Nacional

Frustran tráfico de queso de agresiva caballería

* Contrabandistas enfrentaron a efectivos del Ejército tras ser descubiertos

SOMOTILLO, CHINANDEGA -Con un balazo de fusil AK en la cara resultó Wilbert Augusto García Martínez, de 27 años, cuando pretendía junto a otros sesenta individuos montados a caballo, trasladar un cargamento de queso a través de un paso ciego en la frontera de El Guasaule hacia territorio hondureño.
El coronel Tirso Ramiro Mairena Martínez, jefe del Segundo Comando Militar Regional del Ejército de Nicaragua, dijo a EL NUEVO DIARIO que varios campesinos de esa zona denunciaron la acción de los traficantes a lomo de bestia en la comarca limítrofe La Ceiba, jurisdicción de Somotillo.
El jefe militar de los departamentos de León y Chinandega confirmó que una patrulla transitó por ese territorio a las siete de la noche del lunes último, cuando escucharon a un sujeto a bordo de una bicicleta, comunicándose por dos teléfonos celulares con los contrabandistas.
Enseguida los bandidos se acercaron donde el guía, e intentaban trasladarse hacia territorio catracho, cuando varios soldados les dieron la señal de alto, pero la desatendieron y se les abalanzaron con las bestias y filosos machetes.
Un hombre herido y tres caballos muertos
El alto oficial aseguró que los militares realizaron varios disparos preventivos antes de que saliera herido García Martínez, un conocido contrabandista de Somotillo, quien se mostró rebelde. En el lugar murieron tres caballos y otros dos salieron heridos, uno fue llevado por los contrabandistas que huyeron hacia Honduras, y dejaron botados seis bultos con queso.
Manifestó que interpusieron denuncia ante la Policía por agresión a los miembros de la patrulla fronteriza que actuó en defensa propia, y no resultaron heridos gracias a su destreza militar.
Confeso
Antes de entrar al quirófano del Hospital España, de Chinandega, Wilbert Augusto García Martínez admitió que junto a sus acompañantes cometían el ilícito, cuando sintió el balazo que penetró en sus fosas nasales con orificio de salida en el pómulo izquierdo.
Agregó que no usó machete, y que más bien un soldado se lo puso en su mano izquierda. Según él, desconoce a quién pertenece el lácteo, aunque aceptó que fue contactado por un cuñado suyo para trasladar el cargamento hacia Honduras.