopolizado”, dijo la pequeña empresaria.
“Y esto que todavía no hemos recibido la avalancha de la competencia de afuera”, añadió.
La propietaria de la marca Pochi recibió apoyo de un programa del Banco Interamericano para el Desarrollo (BID) y el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), por lo cual recibió más de 40 mil dólares para infraestructura y maquinaria, con lo que adquirió una purificadora de agua y una envasadora de tecnología avanzada.
A su vez, ella se endeudó con un banco e invirtió cerca de 60 mil dólares más, pero ahora no puede comercializar el producto.
Urge Ley de Competencia
Los pequeños y medianos empresarios están urgiendo a los diputados de la Asamblea Nacional la aprobación de la Ley de Competencia, para terminar con los abusos de las grandes empresas contra los pequeños, que finalmente afecta a los consumidores, quienes tienen que pagar hasta un 40 por ciento más por lo que compran.
Los panificadores se quejan de las harineras, porque supuestamente unas tres industrias que dominan el sector, se ponen de acuerdo para imponer los precios a los clientes y no compiten entre sí.
Varios estudios del mercado nicaragüense, entre ellos el de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), colocan a Nicaragua como uno de los países con mayores prácticas oligopólicas y monopólicas, sobresaliendo los sectores de la telefonía básica, celular, la banca, la generación eléctrica, la distribución de medicamentos, entre otros.
Los estudios señalan que los consumidores tienen que pagar como mínimo un 40 por ciento más por la compra de un producto o servicio, y altos intereses en el caso de los bancos.
Precisamente las grandes empresas que distribuyen agua purificada venden la botella en siete córdobas, y la de la empresa Pochi, que cuenta con licencia del Ministerio de Salud y cumple con todas las normas de calidad, costaría al consumidor cinco córdobas, pero el ahorro no puede llegar a la gente.
La pequeña empresa brinda trabajo a ocho personas, pero si le permitieran comercializar sus productos, tendrían que contratar a otros siete trabajadores, lo que por ahora les está impedido.
Los famosos contratos
Los contratos de exclusividad para ofertar un producto se utilizan en el sector de las bebidas gaseosas, las cervezas y los cigarrillos.
Los dueños de negocios aceptan vender una sola marca de determinado producto a cambio de equipos de refrigeración, mobiliario, rótulos o el pago de anuncios publicitarios en televisión y otros medios.
Según González, una importante cadena de restaurantes local, le dijo que no podían vender su agua porque tienen contrato con la marca Fuente Pura, quienes a cambio les obsequia los rótulos y les paga algunos anuncios publicitarios en televisión, entre otras cosas.
Darán lucha en las calles
La propietaria de la marca Pochi dijo que a pesar de todos los obstáculos, pretenden dar la lucha contra los monstruos empresariales, ofreciendo su producto de casa en casa o en puestos propios, para tratar de romper el mercado, pero para ello están tratando de conseguir otro financiamiento para un vehículo.
Sin embargo, González se siente entusiasmada con otro producto que espera no se lo obstaculicen. Se trata del Agua Soda, una bebida compuesta con agua y gas carbónico, que a diferencia de la soda que se comercializa en el país, no contiene sales, lo que la hace más saludable y se puede mezclar con cualquier refresco que se quiera convertir en gaseoso o con licores.
Pero lo más novedoso es que el envase tiene un dispositivo que impide que se escapen los gases y el producto se puede mantener hasta por tres meses sin los problemas de otras bebidas gaseosas, que al poco tiempo pierden calidad.
También tiene en planes la elaboración de otras bebidas con sabores como la de menta, algo que también será una novedad en el mercado local.
Pero su distribución exitosa dependerá de que los grandes empresarios la dejen competir con normalidad en el mercado nicaragüense.