Nacional

“Policía sospechaba, pero no hizo nada”

• Finquero Briones: “La agarré de puro aire” • Denuncia acción maliciosa contra su persona • Narcos dijeron que iban “a criar avestruces”

Máximo Rugama

ESTELÍ
Molesto, pero a la vez preocupado, se encuentra el productor Ramón Rafael Briones Lazo, dueño de la propiedad donde una narcoavioneta fue encontrada destrozada, incendiada y enterrada. Briones afirma que nada tiene que ver con el hecho, pero que de forma maliciosa, algunos tratan de vincularlo.
Aseguró que en ningún momento ha estado capturado por las autoridades policiales porque las mismas están conscientes de que no hay elementos materiales, periciales ni de otra índole que lo vinculen con la narcoactividad.
Reconoció, en cambio, que a su casa se presentó un individuo de nombre Blas Sánchez Rivas (con acento guatemalteco), quien se hizo acompañar de otro elemento cuya identidad desconoce.
“Posteriormente yo les entregué la propiedad (la finca San Rafael, ubicada en llanos de Cocula a 15 kilómetros al noreste del municipio esteliano de La Trinidad), porque para ello hicieron un documento tipo promesa de venta (documento privado que les elaboró el abogado de esta ciudad Uriel Tercero Guevara).
Policía sospechaba y no hizo nada
Esas personas, a decir de Briones, estuvieron más de tres meses en la finca. Asegura que, en ese período, oficiales de la Policía llegaron a su casa, porque tenían sospechas de que algo extraño estaba pasando.
Eso fue, dijo, el año pasado, antes de que se diera el hallazgo de la narcoavioneta de Samaria. El señor Briones, hombre de hablar pausado, dijo con aplomo que le extraña por qué algunas autoridades y medios de comunicación afirman que su nombre salió mencionado en el caso de Samaria, pues ni conoce esa localidad ni sabe dónde está ubicada.
“En el tiempo que esas personas estaban en la finca, la Policía me buscó para indagar sobre esa pista de aterrizaje y conocer si yo me daba cuenta”, destacó. Realmente, si aterrizaban aviones o avionetas, yo desconozco, porque durante más de tres meses yo les entregué la finca a ellos”, dijo Ramón Rafael Briones Lazo, quien amable y educadamente nos atendió en su casa de habitación, pese a que minutos antes había llegado desde La Trinidad.
Sólo le pagaron cien reses
Las personas con quienes Briones había hecho trato se comprometieron a pagarle la finca en cuotas, pero nunca le entregaron un centavo, añadió.
Aseguran que usted había acordado con los guatemaltecos que les vendería la finca en setecientos mil dólares, insistimos en preguntar.
“No, el trató era de 130 mil dólares”.

