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Seguirán tradición de Lisímaco en San Judas


La última promesa que Franklin Chávez le hizo a su abuelo, don Lisímaco Chávez, fue seguir con las singulares tradiciones por las que él, aún después de su muerte, es recordado.
Este 31 de julio a las cinco de la tarde será entregado el barco, pero no sin antes regalar el tradicional fresco de chicha. Esta vez no estará don Lisímaco para bañarse con el agua con que harán el fresco, pero sí algunos calzoncillos suyos, comenta Franklin.
Aunque la fecha les recuerda el dolor de no tenerlo, a partir de mañana “romperán los fuegos” con la repartición de gallopinto, chancho frito, chicharrón y moronga y, por supuesto, los tan afamados barriles de chicha.
Nueva hípica
El propio día de Santo domingo, cuatro de agosto, los pobladores de San Judas junto al mayordomo del barrio, José Figueroa, están preparando una hípica que pretende renovar la antigua tradición que acompañaba al santo.
En las correderas propias de los preparativos está doña Isabel López, viuda de Chávez, quien quisiera hablar de su señor, “tan lindo que era”, pero que sólo alcanza a decirnos que preparará la chicha como lo hacen todas las personas. ¿Y los calzoncillos? No, responde incrédula, si lo del agua con que se bañaba “eran puros chiles de él”.