Nacional

Consolidación, imagen y generación de confianza


Mauricio Miranda

La comisionada general Aminta Granera, quien fue escogida por el presidente Enrique Bolaños para suceder al primer comisionado Edwin Cordero como director de la Policía Nacional, deberá consolidar el mando de la institución, limpiar la imagen de la misma y recuperar la confianza de la ciudadanía, coincidieron ex jefes policiales y ex titulares de Gobernación.
Granera dejará su puesto como Inspectora General para recibir de manos de Cordero el bastón de primera comisionada de la Policía Nacional el próximo 5 de septiembre.
De acuerdo con el ex jefe de esa institución, comisionado en retiro Fernando Caldera, una vez asumido el mando, Aminta Granera debe consolidar el liderazgo, el cual se ha sumido en un “ambiente tenso, cargado de especulaciones y de comentarios inapropiados”.
Luchar contra corrupción
Caldera criticó al gobierno del presidente Bolaños por no brindarle el apoyo suficiente al comisionado Edwin Cordero y por actuar de manera “misteriosa”. El ex jefe policial dijo, además, que Granera debe montar de inmediato una estrategia de lucha contra la corrupción.
Dentro de las filas policiales “hay muchachos valiosos que pueden identificar esos focos de corrupción”, sostuvo. También sugirió la creación de una instancia que reciba denuncias de la ciudadanía y de los mismos agentes.
Eduardo Urcuyo, ex titular de Gobernación, dijo que una vez que haya pasado la turbulencia por el nombramiento “en época electoral”, cree también que es necesario trabajar en función de que la ciudadanía “vuelva a darle ese voto de confianza a la Policía”.
Los desaciertos de Cordero
Urcuyo señaló la “falta de armonía” que existió entre la autoridad del presidente Bolaños y el actual primer comisionado.
“El gobierno no tuvo un buen nivel de confianza con él, no le brindó el apoyo, el respaldo, y eso es un problema en estas instituciones jerárquicas”, declaró. Sin embargo, el ex ministro Urcuyo lo atribuyó a declaraciones de Cordero “que no debió haber dicho”.
“Es importante recuperar la credibilidad, ha habido casos muy mal manejados ante la opinión pública”, apuntó, refiriéndose al retiro forzado del comisionado general Francisco Bautista Lara; al asesinato de cuatro policías en Bluefields en mayo de 2004; y al escándalo que generó la relación del jefe de la Policía de Managua, comisionado mayor Carlos Bendaña, con los asesinos del dueño de centros nocturnos, Jerónimo Polanco.
Consolidar los mandos
El también ex ministro de Gobernación, Carlos Hurtado, aseguró que Granera “tiene que consolidar un liderazgo, sobre todo de cara a los brotes y diversidad de criterios en relación al mando, asegurar y consolidar la cadena de mando”.
“Otra tarea importante es combatir con toda energía los señalamientos de corrupción que hay, tiene que esclarecer eso, es primordial”, expresó.
Para Hurtado, la comisionada general tiene el compromiso de aplicar las sanciones necesarias. “Tiene que dejar a la Policía más allá de cualquier duda”, aseveró.
Un reto clave
Aunque no quiso particularizar casos de corrupción, el comisionado en retiro Franco Montealegre, quien fue también jefe de la Policía Nacional, coincidió en que “recuperar la confianza de la población es un reto clave” de la nueva directora.
“Todo jefe enfrenta un reto en esta parte, vivimos en un país donde no podemos decir que todo está bien”, dijo Montealegre, quien señaló que la primera “tarea importante” de la comisionada Granera será “enfrentar las elecciones presidenciales”.
Una encuesta reciente, realizada por la firma M & R Consultores, reveló que sólo dos de cada diez ciudadanos tienen un alto grado de confianza hacia la honestidad de la Policía, y en cambio, tres de cada diez tienen un bajo nivel de confianza.
Otra tarea importante de la recién nombrada primera comisionada será incrementar los niveles de seguridad ciudadana, según los ex ministros y ex jefes policiales. Según Fernando Caldera, la respuesta policial se ha deteriorado, en contraste con el aumento de la ocurrencia de los delitos.
A principios de año, en el informe sobre la actuación policial y los resultados obtenidos en 2005, Edwin Cordero reconoció la poca efectividad en la investigación del delito, ya que de cada 100 delitos, la Policía Nacional sólo lograba reunir pruebas para acusar en 30 de los casos.
Relevo de “históricos”
La comisionada Aminta Granera debe prever, además, una reestructuración en los mandos, en vista de que se acerca el retiro de la última generación de comisionados fundadores de la Policía, para dar paso a un “relevo histórico”, como lo calificó Carlos Hurtado.
“Del noventa para acá, la carga ideológica (sandinista) se ha ido decantando. En cinco años veremos un mando sin esa formación, que tendrá valores netamente policiales”, comentó.
Eduardo Urcuyo señaló que la nueva jefa policial “tendrá que valorar administrativamente que la primera generación de cadetes, ya va a estar a nivel de subcomisionados”.
Para Fernando Caldera, este cambio significará un “vacío en la calidad del trabajo policial”, por lo que “se debe organizar un plan de tal forma que el proceso de relevo generacional no disminuya la capacidad de la Policía. El problema es cómo organizá para que tenga la mínima consecuencia”, apuntó.
Estadísticas del Cenidh
Según el Informe 2004-2005 del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), la Policía Nacional se mantiene como la instancia más señalada por violación a los derechos de la ciudadanía.
En 2004, el Cenidh comprobó 303 violaciones a los derechos humanos de parte de la Policía, y 389 en 2005. Muy atrás estaban el Poder Judicial, al que se le comprobaron 62 denuncias en 2004, y 49 en 2005; y los ministerios y otras instituciones del Estado con 85 y 44 denuncias, para esos mismos años, según el informe.
La comisionada general Aminta Granera fue escogida por el presidente Enrique Bolaños para asumir la dirección de la Policía Nacional, a partir del próximo 5 de septiembre. Los comisionados Ana Julia Guido, Horacio Rocha y Orlando Aguilera eran también candidatos al puesto.