¿Le dieron algo, alguna cuota?
No, ni un córdoba. El trato lo hicimos y no cumplieron. Sí, es cierto que les vendí cien reses, y esas si me las pagaron, me dieron cuarenta mil cuatrocientos dólares por ese ganado. Me las pagaron, y en ese momento yo les hice entrega de la propiedad, dijo. Tal situación se dio en abril o mayo de 2005.
Al pasar un tiempo, yo no quise entrar a la finca, soy sincero, porque la misma Policía me había advertido de la situación.
¿Pero eso fue cuando lo de Samaria?
No, no, antes de eso, antes de lo de Samaria, cuando lo de Samaria yo no había entrado todavía a la finca.
Recordó que días después de la situación de Samaria, una fuerza especial de la Dirección Antidroga de la Policía, se presentó a la finca. “Cuando me llamaron a declarar yo presenté todos los documentos que tenía en mis manos”.
Aseguró que siente temor y presiones de algunos oficiales de la Policía, sobre todo cuando dan declaraciones en Managua, y sale a relucir su nombre. Por ello dice que contrató a un abogado (al doctor Mauricio Peralta Espinosa), por cualquier ‘clavo’. Ese es dinero que no voy a recuperar y son gastos extras que ni en sueños pensaba hacer, mucho menos que me involucraran en ese atol”, acotó.
Indicó muy preocupado que varios familiares y amigos que tiene en Estados Unidos, le han llamado telefónicamente, asustados, porque ellos saben que él es una persona trabajadora y honrada. Las cosas se agravan más cuando hay medios de comunicación que informan que yo fui capturado, dijo.
Detalló que después que llegaron los efectivos antidrogas pidió a su abogado que le solicitara permiso para que él pudiera entrar a la finca San Rafael.
“En ese entonces supuestamente ya no había problemas, y entonces la Policía nos dio la autorización para llegar. Supongo que la Policía ya sabía que utilizaban una parte de los terrenos como pista, yo no me daba cuenta de nada”, asegura.
“La agarré de puro aire”
También dijo que sospecha que la Policía tenía cierto conocimiento sobre el hecho de que la narcoavioneta estaba enterrada en el lugar. Ahora surgió este escándalo, yo tengo deudas en los bancos, y el gerente de una de esas instituciones bancarias me llamó a una reunión para manifestarme su preocupación por lo acontecido y por los hechos que en el futuro se puedan registrar.
“Ellos piensan que soy cómplice o que tengo vínculos con ellos (los narcos) y eso no es cierto. La agarré de puro aire”, añadió el señor Briones, quien reveló tener grandes deudas con los bancos, y hubo alguien que inclusive lo cuestionó. “Lo que más me duele es que soy inocente de todo este escándalo”, señaló.
Fue una promesa de venta
Acotó que varias decenas de vaquillas que tiene en la finca están marcadas con el fierro del Banco. Todo ese ganado es hembra. Este problema es serio, señaló.
¿Pero usted no volvió a mirar a esa gente?
No, no, yo a ellos solo los miré tres veces, no más.
¿Hablaban como guatemaltecos?
Sí, uno de ellos tenía acento guatemalteco cuando hablaba.

¿Cuántos eran? Hay personas que señalan que sumaban cuatro.
Yo sólo miré a dos, y con uno de ellos hice el trato. Jamás los volví a ver, yo quedé esperando mi dinero y nunca llegó a mis manos.
¿Cómo se denomina el trato que hizo con ellos?
Fue una venta privada, o sea, una promesa de venta, y allí señalaban en varias cláusulas la forma en que se comprometían a pagarme el dinero (en cuotas).
¿Esos documentos están inscritos en el Registro de la Propiedad?
No, no, pero están notariados, con un abogado de prestigio como es el doctor Uriel Tercero Guevara, que todo mundo lo conoce en esta región. Todos esos documentos la Policía los tenía en sus manos, porque yo les entregué copias.
¿Está cooperando para trasladar los equipos especializados a la finca y que así saquen toda la avioneta?
Sí, colaboro porque quiero que saquen todo eso y que se lo lleven de una vez por todas, pues. Un tractor ya está en Estelí. Yo lo voy a pagar con mi dinero.
Dijeron que la querían “para criar avestruces”
Detalló que sólo tiene la finca San Rafael. ¿Cuándo la compró?
Hace más de tres años.
¿A quien le compró esa propiedad?
Al señor Alberto Velásquez Alaniz. Esa finca tiene 748 manzanas, entre pasto, montaña y rastrojos. Yo la trabajo y le saco el jugo, inclusive, cuando llegó esa gente, se presentó con el son de comprarme seiscientos pilares de madera, porque me dijeron que iban a construir una cerca enorme para criar avestruces Con ese son llegaron, insistió.
Algo raro es que los sujetos llegaron primero a la finca San Rafael a verla, le preguntaron a los trabajadores por su dueño, y luego llegaron a la casa de Briones.
“El mandador me dijo que llegó esa gente, yo no los conocía, y de repente se aparecieron aquí”, dijo.
Detalló que toda esta situación difícil le queda de aprendizaje en su vida, para no hacer tratos con gente extraña.
“Éste es un golpe duro, tremendo para mí”, insistió. “Todo lo que tenemos nos ha costado sudor, sacrificio y hasta hambre. Es doloroso para uno y su familia que le digan que es narco o sinvergüenza cuando realmente no lo es, la imagen de uno queda por el suelo”, comentó.
Don Ramón Rafael Briones Lazo señaló que su familia se encuentra angustiada por toda esta situación, y ratificó estar limpio en todo. Ponga eso en EL NUEVO DIARIO. Yo le juro que nada tengo que ver, dijo. También recalcó que nunca ha estado capturado por la Policía.