Nacional

¡Vivan los “chinamos”! ¡Muera la Educación!

* Alrededores de la Iglesia no prestan ninguna seguridad para los niños de “Solidaridad por la Paz” * Ni Alcaldía ni Policía quisieron alejar las cantinas de la Escuela: “Es la tradición”, dijeron

Tania Sirias

Más de mil niños de la escuela “Solidaridad por la Paz”, ubicada en el barrio Santo Domingo, se verán afectados por la celebración de las fiestas patronales de Managua. La directora de primaria, Blanca Rosa Gómez, dijo que para garantizar la seguridad de los niños, ya que enfrente del colegio se instalaron bares y chinamos, las clases se suspenderán del 31 de julio al 14 de agosto.
Gómez explicó que los niños se ven afectados primero en su seguridad personal, ya que en las calles amanecen borrachos tirados en el suelo, y algunos delincuentes les roban sus mochilas para seguir en su vicio.
En este centro escolar estudian niños de tres barrios aledaños: “Rubén Darío”, 19 de Julio y 11 de Julio; los padres manifestaron que sienten temor de que a sus hijos les pase algún incidente lamentable fuera del colegio.
“Los niños que viven en este barrio (Santo Domingo) no tienen ningún problema porque los conocen, pero los maestros y el resto de alumnos están expuestos a que cualquier ebrio o drogadicto les quiera hacer algún daño”, dijo la directora.
Esta escuela fue inaugurada el cinco de enero de este año, antes estuvo ubicada contiguo al Palacio Nacional. “Cuando nos dijeron que nos iban a trasladar a este lugar, hablamos con la delegada departamental del Ministerio de Educación, Lilliam Fernández, y nos dijo que esto se iba ver en su momento”, indicó Gómez.
“Sólo venderían artesanías”
La directora comentó que también se reunieron con la Comisión de Educación de la Alcaldía de Managua y con la Policía del Distrito IV para ver si retiraban estos tramos o por lo menos los alejaban más de la escuela.
La delegada del Distrito, Maritza Moncada, respondió que esos chinamos se instalaban siempre para las fiestas patronales. “Le dijimos que estos tramos y bares afectaban la seguridad de los niños y de los maestros. Si en los días en que no estamos en fiestas les han robado a madres que vienen a dejar a sus hijos a la escuela, ahora con más razón habiendo cantinas y juegos de azar cerca”, lamentó Gómez.
Comentó que esta escuela tiene una población de mil 200 alumnos de edades de tres hasta los doce años, es por eso que se tomó la decisión de suspender las clases. “Nos habían dicho que sólo iban a colocar tramos que vendieran artesanías, ropa, gorras, productos de ese tipo, pero vemos que no es cierto”, dijo la directora.
Este colegio también es un comedor infantil, les provee desayuno y almuerzo a los niños, es por ello que los días que estén suspendidas las clases, la comida se repartirá donde antes estuvo la escuela, contiguo al Instituto de Cultura.