Nacional

Militares hondureños violan nuestras aguas

* Ejército, Policía y Fuerza Naval coordinan plan para incrementar presencia militar nicaragüense en ríos, mares y puestos fronterizos * Altos jefes del Ejército catracho son socios y dueños de barcos pesqueros que penetran en el Mar Caribe de Nicaragua a robarse la langosta.

COLABORACIÓN END / WASPAM -El jefe del Destacamento Militar Norte del Ejército de Nicaragua, coronel Luis Corea Pino, confirmó a EL NUEVO DIARIO que los militares hondureños navegan el río Coco con el argumento de que se movilizan en la parte que les corresponde.
De acuerdo con la ubicación limítrofe, el río Coco está dividido en dos partes, la parte norte le corresponde a Honduras y la Sur a Nicaragua, sin embargo, y a pesar de conocer esta división, los catrachos bien armados navegan día y noche las aguas nacionales, sin importarles la amenaza que representan para los indígenas mískitos de Waspam.
“Sí, efectivamente los militares hondureños tienen presencia en el río Coco y su mayor movilización la hacen cerca del puesto fronterizo de Leymus”, afirmó el coronel Corea Pino.
Destacó que las tropas del Ejército de Nicaragua ubicadas en la comunidad de Leymus, mantienen fuerte vigilancia para que nadie que proceda de Honduras pueda entrar al país sin documentos que lo autoricen. “Es una medida que hacemos y téngalo por seguro que se cumple”, apuntó el jefe militar.
Preparan plan de seguridad
Corea Pino dijo que están coordinando con la Policía Nacional en Waspam y la Fuerza Naval, para que en conjunto trabajen en la vigilancia permanente de los puestos fronterizos que se ubican a lo ancho y largo del río Coco.
“Vamos a incrementar la vigilancia en el río Coco y el Mar Caribe, precisamente en Cabo Gracias a Dios, donde hay información de que existe una buena presencia de la narcoactividad”, expresó el coronel Corea Pino, quien no quiso afirmar que esta nueva medida obedecía a la noticia de la construcción de una base militar de parte del ejército catracho.
Militares son utilizados
El empresario pesquero Mario Mora Lacayo, originario de Puerto Cabezas y dueño de cinco embarcaciones langosteras, cuestionó la negligencia de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, porque no hacen una verdadera vigilancia en el paralelo 15, ubicado cerca de Cabo Gracias a Dios y que le corresponde a nuestro país.
“¿Cómo es posible que las embarcaciones piratas provenientes de Roatán, La Ceiba y Lempira, todas de Honduras, entren y salgan sin ningún control a los bancos de pesca del mar Caribe nicaragüense y nadie les dice nada?, sin embargo, si por casualidad los catrachos detienen una embarcación con bandera nacional, se la llevan a Honduras y meten preso a todo mundo.
“Lo más extraño del caso es que los empresarios pesqueros costeños han elevado estos reclamos a la Naval nicaragüense, pero éstos hasta el momento se hacen de la vista gorda, estamos aburridos de estar pidiendo protección para nuestros pescadores y embarcaciones, pero siempre nos dicen: ‘No tenemos combustible, la fragata está en el sur y las pangas las tenemos malas’, esos son los argumentos”, indicó Mora Lacayo.
Destacó que la mayor flota pesquera que existe en Roatán, La Ceiba y Lempira, de Honduras, pertenece a altos jefes militares del vecino país, y de esta manera protegen sus intereses.
Base militar será buen argumento
La noticias de la construcción de la base militar cerca de Cabo Gracia a Dios, tiene preocupados a los empresarios pesqueros, que coinciden en que su presencia cerca de los bancos de pesca de los Cayos Mískitos, permitirá que los barcos langosteros de Honduras sean mejor protegidos.
“Ahora los hondureños van a decir que están siguiendo una panga narcotraficante, ese será el argumento, la excusa, y ¿por qué no decirlo?, la artimaña, para protegerse cuando estén cuidando una embarcación que esté pirateando la langosta en aguas nacionales”, aseguró Orlando Abea Mendoza, pescador artesanal de Bilwi.
Los más de 400 pescadores que radican en los bancos de pesca de los Cayos Mískitos, son testigos de la violación militar que hacen los hondureños, y confirman lo que los empresarios costeños dicen: “Uuuh, a cada rato las pangas militares de los catrachos navegan a alta velocidad el Cayo Tiburón y el Cayo Edimburgh y nadie les dice nada, es más, hasta platican con nosotros en alta mar, aun sabiendo que están en territorio nicaragüense”, afirmó el pescador Abea.
Tanto en Bilwi como en Waspam, Río Coco, existen serias preocupaciones de parte de los pescadores, que temen ser constantemente perseguidos por los militares hondureños, que pueden hasta matarlos, con el pretexto de que son narcotraficantes.