Nacional

“Unir voluntades e importar crudo ya”

* Advierte que viene escalada alcista y perderemos precio temporal * Propone forma de pagar hidrocarburo y administrar las ganancias

Oliver Gómez

Juntar voluntades por los nicaragüenses e importar cuanto antes el petróleo venezolano para reducir el impacto de las tarifas de transporte y energía eléctrica, es la propuesta que David Castillo Sánchez, titular de INE, envió ayer al presidente Enrique Bolaños y al alcalde de Managua, Dionisio Marenco; previendo que habrá una ganancia de 280 millones de dólares y se aproxima otra escalada alcista en el precio del crudo.
En una carta de dos páginas bajo membrete del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), Castillo ayer sentó la posición del ente regulador ante ambos protagonistas de esta discusión, quienes recibieron la misma misiva antes del mediodía, bajo la advertencia de que el precio internacional del petróleo anuncia otro repunte, y frenar el impacto ahora está en sus manos.
La misiva es considerada en los pasillos de INE como una “campanada de alerta” para las autoridades, ya que el precio de la gasolina en Estados Unidos ha batido record en las últimas dos semanas, situando ahora el precio promedio por galón en tres dólares.
Omiten referirse a dificultades
Castillo subraya que la discusión de esta importación de petróleo “ha omitido resaltar claramente que, por razones legales y de falta de infraestructura, es difícil proceder con dicho proyecto en el corto plazo, a menos que juntemos voluntades”.
Cuando esto último ocurra, asegura que el ente regulador lo celebrará porque “asegura grandes beneficios para el pueblo nicaragüense” ya que permitirá fondos “hasta por 280 millones de dólares si fuesen adquiridos los 10 millones de barriles anuales que Nicaragua (ahora) demanda a un precio promedio del petróleo de 70 dólares por barril”.
El titular plantea a Bolaños y Marenco que Alba Petróleos de Nicaragua (Albanic), ejecute a lo inmediato la compra venta de la cuota de petróleo negociada con Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvesa), y que sean las autoridades de gobierno quienes otorguen una garantía bajo una Ley aprobada.
Esta garantía sería para cubrir el 40 por ciento del monto total del petróleo adquirido, que sería pagado bajo una modalidad de crédito calculado a 20 años, asignando un respaldo ante Venezuela para el fondo rotativo de los pagos requeridos.
Desembolso en tres partidas
En su propuesta, Castillo plantea que Albanic ofrezca este petróleo en el mercado de ocasión internacional de los hidrocarburos con los descuentos requeridos, y que el dinero obtenido de esta venta sea depositado en el Banco Central de Nicaragua (BCN), que cancelaría a lo inmediato a Venezuela el 60 por ciento del monto total del petróleo.
INE plantea que la ganancia sustancial, el restante 40 por ciento que es el crédito real, el gobierno lo desembolse en tres partes mediante el Presupuesto General de la República. En sus cálculos preliminares, Castillo estima que se trata de un monto superior a los 216 millones de dólares.
De este monto, Castillo propone que el 30 por ciento, unos 84 millones de dólares, sean destinados “para inversiones de capital de las alcaldías, de manera proporcional bajo los criterios de distribución fijados para las asignaciones a los municipios”.
Otro desembolso de unos 56 millones de dólares, el 20 por ciento de las ganancias, propone que sea destinado “para subsidios directos a las tarifas de energía eléctrica y de transporte colectivo”.
El tercer desembolso sería el más jugoso, pues comprendería la mitad de las ganancias, unos 140 millones de dólares que serían destinados “para proyectos de infraestructura nacional, y el primer año, destinar 70 de los 140 millones al fondo semilla para la banca de fomento que todos los sectores políticos del país proponen y que demandan nuestros productores”.
Aclara que en el caso del servicio de energía eléctrica habría un descenso inmediato de casi 15 por ciento en todas las tarifas, pero subraya que la propuesta todavía requiere afinar algunos aspectos que serían abordados cuando se junte voluntades y se revisen las condiciones de Venezuela.