Nacional

“Posición de Costa Rica es tácito reconocimiento”


Vladimir López

La propuesta de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, CIDH, de buscar una solución amistosa ante la denuncia que interpuso Nicaragua contra Costa Rica ante la evidente falta de protección de los derechos humanos de los nicaragüenses que viven y trabajan en el vecino país del sur, “es un paso adelante para Nicaragua en la demanda que tenemos preparada contra Costa Rica”, declaró el canciller Norman Caldera.
No obstante, el canciller aclaró que hasta ayer jueves no había recibido por escrito esa propuesta, aunque adelantó que se estudia y se analiza con los miembros del equipo jurídico del Ministerio del Exterior “cuáles serían las solicitudes que podríamos llevar en caso de aceptar la solución amistosa”.
Comentó que en la búsqueda de un acuerdo amistoso puede caber todo lo que tiene que ver con una sentencia, y recordó el caso del partido indígena Yatama que demandó al Estado de Nicaragua, y que en la sentencia se obligó a Nicaragua a cambiar leyes, a indemnizar a las personas que se les violentaron sus derechos y a publicar unos manifiestos.
“Esos son prácticamente los tipos de remedios que se ven en estos casos. No quiero entrar en más detalles antes de hablar con los abogados, pero el tipo de cosas que se utilizan para restituir situaciones donde hay violaciones a los derechos humanos, son de esa naturaleza”, dijo.
La demanda fue aceptada
En ese orden, el ministro Caldera consideró que los comisionados de la CIDH, al proponer esa solución amistosa, desecharon todos los alegatos de la delegación del gobierno de Costa Rica que pretendió minimizar la denuncia, y, obviamente, evitar a toda costa que el expediente llegase ante la Corte Interamericana de los Derechos Humanos.
El canciller Caldera reiteró que el principal objetivo que pretende Nicaragua con esa acción “es que se les respeten los derechos humanos a los nicaragüenses que viven y trabajan en Costa Rica”.
“Cuando se trata de (resguardar) la vida humana”, expresó el canciller Caldera, “no se tiene que esperar el agotamiento de los recursos internos. Recuerden que hubo muertes después del primer crimen. De manera que cuando se trata de proteger la vida humana los procedimientos internos no se pueden utilizar como argumentos para desestimar una demanda”.
“El ‘norte’ nuestro”, añadió, “es que los nicaragüenses que viven y trabajan en Costa Rica dejen de sentir miedo. Hay nicaragüenses que viven con miedo. Nosotros lo que queremos es que los nicaragüenses en Costa Rica no tengan que vivir con miedo”.
El canciller, quien anunció una visita a Costa Rica el próximo domingo para inaugurar los nuevos consulados, informó que se reunirá con los directivos de los distintos asentamientos de aquel país donde viven los nicaragüenses, y con directivos de las comunidades de nicaragüenses en Puerto Limón, Sarapiquí y Ciudad Quezada.
Agregó que aprovechará esa actividad para visitar los otros consulados de Nicaragua ubicados en San Carlos, Los Chiles y Liberia.
Bienvenida la binacional
Asimismo, el ministro Caldera se refirió a la iniciativa del gobierno de Costa Rica de restablecer las conversaciones binacionales con Nicaragua, lo que le parece “una excelente idea y vamos a apoyarla totalmente”.
“Yo creo”, expresó,” que las relaciones entre Costa Rica y Nicaragua no se limitan al asunto del río San Juan ni al asunto de la inmigración, hay muchas cosas que nos unen y vamos a buscar cómo hablar de eso”.